Hugo Vilches, el 'becario' de 56 años del Málaga CF: "Soy entrenador por Pellegrini"
De consolidada carrera en Chile, entró en el club para hacer unas prácticas excepcionales y ahora es el segundo de Bravo en el filial
Las fotos de la entrevista
La historia de Hugo Vilches (1969) es casi de película. Pero también la demostración de que el camino largo suele ser el correcto. Tras la pandemia vino a Málaga a seguir formándose pese a contar con una carrera consolidada en Chile -primero como jugador y luego como técnico- y abrir las puertas de Europa. Por vínculo familiar aterrizó en la Costa del Sol, pero con una mano detrás y otra delante. Loren Juarros le dejó de manera excepcional hacer unas prácticas en el filial. La promoción de Funes provocó que se convirtiera en la mano derecha de Bravo. Conversador hábil, de verbo fácil y alumno destacado de Manuel Pellegrini. Algo más que un becario de 56 años.
Pregunta.-Hugo, ¿cómo se llega de Chile a la ciudad deportiva del Málaga?
Respuesta.-Bueno, es un camino bastante largo, tanto en lo profesional como en lo personal. Tras pandemia, justo en pandemia, quedo sin trabajo en ese momento, después de más de 20 años haciéndolo continuamente. Y como familia tomamos la decisión de un cambio de aire, a todos nos venía muy bien. Mi suegro es malagueño, se fue a Chile aquellas décadas de posguerra, por lo tanto hizo su familia ahí. Yo conocí a mi mujer y alguna vinculación familiar existía con Málaga. Por eso se escogió el destino, por la gente, por la riqueza cultural, por lo futbolístico. Fueron varios aspectos que nos llevaron a tomar la decisión de venirnos a Málaga. Y específicamente llegar a la ciudad deportiva fue un camino que escogí cuando llegué. Me propuse como meta llegar a trabajar en el Málaga. Se dio antes de lo que pensaba, por diferentes situaciones y por razones un poco inesperadas en la interna del club. Pero que hicieron que estos planes se adelantaran y así que estoy muy contento en este lugar, en este proyecto.
P.-Llega a Málaga sin tener nada de trabajo, sin tener ningún plan de fútbol ni mantener contacto con el Málaga.
R.-Exactamente. En el año 2022, en julio.
P.-¿Y cuándo entra en el Málaga?
R.-Hace tres meses.
P.-¿Y en todo este tiempo había tenido algún contacto con el Málaga o conocía a alguien dentro?
R.-Tenía una persona conocida que trabaja aquí en el Málaga, César Lagos, preparador de arqueros del Malagueño, que también es chileno. Con él teníamos un vínculo. Cuando llegué el 2022 decidí hacer el camino largo. En mi vida ha sido más el camino largo que el camino corto, creyendo que eso sustenta mucho más la posibilidad de tener un éxito futuro. No busco el éxito inmediato, busco el éxito más a largo plazo. Estudié en la Federación, UEFA C, UEFA B, hoy estoy cursando la UEFA A. Pese a haber tenido con CONMEBOL Sudamericana Pro, que no vale de nada. Lamentablemente todas las titulaciones que pueda tener sudamericanas no valen nada en Europa. Así que decidí el camino largo, que es estudiar. Y al pasar estos tres años, ya estoy absolutamente facultado para poder dirigir. También me he continuado especializando en otras áreas del entrenador, que tal vez cuando está la contingencia deportiva del semana a semana no hay la posibilidad de hacerlo. Coaching deportivo en la Universidad Camilo José Cela de Madrid, un año de estudio. Hice los cursos en la plataforma del FC Barcelona, Psicología de Alto Rendimiento y Fundamento del FC Barcelona. Es decir, he tenido una preparación en los últimos cinco años, seis, siete títulos académicos. En pos de mejorar las áreas que el entrenador no tiene tiempo cuando está en la contingencia, hoy me siento muy fortalecido y me siento muy contento de estar en este proyecto.
