Marítimas

El nuevo superyate del emir de Catar llega al puerto

  • Con un coste de 300 millones de dólares el 'Al Lusail' ha atracado junto al Palmeral de las Sorpresas.

El superyate del emir de Catar. El superyate del emir de Catar.

El superyate del emir de Catar. / J. C. Cilveti (Málaga)

En la mañana de hoy, a primera hora, llegó al puerto el megayate de bandera catarí Al Lusail, propiedad del emir de Catar Sheikh Tamin Bin Al Thani. Este barco de recreo privado entregado a su armador en Noruega hace tan solo unos meses, participa de la peculiaridad de llevar el nombre de una ciudad-isla situada a 15 kilómetros de Doha que aún está en construcción y que será la sede principal del mundial de fútbol que se celebrará en el Estado de Catar en 2022.

Con un coste aproximado de 300 millones de dólares, este superyate que ya forma parte del ranking de los más grandes y lujosos barcos del mundo (según fuentes se encuentra por encima del número 25 tanto en la clasificación de los más ostentosos como en la de los de mayor porte), ha sido construido en los astilleros alemanes Lürssen Yachts, una de las más importantes empresas que en la actualidad fabrican barcos de estas características. Con 123 metros de eslora y 20 de manga, este megayate de 8.489 toneladas de registro bruto que atracó ayer junto al Palmeral de las Sorpresas, ha sido diseñado por el estudio británico H2 Yacht Design, estando firmados todos sus interiores por la empresa March & White. Mostrando unas formas curvilíneas, este barco con casco de acero y superestructura de aluminio, dispone de cuatro cubiertas para el uso de los 36 pasajeros que puede albergar en 18 suites de lujo. Con un total de 56 tripulantes que se alojan en 28 camarotes, el Al Lusail puede navegar a una velocidad máxima de 15 nudos (27´7 kilómetros por hora), disponiendo de lo último en lo que hace referencia a la tecnología de navegación.

Manteniendo los habituales estándares de lujo de este tipo de barcos de recreo privados donde no falta un helipuerto, el Alsai Lul, que está matriculado en Doha, llega a Málaga en una de sus primeras escalas tras su reciente construcción.

Si que se haya podido desvelar que pasajeros venían a bordo de este megayate, ayer, durante varias horas junto al barco se pudieron ver una serie de vehículos de alta gama con sus correspondientes conductores esperando para realizar diversos traslados. Igualmente se gestionaron diferentes tareas de carga de mercancías llegadas al muelle número dos en camiones.

Una significativa escala, la de un superyate regio recién construido que ha elegido los muelles de Málaga para cumplimentar una parada; un atraque que como en otros casos está cargado de secretismo al respecto de los posibles pasajeros que llegan a aguas malagueñas a bordo de uno de estos grandes barcos de recreo privado.

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