15 aniversario Málaga Hoy | Málaga CF 15 años, 15 rostros

  • La historia del Málaga en los últimos tres lustros no se puede entender sin estos quince personajes

  • El Málaga debe mirar atrás para ir hacia delante y afrontar su enésima transformación aprendiendo de su pasado

Al-Thani y Fernando Sanz en La Rosaleda Al-Thani y Fernando Sanz en La Rosaleda

Al-Thani y Fernando Sanz en La Rosaleda

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Sin duda somos lo que fuimos aunque ya no lo seamos. El Málaga es su historia. Por más que el fútbol se alimente de presente, la fuerza del deporte es la importancia que tiene su pasado en quién es y quién puede llegar a ser. Hay quien habla de la condena de repetirse si uno no estudia y aprende del ayer. En el balompié hay veces que avanzar es volver a hacer lo que se hizo bien en su día. Y el Málaga, este Málaga, ha pasado por muy diversos estadios en estos tres últimos lustros, donde ha visitado el Olimpo pero también el infierno de Dante.

15 años de transformación, donde se dejó atrás la era Asensio. Tomó las riendas Fernando Sanz casi por herencia. Se distanció pronto de la sombra de su padre, Lorenzo, y condujo al Málaga por su sendero más delicado de los últimos tiempos. A través de la dura y austera concursal el club logró ser viable aunque muy endeble en lo deportivo. Aun así formó un grupo humano interesante que ascendió y se mantuvo en Primera, sirviendo de puente perfecto para la llegada de un inversor como Abdullah Al-Thani.

Casi una década con el catarí al frente. Su historia cuenta con capítulos gloriosos e imágenes únicas, con el Málaga transitando por una galaxia prohibida. Luego vino el regreso a la realidad con cierto abandono y una estructura desproporcionada. Con todo, la cantera pudo disfrutar de grandes éxitos y siguió siendo un manantial de talento. También el equipo logró siempre salir a flote. La mayoría de las veces gracias a entrenadores de valía, honestos en su hacer, y también de muchos futbolistas que a su manera sirvieron al club tanto en pleno servicio como a la hora de marcharse. Hay rostros de los que aprender y caras que olvidar. Todos enseñan, no obstante.

15 años, 15 rostros 15 años, 15 rostros

15 años, 15 rostros

Isco

El niño de calle Las Flores se convirtió en el gran icono del malaguismo en tiempo récord. Su condición de malagueño, su juventud y su talento le convirtieron en el futbolista idóneo con el que identificarse en una época de esplendor y sueños. Sus incesantes guiños al club en estos años refuerzan su figura. Su gol al Oporto, todavía en la retina.

Weligton

De Segunda al cielo. El brasileño llegó de manera discreta y se convirtió en uno de los capitanes más legendarios de la historia del club.

Pellegrini

Logró una permanencia muriendo con su estilo, construyó un equipo de Champions y, en la peor crisis de la era Al-Thani, tomó las llaves del club. Más allá de lo deportivo, fue capaz de convertir a una docena de estrellas en soldados comprometidos.

Ontiveros

La última gran figura de la inagotable cantera malagueña. Indomable pero mágico. Un jugador que podría marcar una época pero condenado a salir.

Fernando Sanz

Ocupa un puesto de honor en la historia del Málaga, convirtiéndose en un rara avis que pasó directamente de portar el brazalete a presidir el club. El presidente de la concursal pero también del último ascenso y el que abrió la puerta a Al-Thani.

Al-Thani

Con sus luces y sus sombras, llevó al Málaga a otro nivel. Sus comienzos estuvieron marcados por la inversión sin límites y la llegada de las estrellas. Luego tuvo una fase de abandono que dio lugar a la llegada de BlueBay entre otras cuestiones (y disparates). Querido y odiado, nadie fue tanto tiempo presidente del club.

Manel Casanova

Otra pieza esencial para entender la era Al-Thani. De tremenda personalidad, cambió el modelo de cantera del Málaga, logrando éxitos colectivos en todos los niveles y descubriendo talentos como Fornals y Darder.

Míchel

Su gran personalidad se dejó notar desde el principio. Capaz de enamorar en sus primeros meses, acabó saliendo por la puerta de atrás. El entrenador del principio del fin.

Antonio Hidalgo

Vivió un descenso doloroso y casi se cae con el equipo a Segunda B, pero acabó siendo el héroe del último ascenso gracias a sus 14 goles, incluyendo los dos al Tenerife.

Antonio Tapia

Entrenador de la casa por antonomasia y maestro de jóvenes canteranos, salvó al equipo en 2005 en su primera oportunidad en la élite. Volvió en 2008 y rozó Europa.

Javi Gracia

Llegó por la puerta de atrás y terminó siendo el gran ídolo de la afición y la principal base del proyecto. Dos veces a las puertas de Europa y multiplicó el valor del equipo.

Baptista

Salvó al equipo a base de goles en su primer año. Lastrado por las lesiones. Pero su mayor servicio fue el de abrir la puerta a otras figuras. El primer galáctico blanquiazul.

Muñiz

Salió mal de su última aventura pero es una pieza esencial para entender el Málaga. Construyó una base sólida para subir y mantenerse durante años en la élite.

Duda

El eterno capitán. Llegó siendo un niño y se retiró con honores de leyenda. Especialmente importante para sostener casi él solito al equipo en Primera en 2010.

Jesús Gámez

De la generación campeona de España juvenil en Cambrils en 2003 a llevar el brazalete, que desde Bravo no lucía por derecho un canterano y malagueño.

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