La insonorización del túnel de la Alcazaba no se hará hasta 2017

La empresa Aistec plantea cinco opciones al Ayuntamiento de Málaga que deberá valorar dentro del Consejo Social de la ciudad

Tráfico en el interior del túnel de la Alcazaba de la capital.
Tráfico en el interior del túnel de la Alcazaba de la capital.
R. Garrido Málaga

13 de enero 2016 - 01:00

La reducción del ruido en el túnel de la Alcazaba de Málaga está más cerca. La empresa de ingeniería acústica Aistec, que ha realizado de forma gratuita para el Ayuntamiento de la capital, ha puesto sobre la mesa cinco opciones para poner solución a un problema motivo de numerosas quejas por parte de vecinos y usuarios. La intención del equipo de gobierno es elegir una de ellas e iniciar la licitación de las obras antes de que acabe el año, para poder comenzarlas el próximo.

Pero primero habrá que trasladar el informe al Consejo Social de la ciudad, marco en el que planteó la necesidad de encargar un estudio para la insonorización de un túnel por el que transitan diariamente de lunes a sábado unos 15.000 vehículos y 12.000 los domingos y festivos. El Ayuntamiento de Málaga deberá luego resolver otra cuestión y será su financiación.

Aunque todo dependerá de la solución que se elija como más idónea, la valoración económica realizada por Aistec oscila entre los 150.000 euros de la más barata y los más de 500.000 euros de la más cara.

El concejal de Sostenibilidad Medioambiental, Raúl Jiménez, se estudiará la posibilidad de recurrir a fondos europeos para financiar la obra y abogó porque "lo más sensato será decantarse por la opción que permita reducir decibelios a menor coste".

Una de ellas sería la colocación de un panel acústico absorbente con un recubrimiento de chapa microperforada a partir de los tres metros de altura y que cubriría toda la bóveda del túnel. En total, unos 4.080 metros cuadrados cubiertos. En ese caso, el estudio realizado por la ingeniería acústica calcula que el ruido en el interior se reduciría en unos ocho decibelios, mientras que el tiempo de reverberación a 1,45 segundos frente a los 7,4 actuales.

Sea cual sea la solución final, el objetivo marcado por Aistec a la hora de plantear las distintas opciones es el de lograr reducir el nivel presión sonora en más de seis decibelios y bajar el tiempo de reverberación por debajo de los dos segundos. Y es que según las mediciones realizadas por esta empresa, el ruido del túnel alcanza los 86 decibelios en horario diurno y 74 en nocturno, con picos de hasta 100 según el tipo de vehículos que lo atraviesen.

Para plantear sus propuestas, el gerente de Aistec, Antonio Jiménez, explicó ayer que se ha diseñado un software predictivo en base a la utilización de dos tipos de materiales para el aislamiento del túnel: el panel acústico para recubrir las paredes y pantallas de metacrilato de tres metros de altura que sustituirían a las vallas actuales.

La solución que ha mostrado una mayor eficacia es precisamente la combinación de ambos, con lo que se conseguiría disminuir la presión sonora hasta los 70,6 decibelios y el tiempo de reverberación hasta los 1,25 segundos. Pero también es la más cara y superaría los 500.000 euros.

No obstante, el responsable de la empresa encargada de hacer el estudio, tras la convocatoria pública realizada por el Ayuntamiento el año pasado para buscar un patrocinador que lo hiciera sin coste alguno para las arcas municipales, se mostró dispuesto a asesorar al Consejo Social y al Ayuntamiento en la toma de la decisión final en base a los resultados obtenidos.

La acción busca la mejora de las condiciones acústicas para los ciudadanos que transitan a lo largo de los más de 200 metros de túnel, que dispone de una longitud total de 240 metros y está integrado por una calzada doble de tráfico, con cuatro carriles (dos por sentido), así como una acera lateral.

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