El jurado del crimen de Paula en Torremolinos delibera en un hotel y queda incomunicado hasta emitir su veredicto
Este viernes se procederá a la lectura del fallo si los nueve miembros llegan a un acuerdo en las próximas horas
Testigos dicen que el acusado de asesinar a dos parejas en Málaga maltrataba y sedaba a una de ellas
Los nueve miembros del jurado que juzgan al acusado de matar a su novia Paula en Torremolinos han sido trasladados a un hotel donde permanecerán incomunicados hasta que voten todas las cuestiones planteadas para emitir su veredicto.
El aislamiento del jurado coincide con el inicio de las deliberaciones sobre si el procesado, Marco R., de 48 años, asesinó a su pareja, madre del hijo que tenían en común, con alevosía y tras someterla a malos tratos habituales.
Fuentes judiciales han indicado a Efe que este viernes se procederá a la lectura del veredicto si llegan a un acuerdo en las próximas horas. Para llegar a un veredicto, los nueve miembros del jurado deberán deliberar y votar cada una de las cuestiones planteadas en el escrito, sobre las que no cabe abstención alguna, ya que la Ley no lo permite. En el caso de que haya alguna duda, pueden solicitar por escrito que se les aclare. Los nueve integrantes del jurado tienen tres oportunidades para emitir un veredicto, según establece la ley que regula esta institución.
La Fiscalía de Málaga y la acusación particular, ejercida por Guillermo Smerdou, pide que el acusado sea condenado a 28 años de prisión por un delito de asesinato en el ámbito de la violencia machista con alevosía y malos tratos habituales mientras que su defensa, que pedía su absolución, ha modificado sus conclusiones y ahora reconoce que se produjo un homicidio aunque ha alegado los atenuantes de drogadicción y confesión.
Los miembros del jurado tendrán que determinar si ha quedado probado y es culpable o no de haber cometido el crimen con alevosía y premeditación. También si no hubo intencionalidad ni planificación en su muerte, como mantiene la defensa.
Las acusaciones han recordado en sus escritos que el acusado no ayudó ni colaboró tras el crimen, que no padece ningún trastorno y han destacado que la víctima recibió 16 puñaladas, dos de ellas en la espalda, momentos antes de que ella intentara salir del inmueble donde se cometieron los hechos, ya que llevaba incluso una mochila en la espalda cuando fue apuñalada.
Además han recordado que robó un cuchillo en un restaurante en el que trabajó una semana antes, arma que utilizó para cometer el crimen, lo que refuerza la hipótesis de las acusaciones de que lo tenía planificado.
Durante el juicio también han comparecido testigos que mantienen que supo lo que hacía y que no tenía sus capacidades afectadas, que tiene baja empatía y frialdad emocional y un fuerte control de sus parejas.
Antecedentes por delitos de la misma naturaleza
Además de los dos procedimientos abiertos por los crímenes de Paula y Sibora, tiene una condena anterior de nueve meses de prisión por maltrato a otra pareja sentimental, sentencia de conformidad de 2024.
Dicha sentencia es firme y se le condenó como autor de un delito de amenazas graves respecto a otra pareja. En los hechos probados se recoge que una de las amenazas consistió en exhibirle a la víctima una navaja o cuchillo mientras le decía "estás a punto"
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