Turismo

Los hoteleros lanzan más rebajas para salvar el peor agosto en la Costa del Sol

  • Las empresas intensifican sus campañas de marketing con más descuentos

  • La patronal ya duda de que se pueda alcanzar el 40% de ocupación por los vetos internacionales

Dos turistas consultan un folleto de visita a Málaga. Dos turistas consultan un folleto de visita a Málaga.

Dos turistas consultan un folleto de visita a Málaga. / Javier Albiñana

El mes de agosto, el más importante del año para la industria hotelera en la Costa del Sol, está próximo a su fin y las cuentas no salen, por lo que los hoteles están lanzando más descuentos e intensificando sus campañas de marketing, principalmente digital, para captar a clientes de última hora.

En los sitios web de las distintas cadenas hoteleras aparecen ofertas de todo tipo, que suelen ser variables en función del tipo de habitación y del establecimiento y que oscilan entre el 10 y el 40%. A eso, como al inicio de la temporada estival, se le añade la cancelación gratuita, un aspecto clave para dar confianza al cliente ya que, en pleno aumento de casos positivos de coronavirus, nadie tiene claro si va a poder viajar a otra ciudad o a otra provincia a una semana vista. En cualquier caso, basta con pinchar en cualquier oferta para que, con las técnicas de marketing digital, el anuncio del hotel en cuestión le persiga por cualquier página que visite en internet, a la vez que las empresas están enviando más ofertas a través del correo electrónico.

Las estimaciones ya eran inicialmente irrisorias, pues la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) anunció el pasado 3 de agosto que la ocupación hotelera en julio había sido del 40,4% y esperaba que para agosto apenas alcanzara el 39,9%. Una cantidad ridícula porque cualquier mes de agosto hay lleno absoluto en la mayoría de establecimientos y una ocupación media total superior al 80%. Luis Callejón, presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), ya duda incluso de que se pueda alcanzar ese 40% porque a la cuarentena británica se le están sumando los vetos o las recomendaciones negativas de otros países, entre ellos Alemania, por lo que el turismo internacional -el más importante para este destino- está en sus horas más bajas. Callejón señala que está habiendo algún repunte de turistas españoles los fines de semana, pero claramente insuficientes no ya para tener beneficios sino para cubrir costes.

Turistas con mascarilla, frente al teatro romano de Málaga. Turistas con mascarilla, frente al teatro romano de Málaga.

Turistas con mascarilla, frente al teatro romano de Málaga. / Álvaro Cabrera

“Con el mes de agosto finalizando, estamos percibiendo un cambio en el comportamiento del cliente con reservas de última hora para estas fechas y septiembre. Lo que nos está suponiendo una adaptación continua en términos comerciales con nuevas estrategias de distribución, estructuras de precios y planes de marketing para llegar de manera efectiva al canal y al cliente”, explica María Francisca Peñarroya, consejera del complejo hotelero Holiday World en Benalmádena. Esta profesional destaca que, pese a la crisis turística general, “estamos teniendo una buena respuesta por parte de los clientes durante el mes de agosto debido al encaje de nuestro producto, por el todo incluido, el club de playa y por el concepto general de ocio combinado con seguridad, ya que hemos puesto en valor que hemos hecho amplios espacios o que habilitamos todas las piscinas”.

Cada hotel es un mundo y tiene sus circunstancias. Jorge González, director del Málaga Palacio, en la capital, afirma que al ser un hotel oficial del Festival de Cine Español de Málaga van a tener una ocupación mayor, ya que prácticamente la totalidad del recinto va a estar ocupada por clientes relacionados con este festival cinematográfico. En líneas generales, González comenta que están teniendo en torno a un 60% de ocupación los fines de semana y un 50% en los días de diario. También subraya que su cadena ha lanzado promociones especiales de fidelización dentro de la red de Marriot o que las tarifas están algo más bajas, pero que no han hecho fuertes disminuciones de precio.

Este verano será siempre recordado como el peor de las últimas décadas ya que incluso en los años de la crisis financiera de la pasada década el turismo consiguió salvar los muebles. La crisis sanitaria es global, afecta a todos los mercados y nadie sabe cuándo finalizará por lo que la incertidumbre es total. Se espera un cierre masivo de hoteles en temporada baja y numerosos problemas de liquidez en las empresas.

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