Izan Merino: “Es un privilegio que el Real Madrid te quiera, pero aposté por el Málaga CF, por mi tierra”
El canterano, ya con 50 partidos en el primer equipo antes de cumplir los 20 años, es el ancla del Málaga de Funes y uno de los jugadores de la nueva ola que hace soñar al malaguismo
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Izan Merino Rodríguez (Málaga, 2006) aún no ha cumplido 20 años, pero ya tiene más de 50 partidos con el primer equipo del Málaga CF, más de una veintena con España desde sub 16 a sub 19 y el aplomo de ser el ancla de este equipo que va volando. No sería extraño verle con el brazalete de capitán más pronto que tarde. Se sienta con Málaga Hoy para reflexionar sobre cómo va todo, de manera individual y colectiva. Loren suele ponerle como ejemplo, rechazó en su día ir al Real Madrid con Arbeloa al juvenil. Ahora es faro.
Pregunta.–A la temporada no se le puede pedir mucho más, ¿no?
Respuesta.–Como dice el míster, tenemos que disfrutar, que creo que es lo que estamos haciendo, ir partido a partido. Cada semana trabajar para el rival que nos toca, que ningún partido es fácil. Esta categoría ya sabemos lo que supone y hay que seguir disfrutando.
P.–¿En qué partido disfrutó más y en cuál menos?
R.–Menos seguramente alguno que habremos perdido. No sé, no sé cuál decirte. A lo mejor el Cádiz aquí en casa, que siempre duele perder en La Rosaleda. El que más alguno de estos últimos. Es verdad que el otro día se inventa Larru un gol en el 90 y tantos y al final pues esa adrenalina que te entra en el cuerpo es espectacular.
P.–¿Dónde lo vio?
R.–Estaba aquí en el banquillo y me parece que estaba Lobete al lado mío y estábamos hablando que veíamos que íbamos a marcar. Y cuando añadieron siete, dijimos, seguro, seguro que nos va a entrar, seguro, seguro. Y nada, cuando marcamos nos volvimos locos aquí.
P.–¿Cómo vive uno la secuencia desde que Larrubia coge el balón, controla, encara y saca el disparo y entra?
R.–Encima en los últimos minutos, vas empate 1-1, estás aquí delante de tu afición. Cuando la coge Larru siempre es peligro. Y más ahí casi dentro de área. Es verdad que se inventa una jugada espectacular. Intentó unos cuantos disparos. Durante el partido le salen arriba y él no se cansa, la dispara y la mete por la escuadra.
P.–¿Le falta ese golito en La Rosaleda?
R.–Hombre, sería otro sueño más. Marcar delante de tu afición. Pero bueno, yo hago mi trabajo. Si te viene el gol, bien, pero creo que tampoco los goles son mi trabajo, mi trabajo es otro. Y los goles, mientras los marque el que sea y juguemos bien y ganemos, pues espectacular.
P.–¿Está en la posición en la que más le gusta? Porque siempre le ha tirado jugar de central.
R.–Sí, es verdad que lo he dicho siempre, que soy jugador polivalente, que puedo jugar en varias posiciones. Es cierto que mi etapa de fútbol once de infantil, cadete y demás, he jugado central. Pero bueno, cuando ya doy el salto a subir al primer equipo, empiezo a jugar en esa posición de 6-8. Donde yo me encuentro más cómodo es de 6, ahora mismo donde estoy. Y la verdad es que ahí me siento muy cómodo.
P.–¿Sigue preparándose para hacerse entrenador?
R.–A mí me gusta. Y también cuando estoy dentro del campo me gusta, creo que tengo ese liderazgo también para mandar. Cuando ya, espero que sea dentro de mucho, termine mi carrera, pues es cierto que me gustaría seguir vinculado al mundo del deporte y si es de entrenador pues mucho mejor.
P.–Hablando de entrenadores, el otro día habló Julen Guerrero, que está ahora en el Estepona, y recordó que le llevó a un Europeo sub 17. ¿Cómo era Julen?
R.–Sí, me acuerdo de que yo nunca había ido con la selección, nunca había ido a ninguna convocatoria y me llevó del tirón para la Eurocopa. La verdad es que fue una sorpresa para mí, no me lo esperaba para nada. Y me dio esa confianza de llegar y el primer partido me puso titular. Y bueno, me dio esa confianza, esa tranquilidad, que lo hiciera como venía haciéndolo en el club. Un tío espectacular, que me dio esa confianza y agradecido, porque fue el primero que me convocó.
