Málaga

Las obras de la calzada central de la Alameda Principal se retrasarán hasta febrero

  • Sobre las farolas existentes, De la Torre destaca las ventajas de las proyectadas en cuanto a iluminación y agrega que las actuales son "son integrables"

Corte del eje central de la Alameda. Corte del eje central de la Alameda.

Corte del eje central de la Alameda.

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ha asegurado que las obras de la calzada central de la Alameda Principal sufren un "ligero retraso" que suponen que no estarían terminadas hasta febrero del próximo año. El motivo es, según el regidor, problemas con los colectores que existen "y los condicionantes que crean" los restos arqueológicos del Fuerte de San Lorenzo.

El proyecto completo se divide en tres fases, la primera -acera norte-, con financiación y contratación por la Junta; y las segunda y tercera -acera sur y calzada central- financiadas y ejecutadas por el Ayuntamiento. De la Torre, acompañado por los ediles de Ordenación del Territorio, Francisco Pomares; de Distrito Centro, Gemma del Corral; y de Movilidad, Elvira Maeso, ha visitado esa segunda fase.

Actualmente se están ejecutando las actuaciones en la mitad sur de la calzada central de la Alameda Principal, construcción de los colectores principales y obras en el aparcamiento de la Marina. Según el regidor, es una "obra compleja en cuestión de los servicios" y ha esperado que a pesar de ese retraso la finalización "sea enero mejor que febrero, pero los técnicos son siempre muy cautos y dan unos plazos donde no se pillen los dedos".

Respecto a la demora, el alcalde ha explicado que es "en parte ligada a problemas conocidos a la vista de los colectores que existen, que tienen que tener la pendiente y la capacidad de desagüe adecuadas, y los condicionantes que crea el llamado Fuerte de San Lorenzo, donde está apoyado el colector, que parece que podía darle más pendiente, pero no sería factible porque habría que bajar un poco el punto de apoyo que tiene sobre los restos del Fuerte".

Al respecto, ha asegurado que desde el Ayuntamiento "somos muy respetuosos con los temas arqueológicos", destacando que han impulsado numerosas excavaciones; al tiempo que ha manifestado que "en la zona del metro se está haciendo también con respeto, aunque lógicamente cuando ha habido que cortar para pasar el túnel me parece que se ha cortado". "Pero como no lo conozco en detalle no quiero entrar en polémica sobre esa cuestión", ha señalado De la Torre.

Así, sobre esta zona de San Lorenzo "se trata de profundizar para ver su extensión, ver qué ha pasado con la zona del metro, si se ha tocado para pasar y ver aquí qué se puede hacer", ha dicho el alcalde, quien ha reiterado que su intención "no es crear debates que alarguen, sino que seamos rápidos en las soluciones para que no haya ninguna prolongación más de los plazos".

Respecto al otro tramo de competencia municipal, "es de más volumen que este", el regidor ha informado de que estará planteada la adjudicación en agosto y las obras "podrían empezar en septiembre", con unos seis meses de ejecución, lo que supondría "la finalización para algo después de la otra, marzo".

De la Torre ha asegurado que se trata de unas obras "muy importantes" que suponen "cambiar los usos" de esta vía principal "y una apuesta por una ciudad humanizada, sostenible medioambientalmente y por el transporte público"; además de subrayar "lo que supone de modernidad para la ciudad de Málaga".

Ha agradecido la coordinación entre distintas áreas del Ayuntamiento "y la comprensión de los vecinos de Málaga por las molestias durante las obras, aunque la mayor parte estaban ya por las actuaciones del metro más allá del Guadalmedina, que parece que empezarán en pocas fechas".

Al respecto, ha destacado también la importancia de "estar coordinadas con las que le corresponde finalizar en el lateral norte a la Junta de Andalucía".

La segunda fase fue adjudicada por el Ayuntamiento a la empresa Verosa Proyectos y Servicios por un importe de 1,8 millones de euros. Las actuaciones abarcan el encuentro de la acera norte con la calle Larios y plaza de la Marina, así como el espacio central, las obras contempladas de adecuación en el aparcamiento subterráneo de la Plaza de la Marina así como la rehabilitación de la escultura del Marqués de Larios y el cambio de su ubicación.

En conjunto, más del 70 por ciento del ámbito -zonas norte y sur- será para uso peatonal con paseos, zonas verdes y equipamientos de ocio; y se restringirá el tráfico rodado a la franja central, destinada principalmente al transporte público y al vehículo privado.

El proyecto de ordenación del espacio Alameda Principal se plantea desde el punto de vista de la recuperación histórica y la conservación patrimonial, incorporando esta capa histórica a la capa funcional e informacional que configura el espacio contemporáneo.

El alcalde ha destacado también los sistemas que se utilizarán para la conservación de los árboles. Así, en cuanto a los ficus, se establece una zona mínima de 5,4 metros, con un pavimento bandas en el que se alterna un pavimento verde de tierra vegetal y pavimento sólido prefabricado para diferenciarse con claridad del resto de material continuo.

Además, tanto la acera norte y sur cuenta con una hilera de árboles de pequeña escala a unos cinco metros de las fachadas, que además de proporcionar una escala más doméstica y una limpieza del ruido visual derivado de la actividad comercial en las plantas bajas, servirá como límite estricto de las posibles terrazas que surjan como apoyo a la hostelería.

El tráfico rodado se restringe al espacio central. En total, con cinco carriles distribuidos dos para el transporte privado y tres para el público. Las paradas de autobuses se ubican en las zonas de pavimento continuo; mientras que el carril bici discurre por la acera norte, en el espacio resultante entre el contorno de la huella de la rambla y el pavimento prefabricado.

Farolas

Sobre mantener o no las farolas existentes, ha precisado que en el proyecto "hay una explicación muy clara de las ventajas que tienen las nuevas, de iluminación de fachadas, de espacios peatonales y sobre todo de ahorro, pero es evidente que las actuales son integrables, si no en este espacio urbano en otros". "En eso trabajará la Gerencia", ha precisado.

"¿Qué más respeto que poner en valor las fachadas del XVIII y XIX de la Alameda? Si hay unas farolas que consiguen con su iluminación que esas fachadas queden bien visibles es el mejor homenaje a la Alameda cuando las farolas que se hablan no son de esa época, son de finales del siglo XX, de hace unos 30 años", ha manifestado el alcalde.

Por eso, ha apostado por "buscar siempre un equilibrio adecuado" y por "explicar muy bien cualquier cambio que no es modernidad porque sí, sino que trata de poner en valor la imagen y filosofía de esta Alameda, sus árboles y sus fachadas y las farolas proyectadas lo hacen", abogando por confiar en el papel de los técnicos.

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