El comunicado

26 de agosto 2023 - 00:15

La endiablada aritmética que establecieron las urnas el 23J fue como un ¡más difícil todavía! Incluso parecía que el Rey se vería en la tesitura más complicada de las que el jefe del Estado ha cumplido hasta ahora su función constitucional, según establece el artículo 99 de la CE. Que desde luego no estaba pensado para este tipo de situaciones, en las que parece que haya que improvisar sobre el alambre soluciones a asuntos de gran calado institucional. En realidad, no era tan complicado: lo normal es que el propuesto sea Feijoó, no sólo por ser el ganador de las elecciones sino por haber podido acreditar más apoyos en este momento procesal. Lo paradójico es que éstos, la suma PP/VOX, que le dan ventaja numérica de inicio, a la vez son los que le impiden alcanzar la cifra mágica de escaños. El PSOE y Sumar han aceptado la decisión responsablemente. La cuestión es cómo hubiese reaccionado la derecha política/mediática si el Rey, que pudo comprobar en sus contactos las nulas posibilidades de Feijoó, no lo hubiese propuesto. El comunicado de la casa real parece seguir el argumento esgrimido por el PP sobre el derecho consuetudinario del ganador de las elecciones a ser investido. Pero en realidad, la lógica de proponer a Núñez Feijoó no reside tanto en la tradición como en el número de apoyos que ha podido presentar en el momento de la consulta. Entre otras cosas, porque algunos de los que necesitará Pedro Sánchez, para conseguir la mayoría de investidura, no han comparecido ante el Rey para expresar sus intenciones. Algo que, pese a ser una inútil grosería, en ningún caso impedirá que el candidato socialista pueda acreditar en su momento dichos apoyos. Mientras que el PP ha reunido sus 173 votos de forma aparentemente incondicionada, Pedro Sánchez tendrá que negociar con el resto de las fuerzas que no apoyarán a Feijoó. Cada una con sus particulares intereses. Los plazos establecidos, tras la fijación de la fecha del pleno, dan al PSOE la holgura de tiempo necesaria para afrontar tan complejo proceso de diálogo.

No menos grosero es decir que contactarán con parlamentarios socialistas para que hagan transfuguismo a favor de Feijoó. Una vez más el PP olvida que Madrid no es España. Es posible que puede haber diputados socialistas que desconfíen de las negociaciones con los independentistas. Pero de ahí a dar la mayoría a este PP indisolublemente unido a la derecha más extrema, va un abismo.

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