P.–¿Quién había en aquella selección?
R.–Estaba Lamine Yamal, estaba Marc Guiu, estaba Héctor Fort, estaba Pau Cubarsí, estaba Jon Martín... Seguro que me olvido de alguno que está ya arriba también.
P.–No estaba mal.
R.–La verdad es que era un pedazo de selección, un buen grupo también además, que es cierto que yo por ejemplo llegué nuevo, pero la mayoría ya llevaba varios años yendo juntos. Era un pedazo de grupo, al final una Eurocopa o un Mundial o un torneo de esos es casi un mes fuera de tu casa. Y al final que te toque un grupo bueno, un grupo sano, te lo hace más ameno y te lo pasas bien.
P.–¿Cómo era aquel Lamine? ¿Era parecido a lo de ahora? Ahora ya se ha descorchado, ¿no?
R.–A ver, ahora ya es también otro mundo, pero es cierto que ya allí se le veían cosas. Él al final era de un año menos que los demás y bueno, ya en los entrenos tú lo veías que hacía cosas con el balón que no eran normales, que tenía cualidades que tú decías ‘este chico va a llegar’.
P.–¿Casi como Larrubia?
R.–(Risas) Yo también tengo debilidad por Larrubia. A mí me flipa.
P.–Hablando de lo que se pierde cuando se va con la selección, el Mundial sub 20 fue una agradable sorpresa, además jugando bastante, pero es verdad que sufrió porque le llegó con un pequeño problema físico y después costó cogerle otra vez el pulso a la temporada, ¿no?
R.–Sí, al final te vas fuera de tu casa, estás un mes fuera en otro país, distintas horas, distintos cuerpos técnicos, distintos equipos, distintas maneras de jugar.... Claro, te vas al Mundial, que es un torneo tremendo, pero luego llegas aquí y al final es otro ritmo. Por mucho que vayas al Mundial, Segunda División también tiene un ritmo muy alto y jugadores de nivelazo. Entonces venían también mis compañeros haciéndolo bien. Yo llegué aquí, sabía que era difícil volver a entrar, pero yo soy un chico trabajador, trabajé, trabajé, y bueno, ya cuando se me ha vuelto a dar la oportunidad pues creo que lo he aprovechado.
P.–¿Qué es lo peor, lo que cuesta más recuperar, lo mental o lo físico cuando viene uno de una convocatoria?
R.–El físico te puede costar un poco porque al final el Mundial juegas más o menos con gente de tu edad, entonces aquí a lo mejor puede ser un pelín más, pero bueno, también el Mundial son los mejores de cada país y el nivel físico también es muy bueno, pero mentalmente también yo creo que es más jodido porque tienes que cambiar el chip totalmente de un torneo de eliminatorias a seguir con tu equipo, seguir con tu liga, seguir tu dinámica, tus entrenamientos, porque allí son entrenamientos diferentes. Allí jugábamos cada dos días, dos días y partido. Allí realmente entrenaba un día recuperación, otro día prepartido y ya partido. Aquí te tienes que esforzar más, tienes que volver otra vez a los entrenos. Mentalmente es más importante, creo.
P.–Creo que fue el partido contra el Andorra, si no me equivoco, registró su aparatito una carrera a más de 30 km por hora. ¿Había vivido una vez algo así? Porque esa punta de velocidad es una cosa muy loca.
R.–Sí, sí, es verdad. Vaya, mi fuerte no es la velocidad (risas). Entonces, claro, cuando yo lo vi después también me quedé sorprendido. Me acuerdo una jugada de un contraataque, que es gol de Eneko, y vi el carril solo y digo, pues vamos para adelante, porque había entrado desde el banquillo y eran los últimos minutos. Estaba fresco y tocaba a correr.
P.–Volviendo al tema de la selección, David Gordo le tiene en sus planes, es una prelista amplia, pero ya en órbita sub 21. ¿Cómo lo lleva? ¿Cómo lo asume?
