Cultura

La escucha retrospectiva

Orquesta Filarmónica de Málaga. Teatro Cervantes. 5 de noviembre. Director: Edmon Colomer. Piano: Nelson Goerner. Programa: La fragilidad del equilibrio, N. Núñez. Concierto en la menor para piano y orquesta, Op. 54, R. Schumann. Sinfonía nº2 en Re mayor, Op. 73, J. Brahms. Aforo: Casi lleno.

Es año de efemérides. Acaso el tiempo nos procure una justificación fuera de toda duda, pero a la vez falaz: su división es tan perfecta como infinita; siempre cabe decir "tal día como hoy". Y, sin embargo, no podemos renunciar a honrar la memoria de quienes fueron los mejores. Para estos casos: números redondos. En 2010 se cumple el segundo centenario del nacimiento de Schumann, a cuya figura dedicó la OFM su quinto concierto de la temporada.

El concierto abrió con el estreno absoluto de La fragilidad del equilibrio, de la prometedora Nuria Núñez. Aunque el título y la ocasión sugiriesen un retrato del carácter quebradizo del compositor y de la relación con su mujer, el sentido de la composición fue otro. Recibida con cierta frialdad, la obra de Núñez tuvo una virtud extraordinaria e inquietante a la vez: ubicó al auditorio en la sensibilidad del presente, forzándolo a visualizar cada año, cada día, del tiempo transcurrido desde que fueran concebidas las obras de Schumann y Brahms que completaban el cartel.

Empezaron a sonar las primeras notas del Concierto para piano y orquesta en la menor, extraordinariamente interpretado por Nelson Goerner, que conectó con la sensibilidad de una obra de la que sólo es capaz quien, como Schumann, se ha iniciado en la música a través de Schubert y Mendelssohn. Puso el colofón de este programa conmemorativo la Segunda de Brahms en una feliz actuación de la OFM, con un excepcional último movimiento.

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