José damián ruiz sinoga. catedrático de geografía física

"En 20 años ha llovido en Málaga 56 veces con la intensidad del fin de semana"

  • Experto en la relación entre el suelo, la vegetación y el agua en el clima mediterráneo, advierte que la acción del hombre explica por qué la lluvia es periódicamente una catástrofe en Málaga

-¿la lluvia del fin de semana explica el desbarajuste que ha sufrido la provincia?

-Está dentro de la frecuencia mediterránea. A partir de 60 litros por hora hablamos de precipitaciones torrenciales en las que se colapsa la capacidad de absorción del suelo. Por encima del litro por metro cuadrado en un minuto, el suelo no hay capacidad de absorción.

-¿Nada anormal?

-No. En los últimos 20 años Málaga capital ha registrado en 56 ocasiones lluvias por encima de los 60 litros por metro durante cinco minutos. En Marbella y Estepona, se han producido 28 veces. La segunda parte de este asunto es son las condiciones en las que se producen esas precipitaciones. Las inundaciones en Málaga y en el sur de España en general tienen lugar después de varios días de lluvia, con el suelo saturado, sin capacidad para absorber más agua, y en zonas con pendientes muy fuertes que generan rápidamente ondas de avenida. Estas circunstancias, que multiplican la magnitud de las lluvias torrenciales, han ocurrido seis o siete veces en los últimos 20 años, siempre en unos escenarios determinados y con unas consecuencias más o menos catastróficas. Si tiramos de hemeroteca veremos que ahora se han inundado las mismas zonas que en 1989, salvo algunos puntos como el arroyo de El Cuarto, cerca de la Estación y parte de El Perchel.

-¿27 años después no hay otra solución más que lamentarse y registrar daños?

-Hay una cuestión básica: el Guadalhorce al desbordarse ha inundado lo que desde el punto de vista geomorfológico se denomina lecho de inundación del río. Sucede que si en vez de haber cultivos en ese espacio, lo que hay son polígonos industriales y casas le damos orden de magnitud. La pregunta es, ¿bajo qué ordenamiento se ha permitido que en una zona que es de máxima inundabilidad se construyan casas o polígonos industriales? El tema clave es la ordenación y el sentido común.

-Pero a estas alturas los polígonos y las infraestructuras están donde están. ¿Hay alternativa más allá de asumir que esto es lo que hay?

-Considero apropiada cualquier iniciativa que impida que la lámina de agua quede estancada. El hombre ha ocupado un espacio que no le correspondía y al final del río Guadalhorce hemos construido la antigua N-340, el aeropuerto y la autovía A-7, que es una barrera prelitoral para el agua que debe desembalsar hacia el río y el mar. Simplemente habrá generar mecanismos para que ese agua no quede embalsada. Y luego, insisto una y mil veces, el agua que hemos visto bajar el fin de semana era de color chocolate. Ese chocolate es el suelo deforestado de los montes... Esa mancha marrón que dos horas después de llover hay en la desembocadura de los ríos son toneladas y toneladas de suelo forestal... Los suelos están desprotegidos de modo que cuando llueve el agua en vez de caer sobre una biomasa forestal lo hace directamente sobre la tierra, de modo que moviliza las partículas de arcillas que son las que dan ese color marrón chocolate que vemos. Pues bien habrá que reforestar los montes, habrá que hacer que ese agua que baja lo haga lo más limpia posible. Cosas por hacer hay muchas.

-Alcaldes y vecinos piden encauzar el río. ¿A usted qué le parece?

-El encauzamiento tiene un problema y es que encauzas por un lado represas por el otro, es decir, pones un dique a ambos lados del río. No soy ingeniero, pero digo que ojito con los encauzamientos, porque si en un momento determinado cae una tromba de agua se genera un efecto fondo de saco, de modo que la lámina de agua subirá hasta que llegue a la cota del encauzamiento con lo cual puede ser todavía peor la consecuencia.

-¿Cuál es el impacto del cambio climático sobre todas estas circunstancias propias del clima mediterráneo?

-Está claramente demostrado que la temperatura se ha incrementado. ¿Qué sucede cuando la temperatura media se incrementa? Quiere decir que se evapora más agua del mar, que ese agua que antes estaba de forma líquida pasa a forma gaseosa en la atmósfera y el potencial de torrencialidad es mayor. Es decir, el cambio climático incide en la intensidad, en el nivel de torrencialidad de las precipitaciones.

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