R.–Yo siempre lo he dicho, que vestir la camiseta de tu país es un orgullo y representar también al Málaga en la selección es otro orgullo. Al final con tu trabajo llegarán las cosas. Que no llegan, pues a seguir trabajando. Que yo pienso que con trabajo casi todo llega y entonces haciendo las cosas bien en tu club ya los premios de fuera serán frutos de hacerlo bien aquí.
P.–¿Le llamó David Gordo?
R.–No, no, no he tenido contacto con él.
P.–¿Pero le consta que han preguntado?
R.–Es cierto que se escucha y me han dicho, pero yo es que voy a mi rollo. Voy a hacer mi trabajo y lo vuelvo a repetir. Si llega, que ojalá que sí, de lujo. Pero si no, a seguir trabajando y listo.
P.–Es curioso, ¿no? Hay cinco en órbita. Carlos López, Chupe, Adri, Rafita y usted.
R.–Hombre, al final cuando las cosas van bien en el club es normal que se fijen en el equipo. No solo porque Rafita, Chupe o yo y los demás estemos bien, sino también porque el equipo está bien. Y al final uno hace mejor al otro. Dando nuestro mejor nivel, como lo estamos dando, al final te llegan frutos.
P.–Recuerdo que en su momento Arbeloa tenía mucho interés en que se fuese al Real Madrid cuando era entrenador, todavía en el juvenil. Ahora es entrenador del primer equipo, ¿ha pensado alguna vez en eso?
R.–Siempre digo que al final que tenga interés, por ejemplo, el Real Madrid, como lo tuvo, es un privilegio, ¿no? Es un club de los más grandes del mundo. Arbeloa también ha sido un jugadorazo y es un privilegio. Bueno, hablando en casa, mi tío, mi padre, oye, ¿te acuerdas cuando Arbeloa estaba en el juvenil? Sí, bueno, se hablaba algo, pero yo siempre he querido quedarme aquí, siempre he apostado por el Málaga, por mi tierra y aquí estoy.
P.–Y ya mismo tendrá que sentarse otra vez con Loren, ¿no?
R.–Yo siempre he dicho que ojalá me quede muchos años aquí. Mientras haga mi trabajo bien, pues espero que sea así.
P.–Al menos algún guiñito ya ha habido, ¿no?
R.–No, la verdad es que por ahora no ha habido nada.
P.–No ha habido nada serio, pero un ‘ya nos vemos’, sí.
R.–Bueno, lo típico...
P.–Palabreo, como dijo Murillo esta semana.
R.–Eso.
P.–¿Los jóvenes os sentáis alguna vez a hablar y decís ‘mira que si entre todos nosotros subimos al equipo y nos vemos todos jugando en Primera y haciendo historia’?.
R.–Hombre, eso, por ejemplo, Ochoa lo dijo en su renovación que su sueño era llevar al Málaga a Primera y no pienso que sea solo el de él. Yo creo que es el mío, creo que es el de Chupe, creo que es el de Rafita, creo que es el de todos. Y más viniendo de cantera, que al final tú ves crecer, estás creciendo aquí en el club, que es tu casa. Entonces sería espectacular, pero para conseguir eso primero hay que ir partido a partido.
P.–Y todo eso con Funes, ¿no? Que parece de momento que ha dado con la tecla.
R.–Sí, es un entrenador también que viene de cantera, que conoce muy bien el proyecto del Málaga. Le gusta jugar la pelota, nos da confianza, que disfrutemos, que no tengamos miedo a fallar y que seamos valientes.
P.–¿Quién es el más valiente del equipo? ¿Al que menos le importa jugársela?
R.–Si nos ponemos así, te diría Larru, ¿no? Al final se la juega, cada vez que la recibe allí se la juega, pero porque al final tiene esas virtudes de que se la puede jugar y le sale casi siempre bien. Cuando le sale mal, pues bueno, también se pega el sprint para atrás para recuperar, así que tampoco se le puede decir nada.
P.–Ya que estamos hablando también de jóvenes, vamos a ir uno por uno, vamos a definirlo. ¿Aarón?
R.–Aarón para mí es un jugador espectacular, que yo creo que está cogiendo una proyección muy buena. Yo siempre hablo mucho con él porque ha cambiado mucho su mentalidad. Él antes era más débil de mente, sobre todo cuando no jugaba, se venía mucho abajo. Y yo he hablado con él mucho, que él tiene cualidades, que tarde o temprano le iban a llegar oportunidades y le están llegando. Y bueno, se vio el otro día que salió revolucionando el partido y me alegro mucho por él porque es un gran amigo mío y me alegro mucho por él.
