Málaga

La terminación del Centro Oceanográfico se aplaza a la primavera de 2019

  • El Gobierno ultima un modificado por 483.000 euros para responder a los problemas de cimentación detectado al inicio de las obras

Diseño del nuevo edificio del Centro Oceanográfico de Málaga. Diseño del nuevo edificio del Centro Oceanográfico de Málaga.

Diseño del nuevo edificio del Centro Oceanográfico de Málaga. / m. h.

La fecha de terminación del nuevo Centro Oceanográfico de Málaga, en terrenos del puerto de la capital, se pospone a la primavera de 2019, lo que supondrá un retraso de unos 15 meses respecto al calendario previsto. Así lo confirmaron a este periódico fuentes oficiales del Instituto Español de Oceanografía, que informaron de que actualmente el ente estatal está procediendo a la aprobación y ratificación del proyecto reformado formulado por la empresa adjudicataria, Sando, para retomar los trabajos sobre el terreno.

La modificación, sustanciada en la necesidad de responder a los problemas de cimentación detectados justo en el arranque de las operaciones, se cuantifica en unos 483.000 euros, el 9,49% del valor de adjudicación, que fue de unos 5,1 millones (un 52% menos del precio de licitación). Con todo, la paralización, de acuerdo con la información de la Administración estatal, alcanza ya los diez meses, estando previsto que quede concluida la tramitación administrativa a mediados del próximo mes de diciembre. Este hecho abrirá las puertas para que los operarios de Sando vuelvan al tajo y retomen la intervención.

La reactivación de la obra, parada desde hace casi 10 meses, se espera para fin de año

"El reformado está ya firmado por el secretario de Estado y está en la oficina de supervisión de proyectos de ministerio; una vez supervisado, tendrá que pasar a Abogacía del Estado y de ahí pasará a la Intervención del IEO para que sea fiscalizado", expusieron las fuentes.

El avance llega tras una larga negociación entre la dirección facultativa, en manos del ente Segipsa, con la adjudicataria. De acuerdo con la información oficial, desde verano de 2016 (los trabajos arrancaron a principios de julio), la constructora "puso de manifiesto la necesidad de realizar un modificado del proyecto para reforzar la cimentación con un tipo de pilotes que permitiera asegurar la fragua del hormigón en profundidad como consecuencia de la existencia de agua del mar". Los primeros planteamientos fueron estudiados "con la intención de que no se produjera un incremento económico de la obra". Sin embargo, tras varias reuniones se asumió la imposibilidad de alcanzar un acuerdo, por lo que el IEO acabó aceptando la elaboración y trámite del citado modificado.

Esta circunstancia hizo que la obra quedase "prácticamente parada, pues no es posible realizar actuaciones paralelas hasta que no se acometa la cimentación". En abril, el Gobierno preveía un parón de seis meses, en la idea de que se reactivase la obra en julio. En el mejor de los casos ese paso no se dará antes de finales de año.

La parcela sobre la que se levanta el inmueble, de 4.999 metros de techo, tiene una superficie de 1.804 metros. La propuesta arquitectónica agota la altura permitida, con planta baja más tres altura, organizando las estancias en torno a dos núcleos de comunicaciones verticales, uno principal con escalera y ascensores, y otro secundario con escalera y montacargas. El edificio se organiza en torno a una cabecera en el extremo sur donde se ubican las dependencias nobles, la administración, dirección y biblioteca, abiertas al nuevo puerto deportivo y el palacio de la música; y una zona de trabajo más vinculada a la zona industrial del puerto donde se ubican los despachos y los laboratorios. Esta última zona se distribuye con la mayoría de los despachos en la cara este para aprovechar el sol de la mañana y con los laboratorios en la cara oeste.

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