Los trabajos a marcha forzada despejan las vías del AVE en Álora diez días antes del plazo
Adif trabaja las 24 horas del día en la zona para cumplir con la fecha de apertura prevista, el 23 de marzo, a las puertas de Semana Santa
Las cajas negras de Adamuz desvelan que entre el descarrilamiento y el choque pasaron 15 segundos
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Ya se divisan las vías del AVE en Álora. Ha pasado un mes y una semana desde que, en pleno paso de la borrasca Leonardo por Málaga, se cortara la circulación por la caída de un talud de grandes dimensiones que dejó cubiertas con toneladas de tierra las dos vías y que, además, afectó a la catenaria, y los esfuerzos de Adif por restablecer el tráfico ferroviario comienzan a dar sus frutos. Así es, al menos, a tenor de las imágenes captadas en la zona cero este mismo jueves, 11 de marzo, donde los operarios continúan trabajando a contrarreloj con turnos de 24 horas al día para llegar a tiempo al 23 de marzo, fecha en la que Adif prevé que se pueda restablecer la conexión de alta velocidad, cuatro días antes del inicio de la Semana Santa. Todo ello, claro está, si algún contratiempo no vuelve a complicar las labores. Faltan apenas diez días.
De momento, los trenes solo llegan hasta Antequera y únicamente de la mano de Renfe, que estableció un plan alternativo que incluye un trasbordo en autobús entre esa estación hasta la de María Zambrano, para salvar el corte de la vía por Álora. Las compañías privadas, Ouigo e Iryo, no operan desde el 18 de enero, cuando el accidente de Adamuz provocó el primer corte. Partiendo desde entonces, la desconexión de la Costa del Sol por AVE acumula ya casi dos meses, pues aunque la rotura de la vía en Córdoba se reparó el 17 de febrero, el talud caído en Álora el 4 de febrero complicó la situación.
En este último punto, Adif trabaja a marchar forzadas y los avances han sido significativos en la última semana, ya que hace apenas cinco días el talud todavía cubría las vías. Despejar esta infraestructura es el primer paso para poder dar por solucionado el problema, pues no se trata solo de que las vías estén libres para permitir el paso de los trenes, sino que ahora habrá que ver si estas tienen algún desperfecto -arreglarlo, en caso de que así sea-, reparar las catenarias y contener el terreno de alguna forma para que no se vuelvan a producir desprendimientos. Esto último no está claro si se hará con un muro o si se planteará alguna solución temporal como la adoptada en la línea del Cercanías entre Málaga y Fuengirola, a su paso por Benalmádena, donde una especie escollera con piedras de gran tamaño ha permitido estabilizar la zona hasta que el muro sea reparado de manera definitiva.
Las primeras semanas la lluvia ralentizó y dificultó los trabajos en la zona, a donde la maquinaria no pudo entrar hasta casi dos semanas después del desprendimiento. Los esfuerzos se redoblaron desde el pasado 27 de febrero, cuando Adif implementó turnos que cubren las 24 horas del día. Se han movilizado, por el momento, y siempre con posibilidad de ajustarse a la evolución de los trabajos, siete retroexcavadoras, ocho camiones extravíales, cinco camiones, un bulldozer, una pala cargadora y una motoniveladora. En total 23 vehículos pesados.
Las obras revisten gran complejidad debido al volumen del deslizamiento y las condiciones del terreno (además de la proximidad de una línea de alta tensión, que deberá ser trasladada), que condicionan el plan de trabajo para garantizar la seguridad, afirman desde Adif. Así, se van a movilizar más de 200.000 metros cúbicos de tierra, a lo que se añadirá la demolición parcial del muro de contención, de unos 15 metros de altura.
Sube la bronca política en Málaga por el corte del AVE
Mientra las máquinas trabajan en Álora, crece la incertidumbre en el sector turístico de la provincia por la Semana Santa, que está a la vuelta de la esquina. Los hoteleros llevan semanas hablando de pérdidas millonarias y de una caída en las reservas que podría rondar el 30% respecto a las del año pasado, cuando la ocupación superó el 87%, con la Costa del Sol a la cabeza de las pernoctaciones en Andalucía (supuso el 41% de toda la comunidad, que recibió más de más de 1,02 millones de turistas). No solo es esto, también preocupa el daño reputacional, la pérdida de prestigio y la fuga de turistas que, según los empresarios, ya se están marchando a otros destinos competidores y que, temen que no sean fáciles de recuperar.
Desde Aehcos, su vicepresidente, Javier Hernández, ha insistido este miércoles en que "la situación de semana Santa es realmente incierta ahora mismo", máxime cuando, según puntualiza, "no está confirmado" que la línea se abra el día 23. Por el momento, los hoteles no han percibido que el plazo fijado por Adif para recuperar el AVE haya supuesto una recuperación de las reservas, según afirma Hernández, que asegura que no la habrá hasta ver qué pasa el 23 de marzo.
Y conforme pasan los días, sube de nivel la bronca política. La Junta de Andalucía no tiene claro si se está a tiempo de salvar los muebles de la Semana Santa, y así lo expresó el consejero de Turismo, Arturo Bernal, que ayer dijo que no había "motivos para el optimismo" porque "las obras no van a buen ritmo", critidando el "desinterés" del Gobierno central. "Habría motivos para el optimismo si viéramos que las obras que se tienen que hacer en esa reconexión de la vía férrea que se ha roto a la altura de Álora avanzaran a buen ritmo y no podemos decir lo mismo, desgraciadamente", aseguró Bernal respecto a si sería posible salvar los muebles para Semana Santa, que es, afirmó, "el momento fundamental del año, es el escaparate, es la puerta de entrada del año turístico y no lo empezamos con las mejores garantías".
El subdelegado del Gobierno, Javier Salas, no ha tardado en responderle. Según ha dicho este jueves, la campaña turística de Semana Santa en Málaga "va a ser un éxito a pesar del consejero de Turismo. "La Junta sabe que el Gobierno de España está trabajando las 24 horas para restablecer la conexión del AVE entre Málaga y Antequera y no como hizo la Junta en la carretera de San Pedro a Ronda donde le dio igual dejar aislada una comarca, a sus trabajadores, empresarios y turismo durante meses", ha expuesto Salas, que ha dicho que el presidente de la Junta, Juanma Moreno, debería "exigir" a Bernal "que deje de quejarse y se ponga a trabajar".
Así, el representante del Ejecutivo en Málaga ha afirmado que mientras las agencias de viaje y los profesionales del sector turístico están trabajando para atraer turistas, siendo imaginativos y poniendo en valor a la provincia, "uno de los consejeros estrella de Moreno Bonilla se convierte en un lastre para incentivar la llegada de turistas". "¿Qué consejero de Turismo de cualquier región de España pretende atraer turistas afirmando que las conexiones ferroviarias son propias de un país tercermundista?. ¿Cómo pretende incentivar la llegada de turistas con esa actitud?", ha criticado Salas.
El subdelegado ha afeado que el presidente de la Junta y sus consejeros se dedican, en su opinión, "a la confrontación con el Gobierno de España, y deberían estar a la altura y gestionar y trabajar y buscar soluciones". "Desde el Gobierno de España hacemos un llamamiento para que los españoles sigan visitando nuestra tierra en Semana Santa y estamos seguros de que así será y la temporada será un éxito, a pesar de Moreno Bonilla y los suyos", ha concluido Javier Salas.
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