Málaga

Las 24 horas "felices" antes del asesinato de Paula: "Estaba radiante"

Policías nacionales junto a la vivienda en la que ocurrieron los hechos en Málaga

Policías nacionales junto a la vivienda en la que ocurrieron los hechos en Málaga / Javier Albiñana

"Disfrutando de la vida". Ese fue el último estado que Paula compartió en WhatsApp mientras disfrutaba de su desayuno favorito: un Cola Cao -aunque tan solo fuera un cacao soluble, que es más barato- y un pitufo de jamón serrano. Era martes, tenía descanso en la cocina de La Tómbola, y estaba "radiante". Con el dinero que recibió del bote del lunes por la noche se compró un vestido blanco, unos zapatos y una colonia. A la noche, salió a disfrutar con algunos compañeros de trabajo. 

A la mañana siguiente, sobre las 12:00, el estado de WhatsApp se borró de su perfil. Apenas media hora antes, la que había sido su pareja supuestamente la asesinó a puñaladas en el domicilio que compartían y del que, según fuentes cercanas a la mujer, lo había echado. 

Paula (28) y Marco (ciudadano italiano de 45 años) iniciaron una relación sentimental hace más de tres años. Fue en 2022 cuando tuvieron un hijo en común -aunque no era el primero de ninguno de los dos-. "Se los quitaron porque no tenían nada", cuenta una de las amigas y compañeras de trabajo de la víctima mortal. 

"Al tiempo de entrar en el restaurante, nos empezó a decir que ella no se quería ir del trabajo y que no quería descansar porque se lo pasaba mejor que en su casa", relata. Fue en ese momento cuando ambas comenzaron a entablar una relación de amistad y Paula encontró en el restaurante su refugio, su lugar para desahogarse. "Me ha contado barbaridades de las que yo no daba crédito", confiesa. 

Su pareja, Marco, también comenzó a trabajar en La Tómbola. Si bien, apenas una semana más tarde, fue despedido después de que rompiera supuestamente la puerta de un baño exclusivo para empleados, siempre según la versión de esta testigo, cuyo hermano es dueño de la empresa que gestiona el restaurante donde ambos trabajaban. Fue precisamente este quien decidió darle trabajo como pizzero en otro de sus negocios "para que pudieran recuperar a los niños". Finalmente, terminó siendo despedido también de este puesto tras ausentarse tres días. 

Los compañeros de trabajo de ambos, conocedores de que Paula estaba sufriendo malos tratos, aseguran que más de una vez han intentado denunciar al presunto responsable. Sin embargo, lamentan que ella les pedía que aguantasen hasta octubre "porque eran cuando le daban a su hijo menor -el que compartía con el arrestado-"; de lo contrario, "insistía en que lo darían en adopción". 

Pero, Paula no logró sobrevivir hasta octubre. Después de pasar "un martes maravilloso", el mismísimo infierno le esperaba al otro lado de la puerta de su casa. "¡Socorro! ¡Socorro!" fueron los gritos que escucharon algunos vecinos la mañana del miércoles. El que reside en el mismo bloque llamó a la puerta para saber si la víctima estaba bien. Ella no le respondió. "Él me dijo que estaba bien y que eran las típicas peleas de pareja", una explicación que no le convenció. De esta manera, decidió bajar y llamar a la Policía. En ese momento, el presunto asesino aprovechó huir. A la llegada de los investigadores, solo pudieron confirmar el fallecimiento de la mujer. 

De inmediato, los trabajadores de la empresa donde la pareja trabajaba publicaron una imagen con el rostro de Marco y algunas de sus características físicas: 1,80 de altura, muchos tatuajes y con cojera en la pierna derecha. Como la pólvora, las fotografías del presunto autor de la muerte de Paula comenzaron a correr por los perfiles de decenas de usuarios. 

Sobre las 17:15, una vecina de Torremolinos creyó -acertadamente- verlo y así lo manifestó al servicio de Emergencias 112 Andalucía. Explicó al centro coordinador que se encontraba en las inmediaciones del Colegio El Rincón, en la zona de La Carihuela. Rápidamente, los agentes establecieron un dispositivo y, unos minutos más tarde, la Policía Local del municipio lo localizó y arrestó en calle Los Perros, a poco más de 300 metros del lugar donde la testigo alertó de su presencia y a apenas 500 del domicilio de la víctima mortal. 

En este punto cabe destacar que la familia de Sibora Gagani, una joven albanesa desaparecida en Torremolinos hace nueve años, ha asegurado que el arrestado también mantenía una relación sentimental con la mujer cuando se le perdió la pista. Desde entonces, nada saben de ella e incluso los investigadores calificaron de "alto riesgo" su caso. Por el momento, la Policía no ha confirmado que Marco esté siendo investigado por esta causa. 

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