Del timo nigeriano al de la estampita

La Policía asegura que mucha gente "no denuncia porque le da vergüenza"

Un mando policial observa el equipo informático incautado en una operación contra el timo de la lotería.
Un mando policial observa el equipo informático incautado en una operación contra el timo de la lotería.
L. C. Gutiérrez Corres / Málaga

12 de julio 2009 - 01:00

La posibilidad de "trincar dinero fácil" suele ser una tentación apetecible para cualquiera. Por eso, muchas veces una persona que cree que va a sacar tajada a un módico precio acaba, paradójicamente, siendo engañada por gente sin escrúpulos. Es el síndrome del timado que pretende timar al timador, en palabras del inspector jefe del Cuerpo Nacional de Policía de Málaga, Pedro Parrilla. "El problema es que mucha gente no denuncia porque le da vergüenza", asegura.

CARTA NIGERIANA

Los tiempos cambian, los engaños evolucionan para hacerse más sofisticados, pero las personas siguen cayendo en las telarañas maquinadas por los truhánes del mundo moderno. Así, en los últimos años se han puesto de moda las mafias nigerianas, consideradas ya como la principal industria mundial del timo en línea. De hecho, España es uno de los países donde los timadores nigerianos consiguen ganar más dinero y Málaga es uno de los principales lugares donde estos estafadores tienen su "campamento base", ya que actúan desde la Costa del Sol para engañar a personas residentes en el extranjero. Se trata del conocido timo de la carta nigeriana o fraude 419, denominado así pues ese es el artículo del código penal nigeriano que castiga ese tipo de delito. En él, los estafadores envían simultáneamente cartas falsificadas a miles de usuarios diciéndoles que les ha tocado un premio de lotería, muchas veces en un país en el que nunca ha estado. Las personas que contestan a los mensajes tienen que rellenar unos formularios con sus datos personales y bancarios. El desembolso del premio se realiza por transferencia bancaria a una cuenta abierta en España por los imputados, con documentos de identidad falsos, por lo que el dinero nunca llega a las víctimas.

Otra versión del fraude 419 es aquella en la que el internauta recibe un correo electrónico según el cual un tío suyo en Suráfrica ha fallecido dejando una enorme fortuna de la que él es el único heredero. Sin embargo, para obtenerla debe enviar un dinero para pagar sobornos y a un abogado. A veces, ni siquiera se trata de un familiar, sino que el usuario recibe un e-mail en que se le ofrece hacerse pasar por "el heredero de un millonario libanés que ha muerto en un accidente de avión".

'GIGOLÓ'

Otro timo que se da de forma frecuente en Málaga es el del gigoló. Todo empieza con el siguiente anuncio en prensa o en internet: "Mujeres adineradas buscan amantes ardientes. 1.500 euros por sesión". La víctima llama al teléfono indicado en el anuncio. Su interlocutor le indica que, por tratarse de un servicio muy exclusivo, debe asociarse al club privado que gestiona las citas. Primera mordida. A los pocos días, la víctima recibe una llamada. Se le informa de que va a estrenarse con su primer servicio sexual. Una clienta le esperará a una hora determinada en una habitación de un hotel de lujo. Eso sí, debe pagar entre 1.000 y 1.500 euros en concepto de fianza. "Por si las cosas salen mal o por si se rompe algo. Luego le devolveremos la fianza con los 1.500 euros del servicio", le suelen decir. El hombre paga y se dirige al hotel. Allí descubre que nadie le está esperando.

VACACIONES COMPARTIDAS

El timo que más se repite en la Costa del Sol es el de las vacaciones compartidas, en cual se engaña a los propietarios, tras llegar a un acuerdo inicial de venta con ellos, para que realizaran transferencias económicas a España, para lo que les daban continuas justificaciones de pagos por gastos notariales, gestión o por impuestos. No se daban cuenta hasta que no pasaba mucho tiempo. En otras ocasiones, vendían el mismo paquete de vacaciones a varias personas sin disponer de él o revendían semanas de vacaciones a varias personas consiguiendo un beneficio multiplicado.

'ESTAMPITA'

Actualmente, "casi todos los timos se producen vía internet, ya que así es más difícil la identificación de estos delincuentes", explica Parrilla. No obstante, se siguen dando los viejos timos de siempre, como el de la estampita, donde una persona que aparenta padecer una discapacidad psíquica aborda a la víctima enseñándole una bolsa llena de billetes a los que no da importancia porque son estampitas. Otro estafador, simulando ser un ciudadano que pasa por casualidad por allí, convence a la víctima para que compre la bolsa al discapacitado. Así que éste le entrega la bolsa tras recibir el dinero del ciudadano que, cuando se queda solo, descubre que le han engañado porque la bolsa está llena de recortes de periódico. O el timo de los billetes tintados, donde el timador enseña al ciudadano un maletín lleno de cartulinas negras. La primera de ellas, al rociarla con un producto se convierte en un billete. Para hacerlo más creíble el estafador puede decir que los ha tenido que teñir para sacar el dinero de su país sin que fueran detectados en la aduana. El delincuente le ofrece a la víctima el líquido y las cartulinas a cambio de una cantidad. Con el fin de que todo se desarrolle de manera más rápida y el ciudadano no tenga tiempo de pensar, el timador puede decir que están a punto de descubrirle y no tiene tiempo de destintar los billetes. Cuando el timado intenta convertir las cartulinas en dinero se da cuenta de que no es posible.

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