Málaga

La voz de los profesores de Málaga, en riesgo por el Covid

  • Las mascarillas llevan al logopeda a varios docentes

  • La distancia social y el mal uso de la voz les obliga a un "sobreesfuerzo" que acaba en disfonía

Una maestra de escuela imparte la clase con mascarilla. Una maestra de escuela imparte la clase con mascarilla.

Una maestra de escuela imparte la clase con mascarilla.

Se convirtieron en un objeto de deseo cuando tras el decreto del estado de alarma por la pandemia del Covid sabíamos todos que había que llevar las mascarillas pero que no había forma de encontrarlas. Muchos se inventaron las suyas propias y crecieron como la espuma los falsos oradores que usaban las redes para contar sus verdades y sus mentiras alrededor de este artículo sanitario.

Pero lo cierto es que son una de las tres famosas M que forman el discurso más socorrido de los médicos: la triple M, mascarillas, manos lavadas y metro y medio de distancia. Ya uno sale sin mascarilla y siente que le falta algo y se ve casi como un delincuente al que cualquiera pudiera llamarle la atención. Y eso se ha conseguido en los pocos más de siete meses que llevamos en la lucha contra el coronavirus.

El caso es que los protocolos sanitarios dictan que es una de las medidas sanitarias que hay que cumplir si se quiere salir de ésta. La crisis sanitaria ha dado lugar a una crisis económica y a una crisis educativa que ha dejado al aire muchas de las pobrezas del sistema, en cuyo epicentro están los profesores que se han visto atropellados por protocolos que hay que cumplir se tengan o no medios. Pero eso sí, con mascarilla, con lavado de manos y con metro y medio de distancia.

Los profesores se vieron, de repente, como Matías Prats, ante una cámara y un micro, convertidos en docentes on line. Ahora las clases son ya, en su mayoría presenciales, por lo que la mascarilla se ha convertido en una herramienta más de su trabajo.

Pero la mascarilla tiene, para ellos, sus pros y sus contras. A favor tienen que les puede salvar de la delicada línea que supone el contagiarse o el salir airosos de esta batalla de virus al ponerse delante de veintitantos alumnos a dar lecciones.

Hasta el más tranquilo de los profesores se ha visto forzado a alzar la voz para intentar que sus pupilos puedan tomar sus apuntes o, al menos, aprender de oídas, sin dejar de lado lo difícil que le está resultando a más de un profesor de idiomas la enseñanza de sus disciplinas por motivos obvios. Y esto está llevando a muchos profesores y profesoras a la consulta del logopeda, tal y como cuenta desde el Colegio Oficial de Logopedas de Andalucía Josefa de la Paz Pérez Oliva.

La disfonía es una de sus consecuencias. Esta dolencia es una alteración de la voz por razones orgánicas o funcionales. Por el mal uso, o bien, el exceso de uso de la voz. "Durante las horas de clase, los profesores sufren un abuso vocal por el uso continuado de la voz, y tienen, luego, poco intervalo de tiempo para descansar, lo que les provoca un deterioro de la misma".

Que este mal sea más o menos grave dependerá también, según la delegada del Colegio de Logopedas, que la persona tenga alguna patología previa o bien que haya sufrido disfonía persistente, algo que se vería agravado por el uso constante de la mascarilla durante las clases. ¿Y qué hacer ante esta situación? Josefa de la Paz Pérez recomienda, sobre todo a niveles a partir de la Educación Secundaria (ESO), el uso de micrófonos que ayudan a evitar este abuso vocal. "Es importante también que el docente haya recibido una educación vocal para saber tomar las precauciones necesarias para el uso y control de la voz".

Afamados foniatras andaluces como Roqués Calamita son firmes defensores, según cuenta esta logopeda, de que en la formación de los docentes se incluya una asignatura referida al cuidado y buen uso de la voz. Esta consecuencia del uso de la mascarilla no es exclusiva de los docentes. A todos, a profesores y no profesores, se recomienda desde el Colegio de Logopedas unas pautas generales.

La principal es una buena hidratación, que beban abundante agua, así como que intenten mantener una coordinación respiratoria lo más adecuada posible mientras estén usando mascarilla. "Es difícil esto último. Tienen que buscar el ritmo adecuado entre la inspiración y la expiración mientras se habla", comenta Josefa de la Paz Pérez.

"Otra pauta es el descanso de la voz durante el día intentando no estar hablando continuamente para que ésta descanse. Y, cómo no, el descanso nocturno. Es también muy importante que se duerman las horas suficientes". A este respecto, la doctora llama la atención de manera especial a aquellas personas que roncan al dormir, ya que respiran, sobre todo, por la boca, algo que puede agravar la situación "y que tenemos en cuenta a la hora de intentar buscar soluciones a estos problemas de la voz que ahora se agravan con el uso de la mascarilla durante la pandemia", finaliza diciendo la logopeda.

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