Economía

La morosidad en las comunidades de vecinos de Málaga podría dispararse en septiembre

  • Ya han aumentado los impagos de la cuota mensual en junio y julio por la crisis

  • Asval señala que se ha triplicado la morosidad en el alquiler durante el confinamiento

Una reunión de propietarios en una imagen de archivo. Una reunión de propietarios en una imagen de archivo.

Una reunión de propietarios en una imagen de archivo.

El impago de la cuota mensual en las comunidades de vecinos está aumentando y los administradores de fincas temen que habrá un gran aumento de la morosidad a partir de la segunda quincena de septiembre en todas sus facetas y de todos los protagonistas, es decir, habrá impagos de cuotas mensuales, alquileres o incluso hipotecas tanto por particulares como de empresas en sus locales comerciales u oficinas.

“Nosotros ya sabemos que la morosidad se va a multiplicar a partir de septiembre porque, hasta ahora, las familias están tirando de ahorros pero eso se acaba porque hay muchas personas que no están teniendo ningún ingreso”, explica Alejandro Pestaña, presidente del Colegio de Administradores de Fincas de Málaga.

En este momento hay cierto orden, aunque Pestaña indica que están creciendo las deudas. No son morosos profesionales –esos que no pagan nunca la comunidad pase lo que pase independientemente de sus recursos económicos– sino personas que llevan unos meses sin trabajar por el coronavirus y están comunicando a los administradores de fincas que no van a poder pagar la cuota durante un tiempo por falta de dinero. “Son personas que llevan ya tiempo con problemas económicos, renqueando en los abonos, y a los que ahora se les ha agravado la situación”, señala el presidente de este organismo colegial.

Los administradores están preocupados. “Queremos ver cómo podemos enfocar este asunto porque las comunidades de vecinos tienen que seguir funcionando. Tiene que haber ahora más limpieza que nunca en las zonas comunes con el coronavirus, deben funcionar los ascensores, la luz, etcétera”, dice Pestaña, quien pone como ejemplo el caso de las piscinas en las urbanizaciones este verano. “Está funcionando muy bien aunque nos han dado mucho más trabajo a los asesores porque ha habido que diseñar planes para respetar el distanciamiento social, la higiene...”.

La comunidad es lo primero que se deja de pagar ya que, incluso si se acaba en los tribunales, el proceso es largo. Los inquilinos intentan concentrar sus abonos en la comida y en el alquiler o hipoteca de las viviendas para, lógicamente, no quedarse en la calle. No obstante, el futuro a corto plazo no pinta nada bien. La Asociación de Propietarios de Viviendas en Alquiler (Asval) ha asegurado que la morosidad en el alquiler se ha triplicado durante los meses de confinamiento hasta el 15% y que seguirá creciendo en los próximos meses. Esta asociación considera que las ayudas que se han propuesto para los inquilinos no son efectivas y que los créditos ICO no están despertando interés. “Si el impacto de la crisis es mayor, el número de familias con dificultades para el pago del alquiler podría incrementarse sustancialmente”, afirma Beatriz Toribio, directora general de Asval.

Las empresas especializadas también están notando el incremento de la morosidad. Una de ellas es La funeraria del cobro, que tiene una oficina en esta provincia. “Málaga siempre ha sido una ciudad especialmente buena para gestionar el cobro. Deuda siempre ha habido, pero ahora todavía más. Pese a todo, recomendamos a algunos interesados que sean pacientes, puesto que la situación actual lo requiere”, comentan desde esta firma.

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