P. –Decía Dioni, algún que otro compañero, incluso yo creo que Funes, que ve cosas que no ven los demás.
R.–Sí, sí, es un jugador diferente. No sé, te hace cosas distintas, te lee muy bien los partidos para la edad que tiene. Es espectacular.
P.–A mí me hizo gracia otro día cuando se encaró a Rodri, que le sacó a tres cabezas.
R.–Eso es lo que tiene, que tiene personalidad, que se atreve. Que no se fija en que el otro tenga el doble de cuerpo que él, que juega como si estuviera en el parque en su casa.
P.–¿De Larrubia qué podemos decir más? ¿Su debilidad?
R.–Ya te lo he dicho todo, que al final es un jugador diferente, que te marca la diferencia, que encima te ayuda a defender. Y yo creo que esa es la clave, el compromiso que tiene por el equipo. Que no solo es, te digo por aquí y por aquí me voy, que también es compromiso. Si tiene que correr, corre. Si tiene que defender, defiende. Y luego es un gran compañero y amigo también.
P.–¿Murillo?
R.–Yo creo que del equipo, si no el más fuerte de los más fuertes de mente, seguro, 100%. A él siempre se le veían cualidades, pero por una cosa u otra, le ha tocado estar la mayor parte en el banquillo. Y bueno, ahora se está viendo que es un muro.
P.–Pero también tiene hielo en las venas porque te recorta atrás y rompe líneas.
R.–Te lo he dicho antes, cuando el equipo va bien, tu confianza aumenta. Y entonces si tú vas a un duelo, lo ganas. Vas por abajo, lo ganas. Luego con el balón estás más suelto. Y yo creo que esa es la clave del equipo ahora, que estamos sueltos.
P.–Chupe, ¿otra debilidad?
R.–Para empezar, un gran amigo mío. Lo quiero mucho. Y bueno, se le caen los goles del bolsillo, ¿no? Y nos da mucho defensivamente, ofensivamente, de espalda, marca goles, te presiona. Un gran delantero, súper completo.
P.–Lo ha visto desde el principio, desde abajo, ¿no? Antes era mucho más impetuoso, pero ahora se para en el área, levanta la cabeza y la pone donde quiere.
R.–Ha mejorado mucho, su cabeza también ha mejorado mucho. Y luego la toma de decisiones que tiene ahora. Él me dice que está en la portería, ve al portero y ve la portería gigante. Eso dice mucho de él, que al final tengas esa confianza para estar ahí delante de la portería, que parece fácil y no, la tienes que echar a un ladito. Ya te digo yo que es muy complicado y me alegro mucho por todo lo que le está pasando. Se lo merece y que siga así.
P.–Y después está Adri Niño, que tiene una media también de goles para los minutos que juega, que es tremenda.
R.–Ya en el Atlético se le veían cosas y luego es un chico que también tiene mucho gol. Tiene muy buen primer toque, es rápido, va bien a los espacios. Y bueno, entre Chupe y Niño se hacen mejor uno al otro, junto a Eneko también. Y bueno, eso es lo importante, que haya competitividad sana y que mejore el equipo.
P.–Dotor está siendo uno de sus compañeros en el centro del campo. Y es un futbolista que vino aquí con nombre de calidad, pero en lo que está brillando es en el esfuerzo y en el ida y vuelta.
R.–También lo comparo yo mucho conmigo, no por la manera de jugar, sino por el trabajo no vistoso que hacemos. Que es cierto que él se hincha de correr todos los partidos, que se mata por el equipo, que tiene compromiso, que tiene mucho carácter. Tiene muchísimo carácter. Y bueno, a mí, por ejemplo, en el centro del campo me ayuda muchísimo y al final tenerlo ahí al lado es una alegría.
P.–Y Dani Lorenzo, que es otro que está en el estado de gracia.
R.–Ese otro jugador, cómo te sale de presión, cómo viene a recibirse y giras. Ese también es un jugador diferente que a mí me encanta y le tengo mucho cariño.
P.–Tiene cositas de Isco.
