El primer tren Málaga-Madrid tras la apertura en Adamuz: retraso y cinco horas de viaje

La operativa pasa por saltar Álora, donde la línea está cortada, por carretera y continuar desde Santa Ana hasta la capital con una parada en Córdoba: son más de cuatro horas normalmente

Regresan las conexiones en AVE entre Málaga y Madrid: estos son los horario de los trenes

Viajeros en la Estación María Zambrano esperando el autobús hasta Antequera.
Viajeros en la Estación María Zambrano esperando el autobús hasta Antequera. / Javier Albiñana

Retraso y cerca de una hora y media de espera en Antequera. Es el primer balance de la vuelta de la Alta Velocidad a la línea Málaga Madrid. Eso sí, con autobús desde María Zambrano hasta Antequera. Al menos, hasta principio de marzo, este es el plan alternativo que ha puesto Renfe para salvar Álora. Un talud de cinco metros cayó sobre la infraestructura, afectando a la vía y la catenaria. Adif ya trabaja en recuperarla, pero el viaje se va más allá de las cuatro horas. Este, el primero, que ha salido de Málaga a las 7:25 (algo antes los autobuses más tempraneros) no ha llegado a Madrid hasta pasadas las 12:30. Así, son más de cinco horas de viaje después de un retraso y esperar casi una hora y media en Antequera. En condiciones normales, es casi el doble del trayecto a la capital y se podría hacer el trayecto hasta Zaragoza en el mismo tiempo.

A las 7 de la mañana aún es noche cerrada en Málaga. Muchos pasajeros están perdidos y van directos a las vías del tren. No sabían nada del autobús. Uno de ellos es Chema, un joven que trabaja en Madrid, aunque lleva unos días de vacaciones en su Málaga natal. Esta tarde trabaja en la capital, "tenía un autobús anoche, pero me mareo y lo paso mal, por eso cuando me enteré de que había trenes para hoy compré el primero", dice, aunque no sabía que la primera parte del trayecto "era en bus, pensaba que ya había tren".

El lado bueno: el precio, "por 22 euros está genial", ayudó a perder el autobús que ya tenía sacado para decantarse por el tren, "me gusta más, si no llego reventado, quería descansar" para ir con fuerzas al trabajo. Aunque el retraso sufrido y la espera en Antequera no hayan ayudado en ese sentido, reconocía.

El precio, 22,20 euros, es tarifa fija de Renfe, al menos hasta el 1 de marzo. La operadora española es la única que ofrece viajes, las otras dos (Iryo y Ouigo) esperarán a que la línea esté abierta en Álora. Entre Málaga y Madrid AVE oferta siete trenes por sentido al día, en horarios similares: 7:25, 9:35, 11:35, 13:35, 15:35, 17:30 y 19:50. Con esto, es posible ir y volver en el día a Madrid, pasando unas ocho horas en la capital. Eso sí, nada de tren madrugador ni de reuniones a primera hora: hasta las 11:50 no llega el primero.

Una vez el primer autobús completo sale algo antes de hora dirección Santa Ana. El tráfico es fluido y no hay problema alguno en la carretera. No llega a la hora de viaje en la que empieza a hacerse de día, aunque una espesa niebla en Antequera no deja verlo con claridad. A las 8:15 llega el primer bus a la terminal de la ciudad de los dólmenes. No será hasta pasadas las 9:40 cuando salga el tren, aunque la primera previsión era que lo hiciera a las 9:25.

Cerca de Santa Ana, el interventor ya lo avisaba en el interior: "Habrá que esperar en el vestíbulo, el tren todavía no ha llegado y cuando llegue tendré que prepararlo". Los pasajeros preguntaban, muchos de ellos también despistados. "¿En Córdoba bajamos y tenemos que coger otro autobús?", los planes alternativos de Renfe se solapaban entre los usuarios. "No, ya de allí directos a Madrid, no hay que bajarse del tren", respondía el interventor.

