Una plataforma vecinal exige una solución permanente a los mosquitos

Representantes de 13 asociaciones de Sacaba o Guadalmar, entre otras barriadas, se concentran y anuncian dos marchas en abril

Los representantes de las asociaciones vecinales que ayer se concentraron junto a una marisma en Sacaba Beach.
Los representantes de las asociaciones vecinales que ayer se concentraron junto a una marisma en Sacaba Beach. / A. R.
Ángel Recio

Málaga, 09 de abril 2017 - 02:27

Los vecinos de la zona oeste de la ciudad, entre los que se encuentran los de Guadalmar, San Julián, Sacaba, Parque Litoral o La Concha, están hartos de sufrir continuas picaduras de una especie de mosquito virulenta que se ha asentado en la desembocadura del río Guadalhorce. Se han aliado en una plataforma, llamada StopMosquitos, y aunque han conseguido arrancar un compromiso por parte del Ayuntamiento y la Junta de buscar soluciones, exigen que las medidas que se adopten sean permanentes durante todo el año y no solo durante unos meses como ha planteado el Consistorio. Representantes de esta plataforma se concentraron ayer en Sacaba y anunciaron que han convocado dos marchas de protesta. Una será el 22 de abril desde Guadalmar hasta San Julián y la otra el 29 de abril desde Sacaba Beach hasta el colegio Clara Campoamor en Parque Litoral.

Estos insectos, conocidos como mosquitos de las marismas y que se crían en agua salada, se instalaron hace año y medio y sus efectos fueron especialmente llamativos el pasado verano, aunque las picaduras no han cesado ni siquiera con el frío invernal. Mayte Martín, secretaria de la Asociación de Padres y Madres del colegio de Guadalmar, aseguró ayer que, entre este centro, el colegio Clara Campoamor y la escuela infantil de Guadalmar "hay 1.200 niños entre 0 y 12 años que todos los días sufren picaduras. Llevamos usando repelente desde hace un año y medio cuando en el prospecto pone que se debe usar de manera puntual, con las consecuencias que eso tiene para la piel de los niños, así como urbasón y corticoides. No podemos vivir así".

Antonio Mota, representante del equipo de fútbol atlético San Julián, afirmó que "los chiquillos no pueden jugar al fútbol desde hace más de un año porque no hay quien pare en el campo de Guadalmar ni en el de San Julián. Llevo 59 años viviendo en la zona y nunca he visto esta proliferación de mosquitos". Manuel Cuadros, presidente de la asociación de vecinos de Parque Litoral, añade que, además del problema de salud pública, se están viendo afectados numerosos comercios y negocios de restauración en la zona. Luis Muñoz, presidente de la asociación de vecinos Los Sacabeños, de Sacaba Beach, explicó que "pedimos soluciones porque ya hemos pasado un verano bastante fastidiados, con los vecinos sin poder salir a la calle, y si no le ponen remedio este verano va a ser peor porque habrá más mosquitos".

El Ayuntamiento realizará de mayo a septiembre varias actuaciones, pero los vecinos reclaman que se hagan durante todo el año porque eso solo paliará el problema en verano. "Va a ser un problema eterno y habrá que tomar medidas continuas. Vivimos aquí y el mosquito ha venido después de nosotros", dijo Martín. Están preparando un escrito para el Defensor del Menor y quieren reunirse también con la delegación de Sanidad y con el Defensor del Pueblo.

Una especie agresiva que se mueve en un radio de ocho kilómetros

Los vecinos de estas barriadas se están movilizando para conseguir soluciones. Susana Zorrilla, presidenta de la asociación La Concha Nueva Generación, destacó que el 4 de abril se reunieron con los técnicos del Ayuntamiento y éstos les dijeron que es un nuevo mosquito muy agresivo que se asienta en la desembocadura del Guadalhorce y que tiene un radio de acción de ocho kilómetros para buscar alimento. Sus picaduras son dolorosas y provoca ronchas importantes. Se pensó en primer lugar que era el mosquito tigre, pero es otra especie. El Ayuntamiento de Málaga planteó un proyecto que tiene un coste de 80.000 euros y que no puede asumir en solitario, por lo que le ha pedido ayuda a la Junta. Según Zorrilla, la Junta, con cuyos técnicos se reunieron el 6 de abril, se ofrece a colaborar, pero no desde un punto de vista económico porque "dicen que es competencia clara del Ayuntamiento al hablar de seguridad pública". Por ahora, el Consistorio aprobará un contrato menor por 18.000 euros que se espera que esté vigente en mayo. Con eso se intensificará el control de las lagunas, se usará un plaguicida específico y se desbrozarán zonas vegetales. "Nos dicen que los efectos deberían empezar a notarse en junio", detalló.

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