crítica música

Cuando la música es verdad

  • El violinista Ara Malikian sale ovacionado del Teatro Cervantes con un magnífico concierto en el que interpretó a Bach, Sarasate o Paco de Lucía

Ara malikian

Lugar: Teatro Cervantes. Fecha: Viernes 4 de marzo. Formación: Ara Malikian (violín), Jorge Guillén (II violín), Humberto Armas (viola), Antha Kumar (tablas indias), Tania Abad (contrabajo), Cristina López (violonchelo), Héctor 'El Turco' (percusión). Aforo: Lleno.

Dicen que no hay arte bueno ni malo, sino que obras que transmiten verdad y otras no. Son las primeras las que te hacen sentir, reflexionar, disfrutar. Son las que llegan al corazón. Debe tener mucha verdad lo que hacer el violinista Ara Malikian sobre el escenario: su interpretación es mágica, sentida, eriza la piel. Y da igual que esté interpretando a Bach o a Radiohead, porque su música es verdadera.

Volvió Ara Malikian al Teatro Cervantes en la noche del viernes y lo hizo colgando el cartel de no hay billetes. Probablemente sea de los pocos violinistas del mundo que consiguen hacerlo llenando la sala de familias enteras: desde la abuela al nieto adolescente. Posee el virtuoso violinista libanés algo muy difícil de conseguir, una increíble capacidad para transmitir la pasión con la que interpreta la música. El público malagueño lo agradeció desde el primer momento con una sonora ovación tras el tema inicial: aún quedaban más de dos horas y media de concierto por delante y la noche prometía.

Ofreció Malikian un viaje sonoro por distintas geografías y tiempos. Todas ligadas a su biografía: su raíces armenias, su infancia en Líbano, su paso por Alemania o Inglaterra y su larga estancia en España desde hace 15 años. Número que, además, da nombre al disco que el artista presentaba en el Teatro Cervantes. Un recorrido musical que le llevó a interpretar clásicos como Vivaldi, Falla o Sarasate, pero también algunas de sus influencias musicales como Radiohead, Led Zeppelin, Egberto Gismonti o Paco de Lucía. Pero también piezas propias llenas de sensibilidad y corazón, como Pisando Flores, Dzovarev o El vals de Kairo, un maravilloso tema dedicado a su hijo.

Malikian demostró estar en forma con una movida y enérgica interpretación repleta de saltos y cabriolas. Y también que sobre el escenario entra en simbiosis con una música que sabe hacer llegar a su audiencia. Como también sabe de la historia y la tradición oral. Y de la importancia de conectar con el público: habló mucho en largos y divertidos monólogos repletos de divertidas anécdotas para presentar cada uno de los temas. Quizás la próxima vez no lo veamos en Pasapalabra y sí en El Club de la Comedia. O en la serie Mozart in the Jungle, donde encajaría a la perfección haciendo competencia al original Rodrigo de Souza.

La recta final del concierto llegó con una original jam session donde los seis músicos que le acompañaron durante toda la noche demostraron el porqué están ahí con espectaculares solos. Y donde el humor también tuvo su cabida bajo los sones de la Lambada, la Cucaracha, Deep Purple o el mítico Oh Susanna de la tradición americana. La interpretación final del Aria de Bach fue la gota que colmó el vaso. Entonces, el Teatro Cervantes no tuvo más remedio que ponerse en pie para ofrecer una larga ovación a Ara Malikian y lo suyos. Viva la música clásica.

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