Una veintena de vecinos en Huelin, en lucha para no perder su casa: "Todos pagamos religiosamente, aquí no hay okupación"

Una empresa ha comprado el bloque 15 de la Avenida Europa, cuyos inquilinos ya empiezan a recibir cartas de desahucio

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Jessica Muñoz posa frente al bloque 15 de la Avenida Europa.
Jessica Muñoz posa frente al bloque 15 de la Avenida Europa. / Mar Bassa

Familias con menores, familias con personas vulnerables, personas mayores con una pensión mínima, trabajadores... Se van a quedar sin casa. En el bloque de Avenida Europa 15, Jessica Muñoz Jiménez, de 33 años, habla como portavoz de unos vecinos que se definen como "el bloque en lucha". Jessica cuenta que hace cerca de un año, la empresa "compra todo el bloque" y que desde entonces les comunican que, "conforme vayan cumpliendo los contratos nos van a ir desalojando, sin dar ningún tipo de explicación para hacer qué ni para nada". Subraya en repetidas ocasiones que "todos pagamos religiosamente, aquí no hay okupación". Frente a este problema, se ha organizado una manifestación el próximo 14 de marzo.

La sorpresa, dice, fue en todo el edificio. Intentaron ponerse en contacto con ellos, para llegar a un acuerdo, para seguir viviendo en sus casas, pero asegura que no han obtenido respuesta. "Simplemente cuando nos vayan cumpliendo los contratos nos van a mandar cartas de desahucio, que ya de hecho hemos recibido dos e irán viniendo más", lamenta.

Según detalla, en total son 28 viviendas, de las cuales también hay propietarios, pero 22 son los afectados entre renta antigua y alquileres. Sobre quienes tienen renta antigua, añade que "también sufren presiones", porque "o no les hacen arreglo o les meten presión por otra parte". Todo ello, dice, hace que todos estén "un poquito en la misma órbita".

De esa situación nace la organización. "Quisimos ponernos en contacto con el Sindicato de Inquilinas, porque ya no teníamos más opciones", recuerda. A partir de ahí convocan "una asamblea vecinal" y, según la portavoz de los vecinos del edificio, "realmente estamos todos los vecinos a una para intentar seguir luchando y quedarnos en el bloque por unos precios razonables". Vuelve a dejarlo claro: "Queremos pagar, que somos familias honradas, trabajadoras, pero un precio asumible".

Jessica habla sobre el problema de la vivienda que sumerje al país en la actualidad: "Que dos personas trabajando no puedan adquirir una vivienda, aquí hay un problema grande". Por eso defiende la movilización: "Hay que salir a la calle, hay que luchar, hay que manifestarse, porque no podemos permitir esto, una vivienda, que es lo vital en una vida, vivienda, comida y trabajo, es lo que pedimos".

"Mi marido lleva toda su vida aquí, mi suegra lo mismo, mi marido es la cuarta generación y mi hija y sus primos son la quinta generación", comparte. Su suegra vive en la misma casa desde hace 46 años. En el edificio, dice, hay "edades de todo tipo y todo tipo de nacionalidades", pero insiste en la buena convivencia: "No somos personas problemáticas, no somos personas que no queremos pagar, al revés, cuidamos".

Ante ese escenario, Jessica describe la búsqueda de alternativas como un callejón sin salida. "Intentamos mirar hipotecas, pero las hipotecas son inaccesibles", afirma, y añade: "Tienes que tener un capital de 50.000 euros con una hipoteca de 200.000 euros hoy día y eso es totalmente imposible conforme está la vida y con los sueldos". El alquiler, sostiene, no mejora esta problemática: "Te piden de 3.000 a 5.000 euros solo para entrar en ese alquiler. Y luego paga 1.000, 1.200 euros por 60 metros cuadrados".

Desde el Sindicato de Inquilinas de Málaga, Carmela Olmedo explica que el edificio ha sido vendido a una empresa malagueña, que "ahora es la propietaria", y la define como "una empresa que tiene como fin hacer negocio alrededor de la vivienda". Señala que las vecinas "han ido recibiendo cartas conforme su contrato de alquiler iban a ir expirando para que abandonaran sus casas" y que, ante los precios actuales, "deciden como que no se van, que no se pueden permitir los precios que existen".

Olmedo define el "bloque en lucha" como "autoorganización del bloque, decisión en asamblea de las acciones y las reivindicaciones que vamos a tomar". Recuerda acciones previas, como "una verbena inquilina que organizamos en el parque de Huelin" y refuerza la convocatoria de movilización: "El 14 de marzo se va a convocar una manifestación allí en el barrio para poner esto sobre la mesa de manera fehaciente de que las vecinas están en lucha para quedarse en sus casas".

Dani Machuca, también del sindicato, asegura que es "una empresa de creación muy reciente, dedicada exclusivamente hasta donde sabemos a la especulación inmobiliaria" y que "intenta chantajear y presionar de mil maneras para expulsar a las inquilinas". Para él, el problema "va mucho más allá" del bloque y tiene que ver con que "anteponen el negocio" mientras "el derecho a la vivienda ni está ni se le espera". Por eso llama a "toda la ciudadanía" a movilizarse el 14 de marzo, porque, en sus palabras, "defender el bloque en lucha es defender el derecho a la vivienda".

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