Los vecinos del centro de menores de Málaga piden su cierre cautelar en Churriana: "Tiene deficiencias por todos lados"

Denuncian sentirse "incómodos" con la ubicación escogida y por los fallos de seguridad

El alcalde de Málaga quiere una nueva ubicación para el centro de menores de Churriana en un espacio "más amplio"

Centro de Internamiento para Menores Infractores (CIMI) en Churriana
Centro de Internamiento para Menores Infractores (CIMI) en Churriana / Javier Albiñana

El Centro de Internamiento para Menores Infractores (CIMI), de la Junta de Andalucía, es de nuevo foco de debate entre los vecinos de la Urbanización El Olivar, en Churriana. Tras el altercado del viernes en el que dos internos, de 16 y 18 años, fueron detenidos por romper una reja y alzar el grito, los residentes de la zona reiteran su denuncia en contra de acoger el proyecto en su barrio, frente a sus casas. Los mismos abogan por un "cierre cautelar", no solo por la cercanía, sino porque consideran que es un lugar "que tiene deficiencias por todos lados" para atender a los jóvenes en materia de seguridad "tanto en el interior como en el exterior".

Lo explica a este periódico el presidente de la comunidad de vecinos en cuestión, Alejandro Vedia, quien recuerda varios altercados y el "más grave" este fin de semana: "Esta es la consecuencia de lo que venimos denunciando desde hace ya casi un año. Por lo que nos ha contado la policía, desde mediodía estaban hartos de comer siempre lo mismo. Después, todo empezó a escalar durante la tarde, cuando intentaron amotinar al resto de internos, pero finalmente los implicados se vieron solos en su habitación. Rompieron la ventana y dicen que empezaron a coger los cristales y montarlos sobre palos. No sé cómo un centro de menores tiene cristales que se pueden romper y utilizar".

Alejandro Vedia, presidente de la Asociación de Vecinos El Olivar (Churriana)
Alejandro Vedia, presidente de la Asociación de Vecinos El Olivar (Churriana) / Javier Albiñana

Junto a él, el vecino de unas calles más atrás del CIMI, Ángel Giles, reconoce que la situación fue "bastante incómoda" al verse rodeados de coches patrulla. "Pueden romper una reja, saltar, amotinarse o salir 30 de ahí corriendo. No sabes lo que puede pasar", insiste. En este sentido, añade que mantienen la incertidumbre desde que entraron los internos en junio. "Es una zona residencial donde viven vecinos justo enfrente, no pueden salir a la piscina, a su jardín, etc. se sienten incómodos en muchas situaciones. En el tema de seguridad, uno vive más intranquilo. Están arreglando cosas todos los días y es porque no está adecuado, es un chalé no es para esto".

Vecinos de la Urbanización El Olivar (Churriana) junto al CIMI
Vecinos de la Urbanización El Olivar (Churriana) junto al CIMI / Javier Albiñana

Por su parte, Berta González, también residente, rememora lo acontecido el pasado viernes "con miedo". Sobre todo, al ver cómo una vecina, en una conversación grupal hacia las diez de la noche, enseñaba en vídeo "esos golpes y la facilidad para romper las rejas dando a un patio que cualquiera puede saltar". De igual manera, que por el hecho de "tener que llamar a la policía que tardó lo suyo, dentro de una situación muy complicada".

Este periódico ha tratado de contactar con la Junta de Andalucía, que ha rechazado hacer declaraciones sobre este último altercado, ni sobre la gestión del Cimi en Málaga.

Deficiencias del centro, según los vecinos

Respecto a las carencias del centro, el presidente señala dos muy concretas "e importantes": la falta de un vallado perimetral "completo" y la preparación del edificio contra incendios. "Lo hemos denunciado tanto a la Junta de Andalucía como al propio Ayuntamiento, incluso hemos puesto un perito. Hay 50 menores en un edificio de 1972 y con unas pequeñas reformas solo han duplicado ese aforo pero no se acondiciona a la normativa, más aún con puertas cerradas con las que no se evacúa de forma normal", incide.

Centro de Internamiento para Menores Infractores (CIMI) en Churriana
Centro de Internamiento para Menores Infractores (CIMI) en Churriana / Javier Albiñana

En la misma línea, González apoya su idea. "Eso era una residencia de monjas de la Asunción. No nos parece aceptable el cambio de uso a un negocio de prestación de servicios como estos. Llevamos diciendo que no era la ubicación desde que nos enteramos por la prensa y nos llama la atención que una legislación que requiere tantos permisos se otorgue a un privado y este pueda elegir el lugar".

Cambio de ubicación

La Urbanización El Olivar, a raíz de considerar el espacio "inadecuado", pide un cambio de ubicación por la cercanía "de los vecinos afectados", que escuchan voces en numerosas ocasiones y expresiones como "esta noche la liamos", según cuenta Vedia. Además, añade que "hay que entender que tiene 17-18 años y por algún lado tienen que reventar". "Los vecinos estamos bastante unidos y tenemos el apoyo de comunidades cercanas", remarca.

"Nos hemos visto obligados en estos meses a tener un máster en CIMIs y hemos aprendido que casi un tercio de los internos en estos centros son mayores de edad. El joven detenido de 18 años sabemos que está a disposición judicial y el juez decidirá si va a Alhaurín o no. Me gustaría que si el alcalde ve que no es la ubicación idónea, que lo traslade de manera oficial a la Junta y de paso pida el cierre cautelar, que es lo que nosotros pedimos", comenta Berta.

Respecto a ello, los residentes piensan como ejemplo de lugar alternativo uno como el antiguo CIMI de Torremolinos por ser "mucho más grande y disponer de pistas deportivas". "No es que tengamos nada en contra de los menores, solo pensamos que no es un sitio adecuado, y que podrían estar en otro en el que estén bien, como Torremolinos o Campillos. Hay muchos así", concluye Giles, por su parte.

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