La unión Acciona-Sando toma ventaja para hacerse con el tajo de El Perchel

La suya es la mejor oferta desde el punto de vista técnico

Queda por abrir el sobre económico, clave en la decisión final

Vista del tramo Renfe-Guadalmedina, en la Avenida de Andalucía.
Vista del tramo Renfe-Guadalmedina, en la Avenida de Andalucía. / Javier Albiñana
S. Sánchez

Málaga, 26 de abril 2018 - 01:33

Nueve meses ha habido que esperar para que el procedimiento de contratación impulsado por la Junta de Andalucía para reactivar las obras en el tramo del Metro inconcluso entre Renfe y el río Guadalmedina despierte del letargo en el que estaba inmerso. Este es el tiempo transcurrido entre el cierre del periodo de presentación de ofertas al día de ayer, cuando se conocieron las puntuaciones técnicas dadas por la mesa de contratación a cada una de las doce proposiciones empresariales formuladas. Y de todas ellas, la que cobra ventaja en esta prolija tramitación es la que encabezan las empresas Acciona y Sando.

El proyecto contemplado por esta unión empresarial, que es la misma que ya ejecuta la construcción del ferrocarril urbano en la parte final del recorrido, entre el puente de Tetuán y la Alameda Principal, obtiene 94,77 puntos, por delante de otras dos alianzas de constructoras: OHL/Eiffage, con 92,87, y FCC/Naxfor, con 91,50.

El valor del apartado técnico es relativo si se tiene en cuenta que el pliego de condiciones diseñado por la Agencia de Obra Pública de Andalucía otorga el mismo peso en el proceso de adjudicación a la parte técnica y a la económica. Por ello resulta clave lo que ocurra mañana, que es cuando está prevista la apertura del sobre que contiene los compromisos presupuestarios de cada uno de estos grupos. Será en función de los parámetros que se marquen en esta información (el valor de licitación sin IVA era de 24.753.655 euros) cuando se podrá apuntar de manera directa a la empresa o empresas que, objetivamente, tendrán mayores opciones de hacerse con el contrato de ejecución de la infraestructura en este tramo.

Esta parte del trazado del suburbano se encuentra en estado de abandono desde hace más de dos años, justamente el lapso de tiempo transcurrido desde que la anterior adjudicataria, Grupo Ortiz, abandonase la actividad por las desavenencias económicas existentes con la Consejería de Fomento.

El paso dado ahora por la mesa de contratación es relevante, pero no concluyente. El mismo forma parte del escenario que ya el pasado martes dibujaba el consejero de Fomento, Felipe López, cuando confiaba en que la adjudicación del tramo Renfe-Guadalmedina fuese una realidad en un tope de un mes. Es decir, antes de finalizar mayo. Y, por lo ahora visto, las previsiones temporales de López pueden tener encaje.

Sin embargo, ello no implicará el arranque inmediato de los trabajos sobre el terreno. Una vez se conozcan las puntuaciones globales de cada una de las ofertas realizadas, determinada la existencia o no de proposiciones anormales desde el punto de vista económico, la mesa propondrá el nombre de la firma o firmas que deben recibir este contrato de obras. Desde ese momento, el seleccionado dispondrá de un máximo de diez días para entregar cierta documentación y, una vez cumplido este trámite, se abrirá otro periodo de 15 días para que cualquiera de las otras proponentes pueda reclamar a la decisión. En el supuesto de que el avance se produzca sin sobresaltos, quedará aún el acuerdo del Consejo de Gobierno andaluz dando validez a Fomento para cerrar el contrato.

Oficialmente, desde el departamento autonómico prefieren curarse en salud y obviar un posible calendario de reactivación de la obra en esta parte de la ciudad, especialmente sensible por afectar a uno de los grandes ejes viarios, la Avenida de Andalucía. De otro lado, también ayer se conocieron las puntuaciones técnicas de las propuestas que concurren al concurso para la dirección de obras de este tramo. De las doce propuestas existentes, la mejor puntuada en el plano técnico es la de Typsa, con 84 puntos, por delante de Ayesa, con 77 puntos.

La obra en este tajo se inició hace 99 meses

La primera vez que los obreros de la entonces empresa adjudicataria, Grupo Ortiz, hicieron su entrada en Callejones del Perchel para arrancar los trabajos de construcción del tramo del Metro Renfe-Guadalmedina fue hace 99 meses. Ese es el tiempo que transcurre ya desde que se dio es pistoletazo de salida a un tajo que, según el calendario original, no debía haberse alargado más de 18 meses, incluyendo la parte entre Renfe y la glorieta Albert Camus, como primera fase, y entre Albert Camus y el río Guadalmedina. Hoy, ocho años y cuatro meses después aún resta algo menos de la mitad de la infraestructura por ejecutar, lo que en el mejor de los casos podría añadir otros 20 0 22 meses a la operación.

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