Cultura

Un NeoAlbéniz para el NeoFestival

  • Apuntes a la anunciada ampliación de las instalaciones con un nuevo edificio

Proyecto arquitectónico para el NeoAlbéniz, en una panorámica desde la calle Mundo Nuevo. Proyecto arquitectónico para el NeoAlbéniz, en una panorámica desde la calle Mundo Nuevo.

Proyecto arquitectónico para el NeoAlbéniz, en una panorámica desde la calle Mundo Nuevo. / festival de málaga

Se imaginan ustedes una ampliación del hotel Málaga Palacio que se comiera el edificio posterior, incluido el de Telefónica, para ampliar el número actual de habitaciones? ¿Verdad que no?

Uno, en todo caso, cree que algún día, aunque nosotros no lo veamos, todos los edificios existentes entre la Catedral y el mar terminarán por desaparecer, y se recuperará la visión limpia de una Catedral frente al mar.

Si hubiera verdadera voluntad política, habría que hablar de un Palacio de Festivales

Hace algunos meses paseaba yo por la calle Alcazabilla con un arquitecto, compañero de la Academia de San Telmo, y me decía: "Mira Carlos, con el tiempo, en los planes de ordenación urbana de la ciudad, todos estos edificios, incluido el cine Albéniz, deberían estar destinados a desaparecer; así transcurridos muchos años, cuando nosotros ya no vivamos, la zona de esta calle que da al mar quedará diáfana y se recuperará una imagen limpia y vacía, donde en el frontal se disfrutará de la Alcazaba y el teatro romano sin edificios de por medio".

Bueno, pues como decía, resulta que quieren hacer una nueva aberración urbana llamada NeoAlbéniz. Otro quiero y no puedo del esperpento cultural de la ciudad, con el visto bueno, además, de los responsables del Festival de Cine y vendido como proyecto estrella en materia cultural. Como siempre, en Málaga, otra decisión de arriba a abajo, nunca de abajo a arriba. Sin debate, sin preguntas, sin cuestionar nada. ¡Qué ciudad ésta, donde nada se debate, especialmente en materia cultural!

Y todo ello para obtener nada más y nada menos que "240 butacas más en dos salas y nuevas instalaciones, dispersas actualmente, del Festival de Cine". O sea, que en vez de ir eliminando obstáculos en los planes urbanos de la ciudad, en toda esta zona de la calle Alcazabilla, se propone construir un edificio de nueva planta en una zona trasera, abandonada, de los cines Albéniz.

El propio alcalde felicitó a un grupo de arquitectos que en una ponencia reciente defendían y explicaban cómo deberían desaparecer esos edificios y recuperar a lo largo de los años toda esa zona, dejándola libre de construcciones, incluido el propio cine Albéniz, que carece de todo valor arquitectónico. No tiene sentido ese mamotreto para dos salas con 240 ridículas nuevas butacas. Y ss injustificable ese engendro para que la Málaga Film Office se traslade a ese lugar; los rodajes internacionales, que cada vez abundan más en nuestra tierra, representan una labor exclusiva de los productores privados que han conseguido traer el service de la producción al sur de nuestro país; y si no, que se lo pregunten a la productora malagueña Fresco Films (Juego de Tronos) o a la productora Kanzaman (con varios rodajes de James Bond y de Bourne).

Justificar "espacios de alquiler para empresas que ofrezcan sus servicios para rodajes en la ciudad" es también mentir. Cualquier gran superproducción internacional, como las mencionadas anteriormente, necesitaría alquilar los 1.500 metros cuadrados totales del edificio; o sea que, por favor, no sigamos vendiendo postverdad.

Si hubiera verdadera voluntad política de tener claro lo que quieren hacer con el Festival de Cine de Málaga, habría que empezar a pensar en un Palacio de Festivales frente al mar, como se transformó Cannes en su día (construyendo incluso una islita con su propio istmo). Esto, que a muchos les parecerá una locura, no debería serlo después de 21 ediciones. El problema, claro está, es que la fragilidad y el futuro incierto del Festival de Cine ante su nuevo rumbo es tan grande que habría que hacérselo mirar.

¿Y si empezáramos a hablar de un posible Auditorio de Música compatible con un Palacio de Festivales (a modo del Kursaal de San Sebastián) que sustituya a la torre-supositorio del puerto?En ese caso, yo personalmente, me creería lo de Málaga Ciudad de la Cultura en lugar de Málaga Ciudad de los Museos.

Con respecto al NeoAlbéniz, esperemos que todo quede en una Summer Rain (Lluvia de Verano).

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