Eduardo Jordá

Orwell

En tránsito

No hay mayor placer que abrir un libro de Orwell para comprobar que fue uno de los más grandes escritores del XX

22 de enero 2020 - 01:44

Qué habría dicho George Orwell si hubiera estado vivo, ahora que han pasado 70 años desde su muerte? ¿Qué habría dicho de la existencia en España de una vicepresidenta con competencias de Memoria Democrática, él, que tuvo que luchar en Barcelona a favor de los anarquistas y los trotskistas acusados de ser saboteadores al servicio de Franco, unos hechos que prácticamente se han borrado de toda clase de conmemoraciones? ¿Y qué habría dicho de los algoritmos de Google que registran nuestras búsquedas en la red y nuestras conversaciones por mail, él, que inventó al Gran Hermano que todo lo vigila? ¿Y qué habría dicho de los salarios menguantes y de los empleos precarios, él, que bajó a una mina de carbón y caminó a gatas por las galerías para descubrir cómo vivían los obreros de los que todo el mundo hablaba sin saber nada acerca de su vida? ¿Y qué habría dicho delBrexit, él, que amaba "la comida inglesa, el té fuerte y las chimeneas de carbón"? ¿Y qué habría dicho del uso embustero de una "neolengua" destinada a enmascarar todos los abusos del poder?

Aunque parezca mentira, Orwell escribió sobre casi todas las cosas que podamos imaginar. Sobre matar a un elefante enloquecido en Birmania, sobre las trincheras de los republicanos en Aragón durante nuestra guerra civil (donde le hirieron en el cuello) y sobre Dickens ("esa inteligencia libre a la que odian todas las apestosas ortodoxias que pelean ahora por apoderarse de nuestras almas"). Escribió sobre los internados para niños (en los que fue desdichado) y sobre los campos de concentración nazis (que visitó cuando acababan de ser liberados). Escribió sobre las flores del azafrán y sobre la educación de los niños (le gustaba fotografiarse empujando el cochecito de su hijo adoptivo). Escribió sobre la necesidad de crear un socialismo democrático, respetuoso con las libertades públicas, que garantizara una vida decente para le gente decente. Escribió sobre la Iglesia Anglicana (en la que no creía, pero con cuyos ritos pidió ser enterrado) y sobre la libertad esencial del ser humano: "La libertad es el derecho a decir lo que nadie quiere oír". No hay mejor prosa que la de Orwell. Y no hay mayor placer intelectual que coger un volumen de sus ensayos y abrirlo al azar, buscando esa frase que nos confirme que fue uno de los más grandes escritores del siglo XX.

También te puede interesar

stats