Cultura

Rocío Molina: un talento premiado

  • La joven bailaora llevó 'Oro viejo' a Londres, recibió las mejores críticas y fue elegida bailarina del mes por la prestigiosa revista 'London Dance' · Las distinciones continúan en el Festival de Jerez y la Bienal de Sevilla

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Con apenas 3 años ya sabía que no quería caminar por este mundo sino danzar sobre él. Y lo ha conseguido. La malagueña Rocío Molina tiene ahora 25 años y una prolífica carrera como bailarina. Su sexto espectáculo, Oro viejo se paseó en marzo por el Flamenco Festival de Londres y el éxito sobrepasó sus expectativas. Puso al público en pie y consiguió que, por primera vez, un espectáculo de flamenco en la capital británica se llevara las cinco estrellas de la crítica. Por si fuera poco, la prestigiosa revista London Dance la designó como mejor bailarina del mes. "Nadie se esperaba ese éxito. El público de Londres ve mucha danza y es muy exigente", comenta Molina.

Los críticos del New York Times ya se rindieron a sus pies el año pasado cuando la vieron bailar con Mujeres (de Mario Maya) junto a Merche Esmeralda y Belén Maya. El año pasado lo llevó a Londres y este año le han pedido que repita montaje junto a Oro viejo.

Su particular evocación de la soledad, la vejez y la música de los años 40 fue distinguido además con el Premio de la Crítica en la pasada edición del Festival de Jerez, con el Giraldillo a la mejor coreografía y el Premio de la Prensa al baile, ambos en la Bienal de Sevilla. En Málaga, el montaje se encargó de inaugurar en el Auditorio de Diputación el 30 de enero la nueva temporada de Málaga en Flamenco.

Los cinco espectáculos previos de la malagueña, desde El eterno retorno hasta Almario han cosechado una enorme repercusión en todos los ámbitos flamencos, dentro y fuera de España.

"Los premios te los vas encontrando sobre la marcha, cuando montas un espectáculo nunca sabes la acogida que va a tener", confiesa una artista, sorprendentemente madura y con las ideas claras sobre lo que transporta al escenario y lo que no.

"Yo no hago flamenco ni puro ni moderno. La gente que me conoce sabe que tengo un estilo propio", sentencia. Precisamente, ese salirse de las casillas es lo que la ha hecho destacar. "Ven algo nuevo, fresco que no pertenece a ningún pack", continúa Molina.

Si corres tras el tiempo, el tiempo corre aún más deprisa. ¿Quieres detenerlo? Te deja sin aliento y te envejece más. Hay que cogerlo in fraganti, en el presente, pero el presente está aún por construir. Hemos nacido para no envejecer nunca, para no morir jamás (...) Con estas palabras se presentó el pasado año Oro viejo, un viaje al pasado de mano de los recuerdos musicales de nuestros abuelos. La falsa moneda de Imperio Argentina con arreglos orquestales, sones suramericanos y otras músicas ambientan la última creación de Rocío Molina y "la más hecha a conciencia", recalca su autora.

Gracias a la buena acogida de Londres, a la bailarina y coreógrafa le espera el año que viene un circuito con su compañía por toda América. Antes pasará por la Bienal de Flamenco de Roma y por Suiza. Molina recuerda con agrado su paso, junto a Belén Maya, por el festival de danza de Massachusset, "en un espacio concebido para la creatividad y creado por un grupo de bailarines en los años 30, en mitad del campo, fue una experiencia muy bonita", rememora.

Mientras su talento itinera por medio mundo, en casa, Rocío Molina sabe que la esperan. "Me siento bastante valorada y apoyada en Málaga. Todos mis espectáculos han pasado por aquí. No me puedo quejar , soy una privilegiada", reconoce.

Este verano volverá a hacer las maletas para trasladarse a Gijón, invitada a residir allí durante un mes con idea de crear en al ciudad un nuevo espectáculo. Su trabajo será el encargado de inaugurar en septiembre el nuevo curso de danza en el Teatro de La Laboral. "Ellos me ofrecen todas las facilidades, salas de ensayo y recursos técnicos para investigar y montar la coreografía", explica. Molina trabajará junto al director teatral Carlos Marquerie en la transformación del espacio escénico.

La biografía de esta versátil artista lleva la firma de otros revulsivos del género que la precedieron. Culminó su carrera en 2002 en el Real Conservatorio de Danza de Madrid graduándose con matrícula de honor. Entró a formar parte de la compañía de María Pagés realizando giras por Italia, Japón, Canadá y EE.UU. En 2003 actúa en el Flamenco Festival USA, junto a Manuela Carrasco, Chocolate y en un dúo con Israel Galván. Antonio Canales, Miguel Poveda y Dorantes han estado también presentes en la trayectoria de una joven que resume su buena estrella en dos conceptos claves: "esfuerzo y sacrificio".

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