Artes antiguas La construcción artesanal de instrumentos musicales

El artesano de instrumentos

  • El joven argentino Alexis abrió junto a la Plaza de las Flores de Málaga un taller de luthería en el que las guitarras y los arcos son sus productos más cotizados

El arte de la luthería se pierde en un pasado tan remoto como el que guarda el secreto de los primeros instrumentos que el ser humano comenzó a utilizar. Tal vez se podría decir que el primer músico fue a la vez el primer luthier, quizás muy rudimentario para el concepto que hoy se tiene, pero un luthier al fin. La evolución de este oficio es tan interesante como milenario. Pero a lo largo de los siglos esta labor artesanal ha ido decayendo. Pero aquí, en Málaga, un joven argentino, Alexis, ha encontrado un rincón junto a la Plaza de las Flores y ha instalado un taller de luthería. "Cuando llegué a España no se me pasó por la cabeza. Ha sido una idea de la madurez. Empecé a los 16 años en Argentina bajo las instrucciones de uno de los mejores maestros españoles, Ángel Chacón. A los 18 me vine a España y, tras ocho años de residencia aquí y gracias al apoyo de un amigo, puse en marcha este proyecto", afirmó el joven quien también se dedica a la restauración de todo tipo de instrumentos musicales.

En septiembre de 2008 comenzó a montar su taller de luthería. Tres meses después, el 12 de diciembre abrió sus puertas. En un espacio reducido en el que las herramientas y las maderas se reparten en las diferentes estanterías y mesas, este joven trabaja diariamente para elaborar guitarras e instrumentos de arco y violines, en su mayoría. Grandes ventanales de cristal provoca que muchos curiosos ronden a Alexis mientras trabaja. "Cuando adquirí el local ya estaban los cristales. La gente se para muchas veces para observar mi trabajo y eso me incomoda un poco. Así que decidí poner unas telas, que permiten que los transeúntes me vean, pero yo no les veo las caras", resaltó Alexis.

Las guitarras clásicas o flamenca es el instrumento que más trabaja. El sistema de trabajo está bastante claro. "Lo primero es tener destreza técnica y planificar perfectamente el instrumento sobre papel. A partir de ahí comienza la construcción. Primero se construye la caja comenzando por los arcos y el taco superior e inferior, entre otros muchos elementos. El segundo paso es la construcción del mástil. El paso final es la unión de ambas piezas". Para llevar a cabo todo este proceso, Alexis emplea una media de un mes por guitarra. "En total se le puede dedicar unas 40 o 60 horas, pero hay que respetar los tiempos del encolado por lo que hay que trabajar poco a poco".

"Una buena acústica se obtiene si se resuelven los problemas mecánicos con eficiencia", destacó Alexis quien añadió que Palo Santo de La India, Cedio Rojo, Ciprés y Abeto son algunas de las maderas que utiliza este luthier para confeccionar sus instrumentos.

Tras un mes de trabajo se obtiene el resultado. Una guitarra artesana, cuya firma queda plasmada en la boca central de la tapa armónica. "Mi impronta es el mosaico que decora la boca central del instrumento. Es un mosaico que yo mismo diseño con piezas muy pequeñas y muy laboriosas". Otras de las marcas de autoría del joven es el diseño del clavijero.

Luego llega el momento de vender el producto. "Normalmente trabajo por encargo. El precio de mis guitarras oscila en los 2.500 euros. No es un precio muy elevado ya que es una guitarra artesana. Luthiers de prestigio las venden por mucho más dinero. El precio de mis violines oscila entre los 5.000 y 6.000 euros, un precio muy asequible si se compara con otros que pueden costar 30.000 euros".

"Poner la música en mi taller mientras construyo mis instrumentos es algo que me proporciona un placer increíble. Sé que con este trabajo no voy a hacer mucho dinero, pero es mí pasión", resaltó el luthier y restaurador de instrumentos.

Uno de los aspectos que destacó el joven es que es "imposible" hacer un instrumento igual a otro. "Siempre variará, lo más mínimo, la acústica, la resonancia, o cualquier aspecto del sonido".

Alexis tiene muy claro cuáles son los conocimientos que debe de tener un buen luthier: "Los conocimientos abarcan diferentes ámbitos de las ciencias, pues su trabajo incumbe materias como la botánica (madera), dibujo técnico, música teórica y práctica, física (acústica), química (barnices), e Historia del Arte, entre otros".

Otro de los aspectos que resaltó el joven es la decadencia de este oficio. "Poco a poco han ido disminuyendo los talleres de luthería. Llegará un momento en el que este oficio acabe desapareciendo".

A lo largo de su aprendizaje, Alexis tiene bien claro a quien agradecer en lo que se ha convertido. "Ángel Chacón ha sido mi maestro, él me ha enseñado todo lo que sé, aunque en este trabajo siempre se evoluciona, siempre se está aprendiendo".

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