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Qué tener en cuenta antes de solicitar un préstamo

Qué tener en cuenta antes de solicitar un préstamo

Qué tener en cuenta antes de solicitar un préstamo

En los últimos años la oferta de préstamos ha crecido mucho. A ello ha contribuido la presencia de los préstamos en Internet. Sin embargo, no siempre tenemos claras las claves previas a la solicitud de un préstamo.

Y es que, por ejemplo, antes de solicitar un préstamo de 3000 euros, hay una serie de cuestiones que debes valorar y decidir.

Ajusta el préstamo a lo que realmente necesitas

Ajustar la financiación a lo que realmente se necesita financiar es vital. Hay que tener en cuenta que un préstamo no deja de ser una operación financiera con coste. Es decir, nos prestan dinero y a cambio no solo devolvemos el dinero sino que también pagamos unos intereses.

Pedir más dinero del que se necesita es aumentar el coste de la operación de manera innecesaria. Por tanto, siempre, es clave calibrar bien el objetivo a financiar y pedir el dinero exacto.

Elegir bien dónde solicitar los préstamos

La buena noticia es que es relativamente sencillo encontrar una opción rápida para conseguir dinero. Sin embargo, existe una enorme cantidad de oferta y no siempre tenemos claro a quién acudir.

Los préstamos tradicionales, en las entidades bancarias, suelen tener una barrera de acceso dura y una tasa de aceptación baja. A su favor pueden ser un poco más baratos que otras opciones, pero no siempre. Los préstamos por Internet son desde luego una opción muy valorable.

Vamos a encontrar una gran cantidad de posibilidades y, lo mejor, es que es posible ajustar según nuestra necesidad aquellas propuestas que mejor respondan. Obviamente no es lo mismo un pequeño crédito a devolver en un mes, que la necesidad de financiar la compra de un vehículo.

Elige bien las cuotas de devolución

Un error relativamente común, y grave, es no calcular bien la capacidad de amortizar un préstamo solicitado. Esto es un problema por motivos evidentes: cuando no se devuelve una cuota de un préstamo en el periodo indicado, se entra en mora, lo cual multiplica de manera exponencial los intereses. Cuando se acumulan varias cuotas impagadas y pasa el tiempo el coste del préstamo se va a multiplicar y va a crecer de manera muy notable.

Obviamente, cuando solicitamos préstamo lo que buscamos es poder solucionar un imprevisto, financiar una compra a la que no podemos acceder de otra manera, etc. Lo que no buscamos de ningún modo es abrir un problema grave a nuestras finanzas personales. Por tanto, otro elemento fundamental, es calcular bien las cuotas de devolución y nuestra capacidad de asumirlas.

Entender bien para qué utilizar la financiación

En los años previos a la crisis financiera de 2008 el uso de los créditos y las tarjetas de crédito era indiscriminado. Muchas personas utilizaban la financiación como una fuente de ingresos, con los correspondientes costes.

Una lección aprendida de manera muy dura en aquellos años, es que el uso de los préstamos debe ser racional y siempre justificado. No es viable vivir a crédito y utilizar la financiación como si fuera una fuente de ingreso, ya que el coste que esto genera, a medio y largo plazo es inasumible, sobre todo ante una posible pérdida de empleo o bajada de ingresos.