Economía

La venta de vehículos se desploma un 45% en Málaga en lo que va de año

  • Entre enero y septiembre se han matriculado 13.839 vehículos en la provincia

Un hombre observa un coche en un concesionario. Un hombre observa un coche en un concesionario.

Un hombre observa un coche en un concesionario.

Comprar un coche suele ser la segunda mayor inversión de cualquier familia tras la de una vivienda y el horno no está para muchos bollos a raíz de la pandemia, lo que se está traduciendo en una drástica caída de las ventas en los concesionarios malagueños. Según los datos oficiales facilitados este jueves por las patronales Anfac, Faconauto y Ganvam, entre enero y septiembre se matricularon en la provincia de Málaga 13.839 vehículos, lo que supuso un descenso del 44,5% respecto al mismo periodo del año anterior.

El segmento más importante es el de particulares y las ventas han disminuido un 36,7% en los nueve primeros meses del año hasta las 9.103 unidades. Es un recorte muy importante, aunque porcentualmente ha sido menor que en el segmento puramente empresarial ya que hay ciudadanos que han cambiado de vehículo por necesidad o, simplemente, porque tienen buenos sueldos, estabilidad laboral y se lo pueden permitir. Las matriculaciones en el segmento de empresas se han visto mermadas un 42% entre enero y septiembre y en los rent a car -un sector duramente castigado por la gran pérdida de turistas- el descenso ha sido del 72%.

El coronavirus ha sido una piedra más en el duro camino que transitan los concesionarios desde hace años. Tras la explosión de la burbuja inmobiliaria en 2008 y el inicio de la crisis financiera la matriculación de coches cayó en picado, se despidieron a centenares de empleados en Málaga y muchos concesionarios cerraron o estaban abiertos a medio gas, permaneciendo aún en el recuerdo salas de exposición con las luces apagadas para evitar el gasto del consumo eléctrico.

El Plan Renove 2020 ha permitido algo de movimiento en las salas, pero todo dependerá de la evolución del coronavirus

El Gobierno ayudó con varios planes Pive para incentivar la venta de vehículos y, cuando el sector llevaba apenas un par de años remontando, ha llegado el Covid-19 que ha vuelto a trastocarlo todo y a dejar herida de muerte la rentabilidad de los negocios.

“La evolución no es buena, pero estamos aún en un volumen de matriculación que es mejor de lo previsto gracias en gran medida al efecto del Plan Renove 2020. Sin duda, ya está pesando el empeoramiento de la situación sanitaria y un nuevo retroceso en la confianza de los consumidores, que ven con recelo no sólo el presente sino también el futuro. Esta ralentización era el temor que teníamos y que nos deja ante un último trimestre del año marcado por la incertidumbre”, señala Raúl Morales, director de comunicación de Faconauto.

Este sector, como el resto de la economía, depende de la evolución del coronavirus. El impacto en las cuentas y el empleo será directamente proporcional al tiempo que se tarde en hallar una solución al virus.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios