La noche más larga en Adamuz, en vilo por los desaparecidos tras el accidente de un tren Málaga Madrid

Más de 500 personas viajaban en los trenes accidentados, los muertos se cuentan, al menos, por 39, y aún quedan por excarcelar personas de uno de los trenes

Accidente de tren Málaga-Madrid, en directo: al menos 39 muertos y 15 heridos muy graves

Puesto Médico Avanzado en Adamuz. / Miguel Ángel Salas

Por la autovía que va de Córdoba a Adamuz, pasada la media noche, las ambulancias con destino a la capital se cuentan por decenas. La pequeña localidad de unos 4.000 habitantes al norte de Villafranca linda con las vías del tren de alta velocidad que une Andalucía con Madrid. Varios vagones de la cola de un tren Iryo procedente de Málaga descarriló este domingo, provocando el mayor accidente que se recuerda en la Alta Velocidad Española al chocar con un Alvia que tenía dirección Huelva. Los fallecidos, esta madrugada, se contaban por al menos 39, los heridos trasladados al hospital de Córdoba son 75 graves, una quincena de ellos en estado "muy grave". La noche, según indicó el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, se espera larga en Adamuz, donde aún quedan por excarcelar "un amasijo de hierros" en distintos vagones del Alvia.

Cerca de las dos de la madrugada en el primer puesto médico avanzado de la localidad cordobesa, la Caseta Municipal, no quedan prácticamente heridos. Los graves han sido evacuados a centros hospitalarios y sólo se atiende a algunos leves, que presentan en la mayoría de los casos más conmoción y estado de shock que daños físicos. Ningún malagueño en la zona, que ya habían sido redirigidos la mayor parte en autobuses en dirección a Madrid, o su lugar de destino.

El mercurio despega tímidamente de los cero grados en la localidad, el entorno de la Caseta Municipal a la que salen y entran ambulancias y efectivos de Cruz Roja, Protección Civil, Policía o Guardia Civil está embarrado. "En mitad del vagón había un muerto y gente que estaba muy mal", ha contado Yuri Montoya, de 36 años, una vecina de Madrid natural de Colombia que regresaba en el Iryo tras pasar el fin de semana en Málaga. Viajaba en el vagón siete, uno de los que ha descarrilado: "El tren alcanzó una velocidad horrible y se salió de lado. Lo frenó el monte", explicaba a El Día de Córdoba en estado de shock.

En el Hogar del Pensionista de Adamuz varios voluntarios reciben a familiares, desorientados, con un caldo caliente. También hay agua o bocadillos, además de café y distintas estancias para que descansen. Una quincena de psicólogos, están esperando atender y arropar a quienes buscan a sus seres más queridos. Desde Cruz Roja aseguran que información, pueden dar "poca", pero sí que les dan asistencia psicosocial. Toman sus datos y DNIs. Serán necesarios cuando esté más avanzado el reconocimiento de heridos y fallecidos en Hospitales e Instituto Médico Legal de Córdoba. Una montaña de mantas, junto a una familia llegada de Huelva que sólo ha dado con uno de los seis seres queridos que viajaban en el tren que salía de Madrid, da cuenta de cómo se ha volcado Adamuz con la tragedia.

A falta de información, las manos de los familiares van al móvil, tratando de buscar algo a lo que aferrarse. Otras, tapan boca y nariz. Las últimas, van a la cabeza. Todos son conscientes de que las palabras de Juanma Moreno asegurando que la noche sería larga quedarían cortas. Los trabajos sobre el terreno se tornan complicados. La noche está completamente cerrada, casi no se divisan las estrellas sobre Córdoba, y el punto para rescatar a quienes aún quedan en el interior del "amasijo de hierros" en el que quedó convertido el Alvia, de muy difícil acceso. Por la mañana se esperan las novedades de un accidente que Óscar Puente ha descrito como "muy extraño".

Se ha producido tras una aguja –un dispositivo para cambiar de vías–, pero que no habría sido usada por el tren de Iryo. El punto no ha sido en curva, sino en una recta perfectamente definida y han descarrilado los vagones de cola del tren procedente de Málaga. El 6, 7 y 8. Con el infortunio, además, de que en la otra dirección llegaba el tren Alvia con destino Huelva que se ha llevado la peor parte. No sólo ha descarrilado, también ha caído, al menos parte de sus vagones, por un terraplén de cuatro metros.

Antes, en el tren que partió de Málaga a las 18:40 y una hora más tarde se había accidentado, tuvieron que salir por las ventanillas en el peor de los casos. "Sentimos como un terremoto, un fuerte impacto, como un atropello. Cuando se produjo el descarrilamiento, se cayeron las cosas, las bandejas...". Salvador Jiménez apunta que de inmediato, el personal del tren comenzó a coger los martillos de emergencia para romper las ventanillas de los vagones afectados.

Según Salvador, momentos después de producirse el impacto, la tripulación comenzó a pedir ayuda entre los pasajeros por si había personal sanitario. "Nos han desalojado y estamos en el apeadero de Adamuz. Pero el último vagón está volcado completamente. Hay gente subida encima. Han desalojado a todo el tren. Algunos están saliendo por su propio pie y a otros los están sacando", acotaba. Añadía que pasadas las 21.00 seguían desalojando gente del tren. "Hay gente con la cara ensangrentada y de miedo", ha agregado.

Nueve horas más tarde respecto a la hora de salida, distintos pasajeros relataban en redes sociales que aún no habían llegado a la capital. Agradeciendo, pese a ello, poder contarlo. En el interior del tren de Iryo viajaban 317 personas. En el de Alvia, unas 200. La circulación entre Madrid y Andalucía estará suspendida este lunes. Aún quedan horas para que en Adamuz amanezca y se pueda seguir aportando luz a uno de los accidentes más graves que se recuerdan en la historia de la Alta Velocidad en España.

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