Cenacheriland

Arte de alquiler

Se acaba de inaugurar la Casa Adnew, una especie de salón de arte, no galería, pues tiene distinto collar

Chiquito vive! Gregorio regresa a nuestras risas. Lo del semáforo del fistro pecador es el chascarrillo que da vidilla y por unos instantes nos estira la sonrisa con la imitación, incluso afortunada, en el turno de camera café. Bien al grito de ¡No puedo, no puedo! o ¡Al ataque! cruzar la calle en los predios de Huelin, donde dicen que se va a acoplar el invento, será menos peligroso y más divertido que el oleaje salvaje que ha arrasado el litoral a una semana santa de distancia del maná turístico. Lo de la lluvia y el barrizal a disgusto de todo urbanita. Para más agrados está el arte de andar por casa. Se acaba de inaugurar la Casa Adnew Málaga, una especie de salón de arte, no galería, pues tiene distinto collar. Concebida como una vivienda vivida, desprende un encanto original y la garantía de que no te vas a encontrar la misma pieza replicada a todo lo largo y ancho de la albóndiga global.

Casa Adnew promete arte joven y cercano en el cascarón de la República Victoriana, en calle Manrique. Sorprende ver en la convocatoria una mención al aparcamiento de misión imposible y recomiendan acercarse en el coche de San Fernando andando o a tiro de parada cercana de la EMT. La anfitriona del núcleo creativo es la señora Wenda Douma que comenta su deseo de implantar en la Cenacheriland de los novismos el modelo de gestión que ya furrula en Ámsterdam. La originalidad de este nuevo espacio expositivo contempla la suscripción como socio y la opción de poder alquilar cuadros en calidad de préstamo con una cuota de alquiler basada en el precio de venta de la obra seleccionada, entre otras opciones. Cosas de la economía del compartir o consumo colaborativo que cuota a gota va calando en el sector del automóvil, del patinete invasor y el disfrute cronometrado de los bienes cada vez más inaccesibles.

Se paga por el tiempo de uso. Casa Adnew viaja desde los Países Bajos, donde están muy espabilados para los bussines. Con tanto cosmopolitismo y nómada digital es curioso el apaño para revestir la madriguera neotiesa con estilo sin dejarse la hijuela. En el catálogo hay cerámicas, pinturas al óleo, serigrafías, fotos y esperemos que expongan lo antes posible la instalación del semáforo de Chiquito de la Calzada que también es una obra de arte porompompop.

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