P.-A través del preparador de porteros se mete en el filial.
R.-En el cuerpo técnico para hacer la práctica del UEFA A. Ese es el arranque y el inicio. Debido al currículum que presenté de 25 años de carrera fui aceptado, porque no es algo habitual aceptar una práctica...
P.-Un becario con 25 años de experiencia, ¿no? Parece la película de Robert De Niro.
R.-Es un poquito raro, extraño, pero es que te lo comenté antes, siempre he escogido los caminos tal vez más largos, tal vez menos figurativos, pero sí que me representan a mí una convicción de que es el camino. Y ese era el único nexo que tenía con el Málaga. En reunión con el director deportivo, con el coordinador del club, me entrevistaron largamente y aprobaron mi práctica. Y luego viene todo lo que sucede con el primer equipo, con la partida del entrenador del primer equipo, con la subida de Funes, y la posibilidad que se da de ser el segundo entrenador del grado.
P.-Claro, tiempo de crisis, tiempo de oportunidad. Al final, el fútbol se alimenta creo que de esto. Hay un efecto dominó.
R.-Es como un nueve que sabe estar en el área. Cuando hay un rebote y está el nueve, la manda adentro, es exactamente lo mismo que siento que ocurrió. Pero la suerte sin el trabajo, sin la dedicación, sin los conocimientos, yo creo que difícilmente llega. Yo he escogido este camino, de esta forma, pese a los años de experiencia que tengo, tengo la humildad suficiente, ya logré sacarme el ego de la profesión, después de dirigir el equipo de primera división en mi país. Logré entender que el ser humano es el centro de cualquier proceso, independiente de deportivo, empresarial, lo que sea. Y intento yo fortalecer mi aspecto humano para poder fortalecer el aspecto humano a quienes dirijo, creyendo que el aspecto emocional tiene una consideración hoy en día muy importante.
P.-Habla de su experiencia, creo que tiene ascensos a la máxima categoría.
R.-Tengo un ascenso a máxima categoría, con un club prácticamente de barrio, con muy pocos recursos, compitiendo con menos presupuesto que todo el resto de los equipos. Fundamentándome siempre en la calidad, en lo que podamos ejecutar en el campo, en el que el futbolista entienda lo que tiene que hacer. Darle en el entrenamiento las herramientas para que el futbolista pueda resolver ese caos que tiene la situación, esa incertidumbre que tiene el juego. Tenga herramientas, porque el automatismo yo lo respeto mucho, pero vale hasta cierto punto, para mi gusto, porque el caos y la incertidumbre del juego es siempre distinto y esas resoluciones que el jugador debe tener, para mí el entrenamiento se los debe provocar en su contexto. Es una filosofía que llevo hace muchos años con entrenadores de cuales también me he nutrido mucho y admiro, que han pasado por aquí, por el Málaga también, como Manuel Pellegrini, que para mí es una referencia no tan solo por ser chileno, sino por haber sido dirigido por él. Yo soy entrenador porque fui dirigido por él, porque despertó la vocación, porque despertó el interés de hacerlo lo más profesional, cuando en aquellos años el profesionalismo era una cosa muy ausente, hoy ya es mucho más probable encontrarse con situaciones profesionales. La tecnología en los clubes y muchas cosas que han ido mejorando, pero en aquellos momentos donde teníamos solo la vocación, él nos despertó esa vocación, somos muchos los futbolistas dirigidos por él que somos entrenadores hoy.
P.-¿Dónde coincide con Manuel?
R.-En Universidad de Chile. Pellegrini se retira en su último año de futbolista y asume el juvenil en el cual yo estaba, lo tuve por dos años y medio, casi tres años, y fue un cambio total para el club, para los futbolistas que nos dirigió, hizo una transformación completa, lamentablemente no lo pudimos seguir teniendo en Chile para hacer una transformación a nivel país, por su extendida carrera internacional. Y en ese momento decidí que yo quería ser entrenador cuando tuve esa mano que me dirigió.
P.-¿Sigue en contacto con Manuel Pellegrini?
R.-En contacto permanente, con una referencia mía en lo personal, intento cada vez que puedo ir a ver al Betis. Cuando vino a este último congreso en Benalmádena, estuve presente para poder escucharlo nuevamente, sí, es una referencia, es un entrenador a quien sigo.
P.-¿Es su gran referencia de entrenador o tiene alguna otra?
R.-Tengo también una referencia en Chile que es Arturo Salá, que es una persona muy cercana con Manuel Pellegrini, que es el mismo estilo y la misma identidad de entrenador, el mismo prestigio que le dan a la profesión de entrenador, son mis dos grandes referentes, bueno, luego mundialmente uno siempre va tomando cositas de uno, de otro. El mismo Funes, que estuve hace muy poquito con él, he recogido cosas muy interesantes, aprendo día a día de todos.
P.-¿Qué recuerda del Málaga de Pellegrini?
R.-Bueno, además de esa semifinal de Champions, el dolor que sufrimos todos. Yo a muchos kilómetros de distancia, pero de la misma manera. De haber hecho equipos no tan solo en Málaga, sino que tiene una característica, es sacar el mejor rendimiento de los futbolistas que él dispone, y yo creo que esa es la magia del entrenador, como soy capaz de poder a este ser humano que estoy dirigiendo, que rinda por sobre las posibilidades que él cree, incluso. Los futbolistas creen que tienen un techo. Bueno, uno es el que está llamado a hacer ver que ese techo se amplía hacia arriba lo que más pueda, y yo creo que esa ha sido una gran virtud. Equipos que juegan muy vistosos, equipos que tienen mucha libertad a la hora de atacar. Ese Málaga con ese orden defensivo, pero esa libertad y ese caos que le provocan al rival cuando atacan. Me sigue llamando la atención y sigo intentando no replicar, porque cada uno tiene que tener su identidad futbolística.
P.-También fue futbolista de la Universidad de Chile
R.-Sí, desde la formación, más de 10 años en ese club. Ganamos un título de Segunda a Primera. Afortunadamente fue un año que estuvimos en Segunda solamente, porque ya sabemos lo que cuesta arrancar de ahí. Fueron experiencias transformadoras en mi vida, totalmente, en situaciones muy precarias, muy distintas el fútbol de aquella época. Hoy veo que los chicos, veo este proyecto del Málaga como un proyecto donde los jóvenes tienen unos campos espectaculares, que hay gimnasios, que hay tecnología a disposición de ellos también, un cuerpo técnico multidisciplinario que les permite abarcar cada una de las áreas importantes para obtener el máximo rendimiento, es decir, sí, me encuentro con un proyecto aquí en Málaga con una convicción realmente muy interesante que no sé si existe en muchos otros lugares.
P.-¿Cómo es la experiencia con Bravo, un icono del malaguismo y que ahora también tiene la oportunidad de volver a ser primer entrenador? Efecto dominó.
R.-Sí, con Bravo estamos comenzando a tener una relación de confianza, comenzando a conocernos, a conocerlo yo a él, a poder intentar interpretar, aportar en lo que se me permita, en lo que estén las posibilidades, respetando la identidad futbolística tanto de él como del club. Creo que un entrenador siempre que se integra a un trabajo, a un proyecto, tiene la misión de respetar identidad, tiene la misión de respetar estilo de juego. Muchas veces uno tiene muchas intenciones, pero los lugares marcan y dictaminan otras cosas y esa integración y esa adaptación del entrenador la creo muy importante. Y estamos estableciendo una relación que espero que le sea fructífera a los futbolistas, que son finalmente el foco de nuestra atención, el foco de nuestro día a día, mejorar a estos jóvenes futbolistas para que puedan rendir al máximo y hoy salir de una posición incómoda que nos encontramos.
P.-Es difícil, ¿no?, convivir con la derrota durante tanto tiempo, sobre todo en esas edades.
R.-Es muy difícil, además de convivir con la derrota actual, pensar que estos chicos vienen de ganar más que de perder. Entonces, por lo tanto, llegar a estas puertas del profesionalismo con estas derrotas, les ha dolido mucho, pero bueno, ahí está nuestra labor, ¿no? Un entrenador y un cuerpo técnico en su amplitud multidisciplinaria tiene que tener la capacidad de lograr revertir la situación y que estos futbolistas se encuentren como personas consigo mismos para que se puedan encontrar con el futbolista dentro del campo. Las cosas no son separadas; hoy, las entiendo desde este punto de vista, cuando separa a una persona de un deportista, veo que ambos tienen que ir de la mano. Lo mental sustenta lo deportivo, es imposible mentalmente estar mal y deportivamente rendir. Entonces estamos intentando buscar desde todos los ámbitos, desde la individualidad, mejorar la individualidad para que esa individualidad pueda mejorar a este colectivo. Y lo mental, hoy día lo mental es para nosotros un foco interesante, importante y estamos focalizados en sacarlos adelante, en hacerlos que logren recuperar el optimismo, la creatividad, el talento sacarlo afuera y competir, porque yo creo que la verdad que hemos competido, ¿no? Si es verdad que los detalles nos han privado de tener resultados más...
P.-¿Se mira con cierta envidia al primer equipo?
R.-Es que es el foco del proyecto. Hay que pensar que el Atlético Malagueño hoy está compuesto del 50% de jugadores nuevos y el 50% que queda. Nosotros necesitamos el periodo de tiempo de la adaptación a esta cohesión grupal y no tan solo la cohesión social, sino que la cohesión a la tarea, que es lo difícil de mantener. Una cosa lleva a la otra, pero bueno, hay que comenzar. Y nosotros estamos comenzando con una cohesión, intentando que este grupo se logre adaptar y conocer lo más rápidamente posible. Es verdad, lleva aún más de cuatro meses, tal vez no son los tiempos que se hubiesen querido, pero este 50% de la plantilla hay que integrarla lo más pronto posible y no, el proyecto es el primer equipo. Es decir, el proyecto es llevar jugadores al primer equipo. Y con un futbolista que juegue y que se sostenga en el primer equipo, es el éxito del Malagueño, ¿no? Aunque entiendo que de cara afuera se observan los puntos, los resultados, y entiendo que la afición quisiera ver a este Atlético mucho más arriba, pero también transmitir la calma que hay un proyecto que hay de fondo y que nosotros estamos haciendo un aporte gigante al primer equipo. Eso significa dinero para el club, eso significa goles para el club, eso significa puntos para el club. Así que, por lo menos, bueno, por un lado estamos tranquilos porque aportamos, por otro lado no estamos tranquilos porque ninguno de nosotros quiere estar en la situación deportiva que está.
P.Hay ejemplos muy claros. Los casos de Recio y de Rafita son el mejor botón de muestra.
R.-Se logran adaptar muy rápidamente y hoy el proyecto tiene más coherencia que nunca. Es decir, quien los recibe es quien los ha formado. Esa coherencia que tiene es un plus que tiene el Málaga frente a los demás clubes. Yo entiendo que la afición quiere ganar en lo inmediato como cualquier afición del mundo. Esto es fútbol. Pero desde el punto de vista técnico, desde el punto de vista proyecto deportivo, hay una consecuencia, hay una coherencia que beneficia a los futbolistas. Hoy, cuando pasen al primer equipo, su integración va a ser muchísimo más rápida. Si ya era rápida, ahora va a ser muchísimo más rápida porque quien los recibe, los conoce, sabe perfectamente cómo exigir, cuánto exigir, dónde colocarlos, dónde ponerlos. Es decir, creo que es lo que yo dije el primer día que llegué aquí a la Ciudad Deportiva, estoy muy contento de estar en un proyecto deportivo. No es venir a trabajar a un club, no es venir a trabajar a un equipo, es venir a sentirme parte de algo más y eso es lo que me pone muy contento y que me hace levantarme cada día con una felicidad tremenda.
