La medicina del futuro se gesta en pequeño
Los investigadores comienzan a ocupar el Centro Andaluz de Nanomedicina y Biotecnología, Bionand, inaugurado el jueves en el Parque Tecnológico · El propósito último de los científicos será trasladar al hospital lo que aún hoy parece ciencia ficción
Aún huele todo a nuevo. Hay cajas apiladas en algunos laboratorios, signos evidentes de mudanza. Otros espacios están casi vacíos, impolutos a la espera de la llegada de los investigadores. Algunos microscopios todavía están envueltos en un plástico protector. Resuenan pocas voces en las instalaciones de Bionand pero el centro de Nanomedicina y Biotecnología que inauguró el jueves el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, en el Parque Tecnológico está comenzando a bullir. En vaqueros y a medio camino entre Cambridge o Zaragoza, los científicos empiezan a tomar posiciones en un espacio único. Ellos están escribiendo el futuro en el diagnóstico y el tratamiento médico.
Guillermo de la Cueva es doctor en bioquímica y biología molecular. Lleva una década en Cambridge intentando resolver junto a un equipo multidisciplinar "el problema de la alta toxicidad colateral de la terapia contra el cáncer", apunta. Este investigador es consciente de que el futuro en el tratamiento de la enfermedad está en encontrar una terapia que no dañe tanto al paciente. Por ello, "estamos diseñando los llamados fármacos inteligentes, sistemas que permitan distinguir cuánto de agente tóxico hay que producir para matar a una célula tumoral y cuánto de agente neutralizador se necesita liberar para proteger a las que no lo son", explica.
La fase siguiente es diseñar vehículos de administración de estos fármacos compuestos por agentes biológicos y no de síntesis química. Pero aún van a más. Al mismo tiempo que se trata, estas cápsulas a escala nanométrica (que equivale a la millonésima parte de un milímetro) podrán diagnosticar otras partes dañadas por lo que "podremos ver microtumores antes de que puedan ser detectados por otras tecnología y así se podría combatir mucho mejor la enfermedad", asegura De la Cueva.
Para este doctor en biología molecular Bionand cuenta con la tecnología necesaria para pasar del tubo de ensayo al estudio preclínico, es decir, a las pruebas de tratamientos en animales. "Éste es un centro que tiene lo mejor de lo mejor, está muy bien equipado para coexistir y trabajar en excelencia", afirma el que también es coordinador del área de nanosistemas terapéuticos. Además, considera de suma importancia la sinergía que ofrece un lugar de puertas abiertas que desecha la idea de compartimentos estancos y que encontrará en la pluralidad su mayor activo.
Biólogos, químicos, ingenieros, médicos, técnicos especializados. Hasta 150 investigadores podrán trabajar conjuntamente en proyectos diferentes o compartidos en sus 15 laboratorios, todos con la aspiración última de servir a la mejora de la medicina actual. "Existen pocos lugares en los que se encuentra reunido un equipamiento de tanto nivel", señala el gerente del centro, Antonio Navarro. Y es que Bionand, fruto de la alianza entre la Junta y la Universidad de Málaga, ha supuesto una inversión de más de 16 millones de euros, gracias también al respaldo de los fondos Feder. En tres plantas se reparten sus 6.500 metros cuadrados dispuestos a dar cabida a cuántos proyectos acorde con su filosofía se presenten.
Las decenas de cajas de documentación, las muestras congeladas a menos 20 y menos 80 grados y el material que aún tiene De la Cueva en Inglaterra están emprendiendo su difícil traslado hasta Málaga. También lo harán en enero parte de las cosas y el equipo humano de Jesús Martínez de la Fuente, doctor en Química y coordinador del área de nanobiotecnología. María Luisa García Martín, responsable de la unidad de nanoimagen, ya trabaja en el centro desde febrero para poner a punto su unidad.
"Estamos trabajando en la transferencia de nanomateriales a la parte preclínica, se trata de traspasar la investigación del laboratorio al ratón", comenta Martínez de la Fuente. "Lo nuestro es hallar un diagnóstico precoz a un coste asumible para la sanidad pública", apunta la doctora en Biología, que además de coordinar la unidad llevará una línea de trabajo basada en la mejora de la técnica de resonancia aplicada al diagnóstico.
Estos investigadores se encuentran en un centro que está especialmente preparado para llevar la investigación básica a los seres vivos, un paso esencial porque saben que lo que parece funcionar en el tubo de ensayo puede ser un absoluto fracaso luego. También están haciendo el camino por el que transitan ya los avances en el campo de la medicina. La lucha contra el cáncer será su punta de lanza. También enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas, dermatológicas, alergias, diabetes y patologías raras. Equipos nacionales e internacionales, de la Universidad de Málaga y del resto de Europa tienen hueco en Bionand.
6.500
15
16,3
También te puede interesar
Lo último