Análisis

Fernando Faces Santelmo Business School

Estancamiento de China, la gran amenaza

La interminable guerra de Ucrania, la inflación global y las subidas de tipos de interés de los bancos centrales han ensombrecido la recuperación mundial. Por si fuera poco, China muestra claros síntomas de estancamiento económico. El derrumbe de la economía china es la gran amenaza que puede provocar una recesión mundial. China es la primera potencia mundial en paridad del poder adquisitivo, supera el 18% del PIB mundial, y en la última década ha sido la causante del 25% del crecimiento mundial.

Bajo la política de Covid cero de Xi Jinping más de 32 ciudades están confinadas, total o parcialmente, entre ellas Shangai y parte de Pekín. La situación es caótica: fábricas cerradas, puertos bloqueados, ciudades vacías, protestas sociales, ruptura de las cadenas logísticas y de suministro, etc. Los últimos datos oficiales del mes de abril ponen de manifiesto una caída del 11% de las ventas minoristas y del 2,9% de la producción industrial. China es la responsable de un una tercera parte del comercio mundial. La actual reducción de sus exportaciones e importaciones pueden restar entre el 1% y el 2% al crecimiento del comercio mundial. El yuan se está depreciando hasta alcanzar mínimos de siete yuanes por dólar. El confinamiento, la desaceleración económica y la alianza con Rusia han creado desconfianza en los inversores y el flujo de salida de capitales está alcanzando niveles alarmantes. El paro está aumentando y la inflación se ha disparado desde el 1,5% hasta el 2,1%. La crisis inmobiliaria todavía no se ha superado y el endurecimiento de las condiciones financieras persiste. En el segundo trimestre de 2022 China puede tener un resultado negativo que impactará en aquellos países que mantienen relaciones comerciales más intensas con China: Alemania, Estados Unidos, Japón o Corea del Sur. Con los tres principales motores de crecimiento globales en desaceleración (Estados Unidos, Europa y China) el panorama de recuperación en los próximos meses es oscuro e incierto, sin que pueda descartarse que caminemos hacia una recesión con inflación en 2023.

La OMS ha afirmado que la política de Covid cero, tal y como se está practicando en China, no es sostenible. No obstante, un cambio drástico sería sumamente peligroso, ya que el débil sistema sanitario no lo soportaría. No obstante, la fortaleza del mandato de Xi Jinping se ha basado en el crecimiento y el bienestar económico de los ciudadanos chinos. Presentarse al próximo Congreso del Partido Comunista, el que pretende que le otorgue un mandato vitalicio, en una situación de desaceleración económica no es lo más conveniente para Xi Jinping. Por esta razón está dispuesto a dar un giro a sus políticas. El Banco Central chino vuelve a adoptar políticas monetarias expansivas, el Gobierno está preparando un nuevo impulso fiscal en infraestructuras y va a suavizar la política de acoso a las multinacionales tecnológicas. El paulatino descenso del número de muertes y contagios en Shanghái, el aumento de la tensión social y la crisis económica, probablemente determinen un cambio, o suavización, de la política del Covid cero. Hay rumores oficiales de una aparente mutación en las políticas autocráticas de Xi Jimping que recientemente han causado una puntual distensión de los mercados financieros.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios