Las hermanas de García Caparrós: "El Estado tiene que asumir su responsabilidad histórica en este asesinato"
"A mi hermano no lo mató una bala que cayó del cielo. Fueron a matar y lo mataron", subraya la familia, que confía en que el Gobierno cambie la ley para reconocerlo víctima del terrorismo
La familia García Caparrós: "Quien mató a mi hermano por llevar una bandera era un terrorista"
Las hermanas de Manuel José García Caparrós no se rinden. La carta que recibieron el pasado lunes de parte de la Dirección General de Apoyo a Vítcimas del Terrorismo, en la que rechazaba conceder al joven la condición de víctima del terrorismo por, según justificaba, no tener "encaje" en la ley, fue un duro golpe, no lo ocultan; pero la familia sigue adelante con su reivindicación y confía en que el Gobierno cambie la ley para acabar reconociendo al malagueño -que murió con 18 años tras recibir un disparo de la Policía Armada en la histórica manifestación por la autonomía andaluza del 4 de diciembre de 1977- como víctima del terrorismo de Estado.
"A mi hermano no lo mató una bala que cayó del cielo. Fueron a matar y lo mataron", han insistido las tres hermanas García Caparrós, Loli, Puri y Paqui, en un comunicado que han leído en la esquina de la Alameda de Colón donde el joven sindicalista perdió la vida hace ya 48 años. "El Estado tiene que asumir su responsabilidad histórica en este asesinato y en tantos otros", han reclamado. Hasta este viernes, cuatro días después de recibir la citada misiva, la familia no se había pronunciado. Han querido "reposar" su respuesta, aseguran.
En la carta, firmada por la directora general de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, Monserrat Torija y que las hermanas han calificado como "la carta de la vergüenza", se les dice: "Esta dirección General considera que los execrables hechos ocurridos el día 4 de diciembre de 1977, en los que lamentablemente, como indican en su escrito, un miembro de la policía armada disparó a D. Manuel José García Caparrós causándole la muerte, no tienen encaje en el ámbito de aplicación de la Ley 29/2011, de 22 de septiembre, de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo, aun siendo unos hechos de una gravedad extrema, teniendo en cuenta que el cometido principal de los miembros de las fuerzas de seguridad del Estado es la protección de los ciudadanos y el libre ejercicio de sus derechos".
La respuesta llegó a las puertas de la celebración del Día de Andalucía y, además, 20 años tarde, pues la petición se hizo en 2007 cuando se estaba trabajando en la primera ley de memoria histórica, aprobada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Por eso, la misiva comienza con una disculpa por "la demora", justificando que "la recopilación de información sobre el expediente" les había llevado "más tiempo del inicialmente estimado". Lo cierto es que la cuestión se retomó solo después de que el pasado mes de junio las hermanas volvieran trasladar su petición, a través de un escrito enviado directamente al presidente, Pedro Sánchez, y al Ministerio del Interior.
Ante esto, la familia dice no entender cómo "en lugar de buscar soluciones que ayuden a mejorar la calidad democrática, nos deniegan el derecho al reconocimiento como víctima del terrorismo". "Pónganse señores diputados a trabajar para cambiar la ley, han tenido que pasar 20 años para recibir una contestación, consideramos que ya ha habido tiempo para cambiar lo que es injusto", reclaman, al tiempo que sostienen que "la falta de empatía y corresponsabilidad para con las víctimas, como demuestra esta carta, lo hace aún más grave, más inhumano". "Si el problema es la ley, en la que no encaja, entonces cambien la ley", exigen.
Por eso, después de que haya trascendido la carta, confían en que en el Consejo de Ministros del próximo martes se apruebe una modificación de la ley y que, posteriormente, en el Congreso "todos los partidos colaboren" para que su tramitación salga adelante. No tienen claro, eso sí, qué se va a reformar. "Que la cambien o que la adornen como quieran, pero mi hermano es víctima del terrorismo. Que entre en esa ley con todos sus derechos, porque a él lo mató un policía por la espalda por el simple hecho de llevar una bandera en la mano, como íbamos todos los andaluces", han reclamado.
En este sentido, Joaquín Recio, vocal de la Asociación Manuel José García Caparrós, ha señalado que entienden que, según lo que han sabido a través de la prensa, la ley que se quiere modificar es la de víctimas del terrorismo, recordando que en comisión parlamentaria el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska "dijo que lo que había que intentar era restituir un artículo que se perdió en la ley de Memoria Histórica de 2007, donde se podía dar amparo a casos como el de Manuel José". "El tema es que la burocracia en la que está siempre Manuel José se termine", ha reclamado el representante de la asociación, considerando que "las leyes están para cambiarlas cuando son injustas".
Sobre la posibilidad de que, finalmente, se le considere víctima de represión policial en lugar de del terrorismo de Estado, Recio ha insistido en que "la reparación de la víctima es un objetivo en sí mismo", puntualizando que más allá de las especificaciones, García Caparrós "siempre va a ser víctima de terrorismo de Estado por las condiciones en las que se da" su muerte. "Es un crimen de lesa humanidad, no está solo. Fue un asesinato perpetrado en un momento de la estrategia de la tensión por parte de cuerpos policiales que respondían todavía a los valores de la ultraderecha del franquismo, Policía Armada del año 77, muerto Franco en el 75", ha subrayado.
También han pedido a Andalucía que "se movilice por la dignidad y memoria de aquel que luchó por su autogobierno", considerando que la Junta debe "abanderar la lucha contra la impunidad".
Si dicho Consejo de Ministros no responde a sus expectativas, las hermanas de García Caparrós aseguran que van a plantear "una lucha directa" por conseguir cambiar la ley que sea necesario. Por su hermano y por otros jóvenes que, recuerdan, también murieron durante una Transición que sostienen que "no fue modélica" y que hubo "un manto de impunidad que llega hasta hoy". "Mi hermano no es el único caso en el que desaparecen las pruebas, en el que se hace un juicio farsa y en el que se vilipendia su memoria", aseguran.
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