R.–Se le compara mucho, la verdad. A ver, Isco es un gran jugador. Pero él está en una proyección espectacular y ojalá llegue ahí. Por la manera que tiene, la conducción, el giro, cómo se gira, el centro de gravedad bajito... Se parece, sí.
P.–Ahora mismo le está tocando jugar un poquito menos, pero otro que venía haciendo una temporada tremenda es Rafa Rodríguez
R.–Al final es su primer año en el fútbol profesional. Es cierto que el año pasado subió, pero no estuvo desde el principio. Me parece que tiene unas cualidades espectaculares. Tiene un golpeo espectacular, juega muy bien con su cuerpo. Y luego también, para no ser delantero, que realmente es medio centro, tiene muchísimos goles, lleva cinco. Está bien, trabaja bien. Y bueno, yo creo que cuando también sale al campo aprovecha bien la oportunidad.
P.–El que corre la banda izquierda ahora. De Rafita, ¿qué decimos?
R.–Primero que ahí no es su posición. No ha jugado yo creo que casi nunca ahí. Y cuando le tocó jugar ahí lo hizo bien. Y míralo ahora, que parece que ha jugado ahí toda la vida. Me alegro mucho por él porque es muy buena persona. Que siga trabajando así, que seguro que le van a llegar buenas cosas.
P.–Y es muy competitivo.
R.–Sí, sí. Todo lo chico que parece y saca toda la garra que tiene dentro y es súper, súper competitivo.
P.–Ya ha secado alguno de los mejores extremos de la categoría. Es que empezó con Yeremay, pero ya lo de Córdoba, por ejemplo, fue una cosa de locos.
R.–Le tocan muchas feas porque los equipos tienen ahí muchísimos buenos jugadores. Y bueno, él más que nada dice, yo lo tengo que hacer bien, me da igual que tenga enfrente y ahí voy.
P.–¿De los que vienen de abajo quién va a estar ahí más pronto que tarde?
R.–Arriaza ya viene mucho con nosotros, ya creo que está ya formado en el filial. Tarde o temprano también estará aquí. Yo te diría que el que más pronto es Arri, porque también es el que está con nosotros. Recio lo cuento ya con nosotros. No empezó, pero le tocó jugar, lo hizo bien, aprovechó bien las oportunidades. Es cierto que luego tuvo una pequeña molestia y tuvo que salir. Al final yo creo que están preparados, al igual que lo estuve yo también cuando subí. Y eso es lo importante, prepararse para cuando lleguen arriba y hacerlo bien. Y si te tienes que quedar, hacerlo bien. Y creo que eso el Málaga lo trabaja muy bien y se está viendo.
P.–Pellicer ya no está, pero Funes y Loren han sido también muy importantes, ¿no?
R.–Sí, Loren le ha dicho varias veces que el proyecto es este. Es de cantera. Y bueno, están saliendo las cosas bien. Al final la cantera del Málaga es muy buena cantera. Mientras sigan subiendo es buena señal.
P.–¿Le gustaría que siguiera Loren?
R.–Sí, sí, claro que sí. Desde el primer día que llegó Loren es muy cercano. Es uno más y también te ayuda, también te corrige, hace que mejores. Y bueno, te da esa confianza de, ‘oye, vas para arriba, como tú sabes, hacedlo bien y nada, a ganarte un puesto’.
P.–¿Su compadre Cordero cómo está? Le está costando en Cádiz.
R.–Le está acostando, hablo mucho con él. Al final es un gran amigo mío. He vivido muchas experiencias con él, en la selección y aquí, y lo quiero mucho. Siempre voy a decir que me alegro de todo lo bueno que le pase. Ahora está en el Cádiz, es verdad que lleva pocos partidos, pero bueno, es un jugadorazo. Aquí lo vimos y seguro que lo veremos.
P.–La última. ¿Qué prefiere que llegue antes, el gol o el carné de conducir?
R.–Buena pregunta, pero mira, te voy a decir el carné, ¿vale? Ojalá llegue el gol también, pero te voy a decir el carné porque ya más de uno de mi familia me ha dado un tirón de orejas. Mi padre, mi novia... ‘Espabila, espabila ya’ y yo creo que ya va tocando. Ya me he puesto serio y espero que sea más pronto que tarde.
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