P.-¿Habla con Loren? ¿Tiene comunicación con él? Porque él es el que más cree en esta idea.
R.-Tenemos reuniones técnicas, deportivas, de hablar del proyecto, de hablar de los futbolistas, de hablar de lo que ha pasado el último fin de semana, de lo que viene, de cuáles son las ideas que Bravo tiene para enfrentar este partido, etc. Hay una comunicación permanente en lo deportivo y en todas las necesidades que podamos tener, siempre desde la Dirección Deportiva se está muy atento a lo que estamos haciendo y a lo que podamos necesitar.
P.-¿Se siente su apoyo?
R.-Sentimos el apoyo y más que el apoyo, sentimos que él está confiando en el trabajo que podemos realizar como cuerpo técnico.
P.-Cambiando un poquito de tema, Bravo estuvo no hace mucho con Pablo Guede, que parte de su carrera la cimentó en Chile. ¿Se conocieron?
R.-Sí, sí, un tipo peculiar, nos conocimos, nos enfrentamos muchas veces con varios equipos distintos, él en Colo-Colo, en Palestino, yo en diferentes equipos en Primera División también. Tuvimos bastantes enfrentamientos. Tuvo buenos momentos, muy buenos momentos, sobre todo en Palestino. Ya en Colo-Colo es distinto porque tiene todos los recursos y es una potencia dentro del país, pero en Palestino hizo cosas muy interesantes con una propuesta futbolística intensa, agresiva, con recuperación en campo contrario permanente, algo que tal vez no pudo replicar en su paso por el Málaga. Enfrentarnos también a mí me dio un gran crecimiento, también tuve charlas técnicas deportivas para conversar y algunos puntos, siempre a mí me ha interesado mucho compartir con los colegas, de nutrirme de los colegas, me gusta aprender permanentemente.
P.-¿Quién le gustaría ser como entrenador? ¿Pellegrini o tienes algún otro tipo de entrenador como Sampaoli o Bielsa?
R.-Me gusta mucho el del Bilbao, Valverde. Un perfil un poco medio bajo. Es que yo siento que él en la interna exige y él de cara hacia afuera transmite una tranquilidad del proyecto que está viviendo. Eso a mí me gusta mucho. Porque yo puedo ser muy exigente, puedo estar exigiendo un rendimiento en la semana, día a día tremendo, pero hacia afuera tengo que también transmitir una tranquilidad a la afición, yo tengo una tranquilidad a la dirigencia y eso me gusta de él. Siempre me quedo con Pellegrini, lo conozco muy de cerca y siento mucha admiración en lo personal, lo profesional, conozco cómo es su trabajo, su sencillez, su humildad. Y luego están, bueno, entrenadores mundiales que todos vamos a ver. El haber tenido la posibilidad de trabajar en un departamento, a lo mejor con labores menores, pero de Bielsa, también me dio otro aprendizaje, más el automatismo, más el creer que el futbolista tiene que hacer una repetición de situaciones. No me quedo con eso. Soy un entrenador que tiene una identidad bastante más global y sistémica del fútbol, entendiendo que las interacciones, entendiendo que las sociedades muchas veces dictaminan las decisiones que una pueda tomar desde el banquillo. Pero hay muchos entrenadores muy buenos, de todos aprendo. Tengo dos profesores que son tremendos profesores, Javi y Víctor Borrego, que son tremendos, que han sido entrenadores, han estado aquí en el Málaga también. Y hoy estoy aprendiendo de ellos dos también mucho, es decir, que esto es una permanente.
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