Jesús Saldaña, el cardiólogo fallecido en el accidente de Adamuz que sacó la mejor nota de Selectividad en 2013
El joven de 30 años pretendía seguir el ejemplo de su hermana Natalia, que ejerce como pediatra
13,810: la llave directa a Medicina
En 2013, Jesús Saldaña obtuvo la mejor nota de Selectividad en toda la provincia de Málaga, un 13,810, que le daba la llave directa para estudiar Medicina. Este martes se ha confirmado que, ya ejerciendo como cardiólogo en el Hospital Universitario de La Paz de Madrid, es uno de los fallecidos en el accidente de tren de Adamuz. Tenía 30 años. Este periódico, con motivo de la mejor calificación en el examen de acceso a la Universidad hace trece años, publicó un reportaje con él, cuya ambición entonces era estudiar en el Grado que le permitiría ser galeno y seguir los pasos de su hermana Natalia.
Tras estudiar bachillerato en el colegio Virgen de la Inmaculada, Gamarra, de la capital, Saldaña no esperaba el 26 de junio de 2013 la llamada de la Universidad de Málaga para anunciarle que había obtenido la mejor nota de toda la provincia. Tampoco aspiraba a reconocimientos mediáticos, entrevistas o fotografías en prensa. Sólo pedía sacar la nota suficiente para entrar en su carrera soñada: Medicina.
Antes, había obtenido de manos del alcalde el premio de educación Ciudad de Málaga por las mejores notas en Secundaria. Él, entre todas las emociones de ese día, contaba a este periódico que prevalecía la "tranquilidad por haber podido entrar en la carrera". Sus padres y su hermana mostraban su orgullo "sobre todo por lo buena persona que es, porque le gusta estudiar y se esfuerza, porque es responsable desde niño y ayuda mucho a sus compañeros", explicaba su madre, Conchi García, que es maestra de Infantil en la enseñanza pública.
Parte de esa humanidad que siempre ha mostrado con sus iguales, su interés por la Biología, por el funcionamiento del cuerpo y el ejemplo recibido de su hermana, que es Pediatra, le hicieron decantarse hace ya tiempo por la carrera de Medicina, que tiene claro que quiere estudiar en la UMA. "Por mi hermana sé que la Facultad de Medicina de Málaga es muy buena, tiene buenos profesores, es una de las mejores de Andalucía", comentaba Jesús.
Aunque le quedaban once años por delante de duros estudios, eso no parecía amedrentarle y soñaba pudiendo desarrollar su futuro laboral en su ciudad o, al menos, en España. Consiguió ejercer como cardiólogo en Madrid. Para él, la fuga de talentos era un despilfarro económico. "Solo mirando el aspecto económico, si una persona se tiene que ir de España para trabajar fuera, todo lo que se ha invertido en su educación es dinero perdido, todo se va al capital extranjero, los méritos se consiguen fuera y se benefician otros de su trabajo, no repercute aquí, y eso nos empobrece, cada vez hay menos recursos para investigación, estamos yendo hacia atrás, cada vez peor", consideró Jesús Saldaña.
Este chico "humilde", como subrayaban sus padres, tenía que superar el 12,190 (nota de corte del año pasado) para entrar en Medicina. Llevaba una media de expediente de Bachillerato de 10 y en Selectividad obtuvo un 9,725. A esto hay que sumar el 10 en Biología y el 9,60 en Química, lo que le valieron el 13,810 sobre 14 puntos, su llave directa a la titulación deseada, esa que empezó a amar sin saberlo cuando su hermana lo utilizaba de oyente para aprenderse sus lecciones cuando tenía escasos diez años.
Desde la Universidad de Málaga han trasladado sus condolencias a la familia junto con "todo nuestro cariño". También el Colegio de Médicos de Málaga, que ha expresado "su más profundo dolor".
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