Viajeros bajan del autobús en Antequera Santa Ana para esperar al tren que les llevaría a Madrid.
Viajeros bajan del autobús en Antequera Santa Ana para esperar al tren que les llevaría a Madrid. / M. H.

En el vestíbulo de la estación, que preside un cuadro de gran tamaño del antequerano Cristóbal Toral con maletas como leitmotiv, cada uno hace tiempo como puede. Libros, móviles o aprovechar para trabajar o dar paseos por esta moderna estación. La cafetería no está abierta, no de manera momentánea: un cartel de Adif anuncia: local libre.

En él está Francisco Pomares, concejal del Ayuntamiento de Málaga. Tiene una reunión en Madrid de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). También va a aprovechar para reunirse con una promotora. El plan inicial era ir y volver en avión, "me iba a pegar la paliza, pero la vuelta era vía Melilla, no había a Málaga directo. Tampoco autobús hasta la media noche, así que cuando vi que volvían los trenes, aunque la parada en Antequera, pedí que lo cambiasen. Cualquier retraso me hacía pasar la noche en Melilla", cuenta. Su reunión es de dos horas, al mediodía, los horarios cuadran.

En la vía 3 de la estación espera un Avlo, que no un AVE. Al iniciar la marcha, se enciende la megafonía: "Ante todo, les pedimos disculpas por todo, el trasbordo y todo. Este tren efectuará parada en Córdoba - Julio Anguita. Desde Renfe les pedimos disculpas y les agradecemos la cooperación". Primero en español, después en inglés.

A 205 kilómetros por hora el tren vibra. Tanto que el agua del pasajero del asiento contiguo forma pequeñas olas y se hace difícil teclear sin errores más de dos oraciones. Después de parar unos minutos en Córdoba, llegado a Alcolea el tren circula muy despacio y se detiene. Pasan las 10:40 horas. Unos minutos después retoma su marcha. En el vagón nadie dice nada, pero la calma es tensa. Pasamos Adamuz a menos de 180 kilómetros hora. Aunque sin problemas ni excesivos temblores.

Son las 11 de la mañana. En algún punto llega a alcanzar los 250 kilómetros hora. Entre Ciudad Real y Toledo, punto en el que se encuentra el tren a las 11:50, la hora a la que se preveía la llegada a Madrid, se superan los 280 kilómetros hora.

"Cuando se cumple un mes de la tragedia de Adamuz, desde Renfe queremos reiterar nuestro más sentido pésame, fundirnos en un abrazo con familiares, seres queridos y afectados por el accidente, así como nuestros votos por la pronta recuperación de los heridos", afirman desde la compañía en un mensaje en sus redes sociales. El fatídico domingo, tras descarrilar un tren de Iryo y chocar contra un Alvia que venía de frente, perdieron la vida 46 personas. Otras muchas quedaron heridas, algunas siguen siendo tratadas en hospitales.

Este martes se recuperó la conexión completa entre Andalucía y Madrid, tras reparar el tramo accidentado en la provincia de Córdoba. Excepto en Málaga, donde la caída del talud durante las fuertes lluvias que trajo la borrasca Leonardo provocó el corte de la línea. Adif afirma a este periódico que espera tener los trabajos listos para reabrir con normalidad "a primeros de marzo". Hasta entonces, el de este miércoles a las 7:25 horas es el primer viaje en tren desde Málaga. Que rozará las cinco horas de trayecto después de esperar casi una hora y media en Antequera y un retraso del tren. Los expertos hablan de las tres horas como horizonte en el que el tren es competitivo con el avión.

En este caso, finalmente, han sido cinco horas para el primer trayecto. Con el retraso en Antequera y las restricciones de velocidad en Adamuz y una parada, de la que no se ha explicado el motivo, en Alcolea, pasada la estación de Córdoba. Pero la línea, a la espera de Álora y retomar su normalidad total –espera Adif que– en marzo, empieza a retomarse entre Málaga y Madrid.

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