El histórico Palacio de Limonar, 40 pasa de restaurante a residencia particular
Durante muchos años ha sido uno de los lugares de celebraciones más conocidos de la capital
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El histórico palacio de Limonar, 40 volverá a ser una residencia particular. La casona, que data de 1903 y que ha sido durante muchos años restaurante y lugar de celebraciones, ha sido adquirido por un empresario malagueño que lo convertirá en su morada. Este había iniciado trabajos para la reforma del edificio, aunque los primeros trabajos no contaban con todos los permisos necesarios.
A raíz de una denuncia vecinal, que después se tradujo en una solicitud de información realizada por el grupo municipal Con Málaga (formado por Izquierda Unida y Podemos), la Gerencia Municipal de Urbanismo ha abierto un expediente de infracción porque ha detectado que había trabajos que no estaban amparados por una declaración responsable presentada para el edficio.
Los trabajos que sí estaban dentro de la declaración responsable eran de "enfoscados, fontanería y electricidad", que no se corresponden con las obras que pudieron certificar en su interior. El edificio está protegido, con categoría arquitectónica Grado I y un jardín francés catalogado. Los propietarios no justificaron la no afectación a valores patrimoniales.
Urbanismo procedió a la incoación de un procedimiento sancionador y otro de restablecimiento y a la suspensión de las obras. El propietario podrá reactivarlas cuando aporte la documentación necesaria para tramitar la licencia de obras.
Toni Morillas, concejal de Con Málaga, ha recordado que “el 18 de noviembre de 2025 registramos una denuncia tras recibir comunicaciones vecinales que alertaban de obras en el interior del inmueble y actuaciones en los jardines protegidos de la parcela. Es más, según el informe que la Policía Local emitió tras la inspección que realizó, pudieron constatar desde el exterior que el inmueble se encontraba en obras, observando acopio de materiales y restos de trabajos de construcción”.
Morillas ha señalado que “la inspección municipal solo actúa cuando hay denuncias o cuando la oposición destapa los casos. Mientras tanto, la realidad es que se están realizando obras, cambios de uso y transformaciones de edificios sin control suficiente, y lo que es peor, no hablamos de un fenómeno aislado, sino que forma parte de un modelo de ciudad cada vez más orientado al turismo, en el que proliferan tanto los apartamentos turísticos ilegales como los cambios de uso autorizados por el propio Ayuntamiento”.
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