REsultado y crónica del Real Oviedo-Málaga CF Hitos que celebrar (1-0)

  • El Málaga pierde en un partido claro de 0-0 resuelto por un golazo de Lucas mediado el segundo tiempo

  • La victoria no empaña la satisfacción por el trabajo bien realizado

Joaquín Muñoz pelea por un balón.

Joaquín Muñoz pelea por un balón. / La Otra Foto

Pensarán, si vieron el partido, que la única celebración posible fue que el partido se acabara. El Málaga perdió en Oviedo (1-0) en un partido que transcurrió entre bostezos, imprecisiones múltiples y una media hora final de mamporros una vez De la Fuente Ramos abrió la veda dejando sin señalar una agresión de Tejero a Guerrero, mostrándole una amarilla al canterano. Un golazo de Lucas decidió un partido clarísimo de 0-0 que salva también a los carbayones.

Más allá de victorias y derrotas, sin abandonar las señas de identidad de esfuerzo, orgullo y dignidad, es tiempo de aplaudir la temporada de este Málaga, que se salvó antes de jugar sus últimos cuatro partidos. El equipo más barato de la categoría ha representado al club con los valores demandados. Quizá no ha habido tanta identificación, aunque desgraciadamente no se haya podido vivir piel con piel en La Rosaleda, desde aquel equipo de Gracia que tomó el Camp Nou y derrotó por 0-1 al Barça del triplete y la MSN con seis canteranos sobre el campo. Salvo algún partido esporádico, poco se puede reprochar sobre la profesionalidad e intensidad con la que se han empleado los jugadores malaguistas, que han honrado el escudo y la camiseta. Aunque el partido en Oviedo fuera de difícil digestión.

Pellicer innovó en el Tartiere. Le dio la camiseta de titular a Guerrero, antes conocido como Mini. Un canterano más que coge vuelo. También colocó un tridente sin punta arriba: Yanis, Joaquín y Jairo, con los dos primeros alternándose como falsos nueves. Igual había algún mensaje. Ha tenido más desborde y velocidad(cualidades preciadas en la categoría) que gol el equipo malagueño esta temporada. Los dos equipos se tanteaban, con prevalencia defensiva clara. Dani Barrio sólo tuvo que intervenir con un disparo de Rodri tras una transición rápida ovetense. Y el Málaga, con más posesión, también se acercó con disparos de Cristian y Jairo, tras una falta ensayada, y un cabezazo de Yanis.

Tras el descanso, el Málaga siguió dominando. El VAR no entró en lo que pareció una agresión de Tejera a Guerrero. El asunto quedó en una amarilla para el de Alameda por encararse con Sangalli, que le reprochó que fingía. Fallaba el último pase, el control, había espesura. Suele pasar en partidos así, el Málaga se encontró un golazo en contra. Lucas enganchó un derechazo desde poco más allá de la frontal del área, tras un despeje no muy contundente de cabeza de Ismael Casas, que se coló por la escuadra de Dani Barrio, quien nada pudo hacer ante el obús.

Pellicer pasó de jugar sin delanteros a hacerlo con dos puntas, Caye y Scepovic. Un disparo y un cabezazo de Cristian merodearon la portería rival. Una llave de judo de Nieto al onubense dejó al Málaga con 10 y medio hasta el final del partido porque Pellicer había hecho los cinco cambios. Y así, con barra libre para pegar, con incapacidad para llegar a la portería rival con claridad (se hizo más, paradójicamente, sin puntas), se acabó un partido tras el que hay que celebrar. Que se acabó y que el Málaga se salvó.

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