Málaga

Una plaga de medusas invade las playas desde Nerja hasta El Palo

  • La bandera amarilla ondeaba al tratarse de una especie "muy urticante", que se contaba "por miles" e imposibilitaba el baño

Varios de los ejemplares de las medusas. Varios de los ejemplares de las medusas.

Varios de los ejemplares de las medusas. / m. h.

Una plaga de medusas que invadía la costa oriental, desde Nerja hasta El Palo, complicó ayer el baño en las playas, lo que obligó a varios ayuntamientos a izar la bandera amarilla para que los bañistas tomaran precauciones. Los ejemplares se contaban "por miles" y, al tratarse de la Pelagia Noctiluca, una "especie muy urticante", adentrarse en el mar resultaba prácticamente imposible, según explicó el biólogo del Aula del Mar Jesús Bellido y también uno de los encargados de la gestión de la aplicación de móvil Infomedusas, que ofrece un listado de todas las playas e información actualizada sobre estos animales.

Los servicios de limpieza ayer procedieron a la retirada de estas medusas desde la orilla, ante la dificultad de hacerlo desde el agua. La especie que ha aparecido es, en palabras del experto, habitual en la costa del Mediterráneo. Llegan a la orilla, donde mueren, después de haber sido arrojadas -todavía con vida- por el mar. El tipo de medusa presente ahora en las playas nada tiene que ver con la carabela portuguesa, ejemplares marinos coloniales menos comunes que aunque volvieron a sembrar la alarma a finales de mayo no suelen campar a sus anchas por las costas mediterráneas de la provincia de Málaga. Pero las intensas borrascas atlánticas que protagonizaron parte del pasado invierno y la actual primavera han favorecido su concentración en las playas malagueñas. También desde Nerja hasta la capital fueron avistados ejemplares sueltos, en densidades bajas que no enjambres, de carabelas portuguesas en un nuevo episodio que el biólogo del Aula del Mar calificó de "atípico". Los primeros individuos del hidrozoo aparecieron a mediados de marzo y hasta abril resultó frecuente verlos.

En caso de picadura, aconsejan aplicar agua salada -nunca dulce- y frío indirecto

Aunque no será hasta mañana cuando entren en servicio todos los servicios operativos de socorrismo de las playas de la provincia, en las zonas en las que ya han entrando en funcionamiento ayer sí estuvo ondeando la bandera amarilla ya que, detallaron desde el Aula del Mar, la concentración era "tan alta" que resultaba casi imposible "entrar en el mar sin que piquen".

Así, el biólogo recomienda a los bañistas no manipular con las manos las medusas ni siquiera cuando estén muertas en la orilla. La razón de que no se deban manipular aunque yazcan sin vida se encuentra en las células urticantes de estos animales. "El proceso es como un dardo. Están cargados y dispuestos para ser disparados. Hasta unas horas después de morir, estas células no pierden la capacidad de disparar. Al tocar la medusa, se activa el proceso", explicó el experto, que llamó a la calma y pidió a los ciudadanos "que sean conscientes de que los ayuntamientos están actuando".

En caso de que se produzca una picadura, aconseja lavar la zona afectada con agua salada. Si queda algún resto de tentáculo en la piel, hay que retirarlo con una tarjeta de plástico o en su defecto unas pinzas. Para el dolor se puede aplicar frío aunque nunca hielo, dado que el efecto del agua dulce es negativo en estos casos. Lo ideal es hacer uso de una bolsa de plástico. Aunque es frecuente que el dolor cese y la picadura evolucione con normalidad, si han transcurrido entre 24 y 48 horas y aparecen otros síntomas o efectos secundarios, el experto recomienda acudir al médico.

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