Málaga

La hostelería de Málaga le declara la guerra a la Junta

  • El sector muestra su "cabreo" con las últimas medidas y anuncia movilizaciones

  • Mahos insiste en la situación crítica por la que atreviesan muchos empresarios

El empleado de un bar del Centro de Málaga en el momento en que monta la terraza. El empleado de un bar del Centro de Málaga en el momento en que monta la terraza.

El empleado de un bar del Centro de Málaga en el momento en que monta la terraza. / Javier Albiñana

El nivel de hartazgo y "cabreo" de los hosteleros de la provincia de Málaga llega a su máximo nivel en los ya casi diez meses de pandemia. Si en anteriores escenarios los empresarios ya habían expresado de manera clara su malestar por las medidas adoptadas por la Junta de Andalucía en su objetivo de limitar la expansión del Covid-19, las últimas propuestas dadas a conocer el pasado jueves por el presidente andaluz, Juanma Moreno Bonilla, ha acabado con su paciencia.

"El cabreo monumental que puede tener el sector no es porque nos cierren más o menos horas, aunque no tenga mucho sentido, sino porque al final nos están poniendo en la palestra como si fuésemos los apestados, como si fuésemos los responsables de los contagios", expresó de manera contundente el presidente de Mahos, Javier Frutos.

El responsable del principal colectivo hostelero de la provincia duda abiertamente de la existencia de datos científicos que respalden las últimas propuestas autonómicas, que mantienen durante la próxima semana la obligación de que estos establecimientos cierren sus puertas las 18:00. Y a partir del 18 de diciembre plantea el cierre a las 18:00 con la posibilidad de volver a abrir a las 20:00 hasta las 22:30.

"Ese criterio es una tomadura de pelo", dijo de manera contundente Frutos, quien, a modo de ejemplo, dijo que muchas familias que acuden a las cafeterías a tomar chocolate con churros en estas fiestas navideñas no podrán hacerlo, al estar restringida la apertura en la franja de 18:00 a 20:00. "Eso no tiene ni pies ni cabeza. Es una tomadura de pelo lo de cortar de 18:00 a 20:00, no cabe en cabeza humana", insistió.

Para el sector, la decisión de la Junta de ordenar el horario de funcionamiento del sector hasta este extremo es "una falta de respeto". Y criticó que no ya existido consulta alguna antes de la adopción de la medida. "Tenemos que ser responsables por la situación sanitaria, pero también de trabajadores con los que no se sabe qué va a pasar con el tema de las dos horas, la Navidad… No creo que un sanitario haya dicho que de 18:00 a 20:00 el índice de contagio es mayor. Y si hay informes de Sanidad me gustaría verlos", abundó.

La fórmula de desescalada anunciada por Moreno Bonilla, en dos fases, lejos de aliviar incrementa la crítica situación en la que se encuentran los empresarios de bares y restaurantes desde hace meses. "No sabemos hasta cuándo vamos a poder llegar", admitió Frutos, quien señaló que si bien la campaña de Navidad no iba a solucionar el pésimo año que se arrastra "era un coger aire para los dos meses que vienen".

Ante esta situación, el sector a nivel regional da por rotas las relaciones con la Junta. Y anuncia movilizaciones de protesta. Málaga no es una excepción en esta planificación. Frutos reconoció que se están barajando acciones, aunque no supo precisar las fechas. "Somos portavoces del sentir de un sector muy grande; mi teléfono no ha parado se sonar desde la noche del jueves porque la gente lo esta pasando muy mal". A modo de conclusión, para el presidente de Mahos, la Junta ha decidido "dar la espalda" a la hostelería, ha decidido "sacrificarla".

Los datos dan buena muestra de la importancia de este sector en la provincia, con unos 18.000 establecimientos que dan empleo a cerca de 80.000 personas. Sólo en la capital de la Costa del Sol son 8.000 establecimientos y unos 44.000 empleos.

Y mientras los hosteleros claman contra la Junta los comerciantes entienden como "un respiro" la decisión de ampliar desde hoy el horario de apertura de sus negocios, hasta las 21:00. "Lo tenían que haber hecho desde el principio porque el supermercado sí estaba abierto hasta las 21:00 y desde nuestro punto de vista no veíamos el motivo de esa restricción para el comercio, no le encontramos soporte", sostuvo el presidente de Málaga Comercio, Salvador Pérez.

A pesar de su satisfacción por el paso dado, dijo que llega tarde y volvió a demandar más ayudas de los gobiernos central, autonómico y locales: "Este año es un varapalo tremendo para el sector". "Necesitamos ayudas a fondo perdido no préstamos; me estás diciendo que has llegado a un acuerdo con un banco para mejorar las condiciones de los préstamos y los tipos de interés pero si yo no hago caja me estás echando una losa encima para que no me levante", dijo.

Respecto a la movilidad tanto dentro de la provincia desde hoy como entre provincias andaluzas a partir del día 18, Pérez consideró que va a ser "oxígeno pero no la salvación". "Habrá más movimientos y Málaga ciudad tiene mucho tirón, siempre tiene encanto venir y lo vemos positivo; estamos preparados para que vengan personas desde el extranjero y nacionales y el que haya más libertad de movimiento es bienvenido" valoró.  Según dijo, las zonas donde peor lo están pasando los comercios son las costeras, algo estrechamente relacionado con la falta de turismo, así como el Centro histórico de la capital. 

En sus manifestaciones, habló en favor de la hostelería, cuestionando la decisión de la Junta de impedir la apertura entre las 18:00 y las 20:00. "Son restricciones que no se entienden", opinó, añadiendo: "Qué sentido tiene abrir a las ocho y cerrar a las 22:30; se entiende que es una cena para ir sin prisas y aquí no estamos habituados a cenar a las 20:00. Con ese horario serán muchos los que no vayan a cenar y eso hará que muchos restaurantes se planteen no abrir".

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