Resultado y crónica del Málaga CF - Leganés (1-2) Estropicios

  • El Málaga pierde con el Leganés, que ganó con un tanto de penalti señalado vía VAR y discutible

  • Juande, en todas: gol en propia puerta, autor del empate y también del polémico penal

Lombán trata de evitar el 0-1 en el Málaga-Leganés Lombán trata de evitar el 0-1 en el Málaga-Leganés

Lombán trata de evitar el 0-1 en el Málaga-Leganés / Marilú Báez

El VAR le hizo un estropicio al Málaga. No es la primera vez que le sucede a los blanquiazules y también se ve en otros campos. A la tecnología hay que sumarle horas de césped para saber aplicar justicia. Más allá de este componente tan pesado para el marcador ante el Leganés, hay otros estropicios que están marchitando la flor blanquiazul y desluciendo sus virtudes. Juande sale en todas, pero como en Ponferrada y otros días, varía(n) el(los) protagonista(s), se repiten pecados individuales y colectivos. Y todo es demasiado previsible.

La apuesta por el sistema que tan buen resultado dio al final del curso pasado y en ciertas fases de esta temporada comienza a ser un libro abierto para algunos rivales. La idea de un Málaga rocoso e incómodo para los contrarios se está quedando en promesa venida a menos. Sigue siendo blando, regalando goles y oportunidades. Así se adelantó el Leganés, más allá de lo anecdótico de que fuese Juande el autor en propia puerta. Porque Rubén Pardo se paseó y tuvo tiempo para inventar un pase y Bustinza para leerlo.

Comienza a ser una tónica en cada partido, independientemente de la pegada y los recursos de sus rivales. No hay blindaje ni atrás ni en el doble pivote. Vive de las guerrillas de Chavarría y Rahmani, a las que se intenta sumar Calero.

Tuvo alguna buena opción en la primera parte el conjunto blanquiazul, con Manolo Sánchez en el lugar del sancionado Pellicer. Todas con los tres protagonistas anteriores. Hasta la fecha había vivido de su efectividad. El Málaga es uno de los equipos de Segunda con mejor ratio en este sentido, pero esta categoría castiga sin piedad al que no sabe protegerse.

Urgían movimientos al descanso para tratar de meter mano al Leganés, un recién ascendido que no tiene los aires de Espanyol o Mallorca pero que tiene ideas claras y está bien cosido. Un grande con rebequita de plata. Sin embargo ambos conjuntos saltaron de nuevo con idénticos onces.

Con 0-1 hubo un nuevo reparto de roles. El Málaga tomó el balón y el Leganés quería esperar el fallo. Faltaba imaginación y velocidad en el cuadro malacitano, con jugadores desaparecidos o simplemente planos. Los chispazos seguían viniendo de los mismos.

Y ahí, como mandan los cánones en la categoría, el balón parado igualó la contienda. Calero forzó una falta en el pico del área que acabó con asistencia de Rahmani en el tanto redentor de Juande de cabeza. El defensa estaba llamado a ser el protagonista del partido. Tras el 1-1 el Leganés volvió a estirarse y llegó –vía VAR y discutible– un penalti a Arnáiz. Sabin Merino ejecutó pese a que Soriano adivinó las intenciones.

La reacción, que había sido paralizada tras el 1-1, llegó con la entrada de Joaquín y Julio y el paso a una defensa de cuatro. Tras eso tiró de Orlando Sá, al que se llevaba mucho tiempo sin ver, y Cristian. Lo intentó mientras pudo el Málaga, pero el Leganés leyó bien el partido y supo robar segundos para amarrar el triunfo.

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