El AVE se transparenta

12 de enero 2026 - 03:06

Las estaciones de Santa Justa en Sevilla, María Zambrano en Málaga o Julio Anguita en Córdoba nos han devuelto a la realidad desde que los Reyes Magos recogieron sus cabalgatas y se fueron para Oriente. Trenes de más de veinte vagones llenos hasta los topes de jóvenes andaluces de menos de 40 años con destino Madrid. Con las maletas rebosantes de la ropa de abrigo y con más fiambreras llenas de comida de lo que cabría pensar para adultos funcionales, aunque ya se sabe lo que dice Manu Sánchez de las madres andaluzas. Eso y lo que está pasando con las nuevas generaciones a las que se trata de proteger constantemente.

Jóvenes que han dejado en los armarios de sus casas de la infancia las túnicas de su hermandad, los trajes de gitana o los avíos que Sus Majestades han tenido a bien traerles. Y que se han pasado todo el viaje de vuelta enganchados al móvil para sacar a buen precio los trenes de Semana Santa; eso sí, con seguros de cancelación por si acaso hay algún problema en el trabajo.

No describo una estampa nostálgica, ¡ojalá!, sino un problema real que está delante de nuestras narices y no lo estamos viendo. Porque con esos jóvenes se marcha toda la fuerza productiva de la comunidad autónoma, el talento que debería llevarnos a mejorar las condiciones económicas de Andalucía. La vía del tren que tanto nos sirvió para mejorar en los años 90 se ha convertido ahora en el camino por el que nos estamos desangrando.

Lo peor es que se han formado magníficamente en alguna de las diez universidades andaluzas que pagamos todos los que tributamos en esta tierra. Aquí se puede estudiar cualquier cosa, también en FP, con suficientes garantías de solvencia y prestigio. Pero algo está fallando, es evidente. Nos venden una Andalucía de bandera, con parques tecnológicos punteros, líder en inversiones, la comunidad donde más empresas se crearon en 2025, con mayor número de autónomos de España... pero quien tiene que tomar las riendas de Andalucía en pocos años, en la política, en las empresas, en el arte, en la cultura..., se tiene que ir a buscarse la comida fuera. Luego pasan cosas como las de Ayesa. Una empresa andaluza, creada a partir del talento andaluz que se marcha fuera descapitalizando nuestra tierra. Sin que nadie pueda evitarlo.

stats