Infraestructuras

Instalarán una pirámide de dos metros en la Alameda para poder ver los restos del fuerte de San Lorenzo

  • Es la solución manejada por la Junta y el Ayuntamiento para permitir la visualización de parte los restos arqueológicos encontrados durante la construcción del Metro

Recolocación de uno de los cuatro trozos del muro oeste del fuerte de San Lorenzo. Recolocación de uno de los cuatro trozos del muro oeste del fuerte de San Lorenzo.

Recolocación de uno de los cuatro trozos del muro oeste del fuerte de San Lorenzo. / (Málaga)

Mientras siguen quemándose las semanas y los meses en la reurbanización de la Alameda Principal, con la certeza de que la semipeatonalización completa de la avenida no será una realidad hasta finales de año, el Ayuntamiento de Málaga y la Junta de Andalucía parecen tener ya cerrado el modo en que harán visible desde la misma calle parte de los restos del fuerte de San Lorenzo, según informaron fuentes próximas a la iniciativa.

Las últimas conversaciones han permitido avanzar en este asunto, dando forma a una solución que incluye la construcción de una pirámide irregular parcialmente opaca, de unos dos metros de altura. A través de este elemento, que se situará en el lateral norte de la calle, los viandantes podrán ver el segmento del muro oeste de la estructura defensiva rescatado durante los trabajos del Metro. Para ello, se creará una especie de hueco en el pavimento que podría rondar los seis metros cuadrados.

Dos turistas pasan junto a la pirámide de la calle Alcazabilla. Dos turistas pasan junto a la pirámide de la calle Alcazabilla.

Dos turistas pasan junto a la pirámide de la calle Alcazabilla. / Javier Albiñana

El fuerte data de los siglos XVI-XVII. Conforme a los detalles conocidos, la propuesta final guarda ciertas similitudes con la empleada por los técnicos de la Gerencia de Urbanismo en la calle Alcazabilla con el mismo fin de permitir la visualización los restos del Teatro Romano excavados bajo la calle. El formato difiere del que meses atrás manejó el ente municipal, cuyos técnicos hablaron a realizar una especie de pliego en el pavimento. Sin embargo, la complejidad de la operación ha motivado una variación en el mismo. 

La estructura defensiva está catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), circunstancia que obligó no solo a mantenerla sino también a ajustar la construcción del suburbano, de manera que los restos no fuesen afectados. La Consejería de Fomento desarrolló una solución técnica que permitió ejecutar los muros pantalla que dan forma al túnel soterrado.

Para evitar imprevistos, se optó, tanto en el muro este como en el oeste, trocearlos y trasladarlos a un almacén donde fueron custodiados y conservados para, una vez finalizadas la obra correspondientes, reponerlos en sus localizaciones originales. Mientras la parte este del fuerte ya fue enterrada, la parte oeste sigue visible, pendiente de que se realicen las tareas de adecuación necesarias.

Este muro es el que se localiza en la zona más cercana al río Guadalmedina, que cruza la Alameda Norte con una orientación sensiblemente perpendicular. El mismo fue erigido con una función clara de protección de la ciudad por la zona occidental y servir de apoyo a las instalaciones portuarias. Tenía una planta irregular, con aposentos para las tropas y zonas de almacenes. Las fuentes ubican el mencionado castillo en una isleta que ocuparía lo que en la actualidad es el extremo oeste de la Alameda Principal. El edificio se mantuvo hasta finales del siglo XVIII, en el que Godoy ordenó su demolición.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios