Atlético Malagueño-Badajoz | Crónica

Impulsos de paso corto (2-2)

  • El Malagueño empata en el descuento ante el Badajoz tras sufrir la remontada extremeña

  • Hicham volvió a jugar con el filial y marcó 

Ismael Casas, durante un partido del Malagueño. Ismael Casas, durante un partido del Malagueño.

Ismael Casas, durante un partido del Malagueño. / Málaga CF

No pudo regresar a la victoria el Atlético Malagueño, pero al menos se dio una alegría tras empatar en el descuento ante el Badajoz (2-2). El equipo de Manolo Sanlúcar no dio imagen de colista y se puso por delante por mediación de Hicham, que regresó al filial tras ser fijo para Muñiz. Sigue colista, no recorta de tres en tres, sí transmite. 

El Malagueño puede decir que es equipo de Segunda B, al mejor en juego y espíritu, porque sin victorias puede dejar de serlo en unos meses. Los de Sanlúcar están vivos, quieren el balón y tienen capacidad para hacer daño a su rival. El regreso de Hicham al filial fue el mejor posible, el marroquí adelantó al conjunto blanquiazul en el minuto 20 en una llegada al segundo palo tras el servicio de Alberto López, muy profundo en sus subidas por la izquierda.
Ocurre que a ratos padece de esa inmadurez propia de un filial y cuando más cómodo estaba el Badajoz empezó a aparecer a la contra. En desplazamientos en largo hizo daño, sobre todo por la izquierda, y en una concatenación de errores llegó el empate diez minutos después. Un balón al palo que se pasea sobre la línea, Lamarca supera por encima a Samu Casado y esta vez el esfuerzo de Juande por sacarla con la cabeza no tuvo premio. Al contrario, la introdujo en propia.
Le sentó bien el gol al Badajoz, también el descanso. Abrió campo en el segundo tiempo y arrinconó al filial. En un saque de esquina apareció sin marca Morgado, que metió la puntera para dar el palo. Y sin embargo, ir por debajo levantó al Malagueño. Keidi Bare estrelló un balón en el palo y con el paso de los minutos sin terminar de asustar Sanlúcar sacó toda la artillería.
Hicham, Grasa, Joel y Antoñín se juntaron arriba para arrinconar al Badajoz. Intentaban perder tiempo los de Nafti, la tuvo Lamarca desde la frontal, pero en una de esas llegó el contraataque del empate para el Malagueño. Ganó Rubén la espalda, perdió la opción del mano a mano y el rechace de su remate en el defensa llegó para Joel Arimany en el punto de penalti. Ejecutó y dio un punto que no arregla nada, pero por circunstancias, el impulso no es desdeñable. 

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