CD Mirandés-Málaga CF: Un viejo villano corta el hilo (2-1)
El equipo de Funes, pese a no estar bien, cosecha su primera derrota por un penalti más que discutible pitado por Moreno Aragón, un colegiado con muchos arbitrajes lamentables contra el conjunto blanquiazul
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Perder había que perder alguna vez. Y seguramente lo mereció el Málaga en Anduva ante un Mirandés con más colmillo, tablas y ganas de ganar. Luego están las formas. Porque el cómo importa también. Y porque en el fútbol a veces recoges puntos por el camino que no merecías pero cuentan. Como los que se te van en otras faenas. Lo malo es cuando el protagonista es el colegiado, que no acierta ni con el VAR. Y tratándose de Álvaro Moreno Aragón, no es un caso aislado.
El colegiado madrileño (granadino de nacimiento) cortó el hilo en su modo villano. Al Málaga le cuesta mucho sacar partidos con este hombre al frente y el club debe hacerlo llegar a donde proceda. Ahí está la hemeroteca. Otra cosa es que al Málaga le pueda venir bien. Se gana o se aprende dice el dicho. Toca aprender y reiniciar, saber que LaLiga Hypermotion está llena de espinas de todo tipo.
El prometedor disparo de Chupete al poste pasados apenas seis minutos pudo invitar a pensar que el Málaga tendría un flaco opositor en el Mirandés. Subía gracil la banda Carlos Puga, intentando esos poco ortodoxos regates y autopases tan suyos. Pero el colista tenía pintados los colores de guerra.
Refrescada la plantilla, algunos de los nuevos ya se vistieron de corto en Anduva. Por ejemplo Maras, un capo para un conjunto que sigue haciendo virtud de la línea de cinco y los estrechos recovecos de su estadio.
Tuvo más garra y más intención el conjunto jabato, firme atrás mas con colmillo y energía para generar dudas en el Málaga, a quien buscó las cosquillas varias veces antes del 1-0. Logró ciertas superioridades y agobiando por el costado de Rafita, que es por donde más se prodigó.
Tuvo que intervenir Alfonso Herrero de manera providencial a los diez minutos tras una salida que se torció. Ni siquiera el toledano pudo frustrar, sin embargo, el gol de Carlos Fernández en una concatenación de malas marcas y desajustes. Desde la ruptura del supuesto fuera de juego por parte de Puga hasta la lectura de los centrales o la marca de Rafita ante el punta, que le hizo invisible.
Fue una sacudida importante, pero el Málaga se fue recomponiendo y se hizo con el control del juego. En parte porque era lo que quería el Mirandés, que en el resto de la primera mitad no inquietó más al adversario.
Pudo igualar la contienda Ángel Recio con un latigazo desde fuera del área que se quitó de encima como buenamente pudo Juanpa. El resto de aproximaciones carecieron de intención.
Funes retiró al descanso a Rafa Rodríguez y dio entrada a Aarón Ochoa. No le gustó la labor de su sustituto de Dotor y probó al siguiente. El pequeño marbellí era una baza para encontrar fugas en el muro del Mirandés. Y lo fue.
Es cierto que se mascó la tragedia con un córner en el que Herrero salió mal y entre Puga y Niño evitaron un gol cantado. Superado el susto el Málaga comenzó a descorrer las cortinas.
Dani Lorenzo envió un sensacional pase a Carlos Puga en el área. El lateral la pudo cazar y meterla en la olla. Niño iba directo a finalizar, pero Juan Gutiérrez le obstaculizó. El rechace lo pescó Aarón Ochoa para hacer de cabeza su primer tanto en Segunda.
El 1-1 desconcertó al Mirandés, que sin embargo logró levantarse y llevar el partido a un caos en el que el Málaga no se encontraba. Estaba más cerca del 2-1 que el 1-2. Lo evitó Herrero otra vez en una falta que iba para la escuadra.
Pero Moreno Aragón, un árbitro que tiene un largo historial de errores contra el Málaga, pitó penalti de Puga. No fue capaz de detener a Carlos Fernández.
Einar Galilea, como en La Rosaleda en el primer partido de Funes, pudo rescatar un punto con un remate de espuela que besó el poste. Pero no era la historia del héroe, sino la del villano. Cuando está para ti, está para ti.
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