El Puerto de Málaga empieza a instalar las polémicas esculturas de Ginés Serrán: los dos leones ya custodian la entrada

Con casi dos metros de altura, las dos estatuas atraen los primeros flashes a la espera de que lleguen Neptuno y Venus

Las estatuas de Venus y Neptuno de 10 metros del Puerto de Málaga se expondrán seis meses

Los leones de Ginés Serrán custodian la entrada al Puerto de Málaga. / Javier Albiñana

Llegó el día. Tras meses de debate y críticas, el Puerto de Málaga ha comenzado este miércoles la instalación de las polémicas esculturas creadas y donadas por Ginés Serrán, que ha supervisado la colocación. Los primeros en tomar posiciones han sido los dos leones, que ya custodian el acceso al recinto portuario por la plaza de la Marina y atraen los primeros flashes, a la espera de que se pongan en el mismo lugar las estatuas de los dioses Neptuno y Venus, el plato fuerte. La obra en su conjunto, que se llama Las columnas del mar, podría estar completa a finales de esta semana. Estarán expuestos en ese punto durante seis meses, sin posibilidad de prórroga, según lo acordado el pasado viernes en el consejo de administración de Puerto.

Los dos leones, se han colocado directamente en el suelo, unos metros por detrás de los pedestales -cubiertos de mármol- sobre los que irán los dos dioses. Para ponerlos se ha desplazado una de las dos anclas decorativas que hay ubicadas en ese lugar. Tienen nombre: se llaman 'Cecil' y 'Xanda' (su hijo); y miden, en concreto, 1,9 metros de alto y algo más de tres metros de largo. Cada uno pesa 750 kilos. Son, en definitiva, algo más grandes que famosos leones del Congreso de los Diputados.

Nada más instalarse los leones, algunos de los turistas y ciudadanos que paseaban por el Palmeral de las Sorpresas no han dudado en hacerse las primeras fotos. "Espero que las esculturas hablen por sí mismas y que el público las juzgue al final", expresó el autor de las mismas después de que se diese el visto bueno definitivo a su instalación, asegurando que lo que quería ahora era ver "la reacción del público". Desde un principio, y pese a la polémica, Serrán se ha mostrado convencido de que las esculturas se convertirán "en un icono".

La instalación de las estatuas de los dioses, posiblemente el viernes, completarán el conjunto escultórico. Van encima de los pedestales contruidos a tal efecto -miden tres metros y han costado 69.000 euros-, con lo que Neptuno llegará a los 10,8 metros de altura (contando la base) y Venus alcanzará los 8,5 metros; frente a ellos, las columnas del puerto se mantienen más altas con 12,5 metros. Ambas esculturas tienen detalles dorados como "elementos modernistas": el dios Neptuno sostiene una red de pesca fundida en bronce y oro de 24 kilates, y la diosa Venus una esfera que simboliza el sol de la costa malagueña.

Neptuno pesa dos toneladas y Venus, una. Ambas están valoradas en más de tres millones de euros, pero han sido "un regalo" de Serrán que, además, él quiso dedicar a su padre, natural de Villanueva del Trabuco. De ahí la inscripción A mi padre, grabada en el brazo de Neptuno. Hay que recordar que también el propio artista se encargó del traslado de las cuatro esculturas desde su estudio en China.

"Que el público las juzgue"

A pesar de que solo estarán en Málaga seis meses y sin opcioines de quedarse más tiempo, frente a la cesión de 25 años inicialmente prevista por el Puerto, el artista se mostró satisfecho con el desenlace. "Lo que quería era que se pusieran y que el público las juzgue. Por lo menos ya tenemos la oportunidad de verlas", señaló Serrán la pasada semana tras la última votación en el Puerto. "Para mí lo importante es que las disfrute la ciudadanía", dijo, insistiendo de nuevo en que "no había derecho" a criticarlas "sin haberlas visto". Así, agradeció al presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Rubio, y al alcalde, Francisco de la Torre, su "apoyo y comprensión".

Sobre qué pasará después de esos seis meses, Serrán prefirió no aventurar nada. "Yo vivo mucho el presente y el público va a decidir cuál es el futuro de estas esculturas", ha dicho. En cualquier caso, aseguró que "en estos dos meses de polémica ha habido varias ciudades y varios sitios que me han dicho que estarían interesados en las esculturas y que era injusto lo que se estaba haciendo a la obra", aunque no ha querido dar nombres de cuáles serían esos lugares, sí ha apuntado que ahora mismo tiene en marcha ocho proyectos en seis países diferentes.

Las estatuas llevaban meses esperando en las instalaciones del recinto portuario, tras haber recibido ya en junio del año pasado el visto bueno en un consejo de administración; de hecho, la idea era colocarlas el pasado mes de febrero, en concreto, el día 21, pero la operación se frenó por una oleada de críticas encabezada por la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, a la que se sumó el Ateneo de Málaga, la Sociedad Económica de Amigos del País y el Instituto de Estudios Urbanos y Sociales (IEUS), además de partidos políticos y sindicatos. Los pronunciamientos han sido múltiples, desde el Ayuntamiento que señaló que no necesitaban licencia de obras, hasta Puertos del Estado, que ha acabado emitiendo informes al respecto de la instalación. La Junta también había salido a afirmar que no afecta al Bien de Interés Cultural (BIC) del Centro de Málaga y no necesita que se pronuncie la delegación.

Las entidades culturales críticas afirmaron que el proyecto suponía "una nueva barrera" significada "por desmesuradas esculturas de bronce ubicadas sobre altos y macizos pedestales de hormigón" que aproximaría al puerto "más a un parque de atracciones". Se refirieron a las obras como "un pseudo-neoclasicismo pretencioso" y "de inequívoco enganche 'kitsch', más propio del cómic de superhéroes y superheroínas surgido del universo Marvel". En este sentido, la contoversia llegó hasta controversia el diario británico The Times, que enfocó la noticia con el parecido con "superhéroes de cómic".

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