Turismo

El precio de tener un hotel cerrado en la Costa del Sol: 50.000 euros al mes

  • El 70% de los establecimientos hoteleros de Málaga están ahora clausurados por la falta de clientes provocada por la pandemia

Una empleada del hotel Amaragua pone unas sábanas sobre el mobiliario al estar el hotel cerrado. Una empleada del hotel Amaragua pone unas sábanas sobre el mobiliario al estar el hotel cerrado.

Una empleada del hotel Amaragua pone unas sábanas sobre el mobiliario al estar el hotel cerrado. / Javier Albiñana (Málaga)

Pagar una fortuna por tener un establecimiento cerrado y sin ningún tipo de ingreso es una pesadilla para cualquier empresario y se ha convertido en una realidad, hasta el punto de que le quita el sueño a miles de hoteleros, hosteleros o comerciantes en la provincia de Málaga. Cuanto más grande es el establecimiento, mayor es el coste. El presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), Luis Callejón, lo define claramente: “mantener cerrado un hotel de cuatro estrellas y 100 habitaciones cuesta un mínimo de 50.000 euros al mes y abierto de 120.000 euros para arriba”.

Cuando el hotel está abierto hay clientes, la empresa factura sus servicios y, si se hace una buena gestión, se obtiene rentabilidad. Es la máxima de cualquier actividad económica. Pero si el hotel está cerrado sigue habiendo muchos gastos: alquiler, nóminas de empleados que no estén en el Erte -normalmente los administrativos y alguno de mantenimiento-, cotizaciones sociales, el impuesto de bienes inmuebles, el de basura, la luz, el agua... En los restaurantes o los comercios pasa lo mismo. “Ahora mismo solo están abiertos un 30% de los hoteles en la provincia de Málaga, unos 120 en total, y muchos porque son apartahoteles y tienen algo más de demanda”, explica Callejón.

Uno de esos hoteles que está clausurado por la pandemia es el Amaragua, un cuatro estrellas emblemático en Torremolinos. Este diario fue ayer a visitarlo y, como era de esperar, la principal sensación es de tristeza. Pese a ser 19 de noviembre, la temperatura es magnífica desde hace unos días en Málaga. Hace calor y se puede ir en mangas de camisa o incluso en manga corta sin ningún problema al sol, máxime en los paseos marítimos. La que habría sido una buena semana para captar turistas extranjeros, pese a ser temporada baja, se va a desperdiciar sin pena ni gloria.

Las sábanas cubren el mobiliario del hotel Amaragua en Torremolinos. Las sábanas cubren el mobiliario del hotel Amaragua en Torremolinos.

Las sábanas cubren el mobiliario del hotel Amaragua en Torremolinos. / Javier Albiñana (Málaga)

Luces apagadas y sábanas blancas que cubren el mobiliario y los elementos decorativos del Amaragua, dando una imagen fantasmagórica. No hay nadie en un lugar que habitualmente está lleno de vida, repleto de turistas de varias nacionalidades que suben y bajan de sus habitaciones, que pueblan el comedor o que se bañan en la piscina mientras otros toman el sol tumbados en una butaca leyendo un periódico, un libro o su teléfono móvil. El Covid-19 lo ha paralizado todo, lo ha helado todo, aunque el día fuera climatológicamente espectacular.

Miguel Sánchez: "Es una situación incómoda y desesperante porque te encuentras sin fuerzas”

“Nosotros hemos tenido que cerrar todos nuestros hoteles menos el que tenemos en Málaga capital (Maestranza) y el de Cabra (Fuente Las Piedras) y la verdad es que los mantenemos abiertos por dignidad empresarial porque tienen unas ocupaciones muy bajas y nos está costando más dejarlo abierto que cerrarlo directamente”, afirma Miguel Sánchez, presidente del Grupo MS, propietario del Amaragua y de otros establecimientos turísticos como el Tropicana, Aguamarina Suites o Apartamentos Pepita.

El exterior del hotel Amaragua, cerrado al público. El exterior del hotel Amaragua, cerrado al público.

El exterior del hotel Amaragua, cerrado al público. / Javier Albiñana (Málaga)

“Es una situación tremendamente incómoda y desesperante porque te encuentras ya sin fuerzas. La pandemia lo ha parado todo, no puedes hacer proyecciones de nada, ni programaciones ni promociones”, lamenta Sánchez, quien confía en que los recientes anuncios de próximas vacunas realizados por los laboratorios den un empuje al sector. “Esperemos que de aquí a abril pueda estar todo más controlado y empecemos a dar seguridad y confianza a los viajeros”, dice Sánchez, quien detalla que los touroperadores con los que habitualmente trabajan “están igual que nosotros, esperando a ver qué pasa”.

Sánchez, que también es el representante de la Confederación de Empresarios de Andalucía en la Mesa del Turismo, piensa que “lo más viable es el corredor turístico”, habilitar unas vías de comunicación directas entre Europa y la Costa del Sol mediante el uso de test o con seguros médicos que permitan normalizar la situación. “Estamos en permanente contacto con los touroperadores y con la Junta de Andalucía para ver cómo podemos hacer ese corredor”, explica.

Luis Callejón: "Estamos en un falso optimismo con la vacuna. Muchos no podrán venir por el miedo al gasto”

Una vacuna en toda Europa daría, según el presidente de Aehcos, “un poco de luz” aunque Callejón teme que haya pocos recursos económicos tanto entre los turistas como entre las empresas. “Muchas empresas y muchas familias no pueden afrontar los gastos que tienen y habrá mucha gente que no podrá venir de vacaciones porque hay miedo al gasto. Estamos en un falso optimismo con la vacuna pero habrá que ver quién se vacuna, cómo y el resultado que se obtiene porque parece que la inmunidad de rebaño es difícil de conseguir”, prosigue Callejón.

Mientras tanto, en un espectacular día de noviembre, unos 250 hoteles, el 70% del total, están cerrados en la Costa del Sol y sin saber qué va a pasar en los próximos meses. En MS Hoteles, por ejemplo, están haciendo en su sitio web una promoción especial para Black Friday con descuentos directos del 30% para reservas en 2021. Por ilusión y ganas que no quede.

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