Una jugada poco maestra

26 de febrero 2026 - 03:09

Pedro Sánchez tiene fama de maniobrar bien en el espacio político, la prueba es cómo se mantiene a pesar de acumular fracasos sucesivos de los que cualquier dirigente saldría descalabrado; pero él resiste sin que se le mueva un músculo, aunque su rostro sí empieza a mostrar síntomas de fatiga.

En plena campaña de autonómicas en las que huele una nueva derrota, se saca de la manga un carta que siempre funciona bien: vista atrás y posarla en el rey Juan Carlos. Estrategia que entusiasma a su club de detractores.

A nadie engañó el anuncio de Sánchez de la desclasificación de los documentos del 23F. Desde el primer día coincidieron analistas y estudiosos de muy distinto signo: buscaba el presidente del Gobierno cuestionar la actitud de don Juan Carlos ante la intentona golpista del 23F. No ha logrado el resultado que buscaba.

Coincide con la publicación del libro de Manuel García Pelayo, ex presidente del Tribunal Constitucional en los primeros años de democracia. Un libro ahora reeditado que considera impecable el papel que jugó el Emérito aquel día aciago. Presidió el acto el Rey, un hecho significativo. Días antes, en el Congreso, en un acto conmemorativo de la Constitución, se echó de menos que no mencionara a su padre, principal promotor e impulsor de la Carta Magna. Razones tiene el corazón que la razón no entiende.

En la presentación del libro de García Pelayo tuvieron especial relevancia las palabras de Felipe González, el socialista más importante del medio siglo de democracia, que compartió infinidad de momentos complicados con el entonces Jefe del Estado y, juntos, tomaron decisiones difíciles y valientes.

El ex presidente explicó qué hizo el Rey el 23F, aunque aquellas horas tan angustiosas estuvo secuestrado en una sala del Congreso con media docena de altos cargos, vigilados a punta de metralleta por guardias civiles. Felipe González ha pedido que se desclasifiquen todos los documentos que guardan distintas instancias oficiales. Todos. Tan seguro está de que en ellos no se encontrará nada de lo que se puedan avergonzar los protagonistas de la Transición.

Reivindicó la figura de don Juan Carlos, con quien mantiene una relación algo distante, pero no olvida cómo actuó aquella noche. Cómo impuso su autoridad a los generales golpistas, y su decisiva intervención a través de la televisión. Tardía porque el equipo de RTVE tuvo que trasladarse a Zarzuela con cambios de recorrido para sortear posibles intentos de bloquearles el paso.

Del análisis de los documentos desclasificados, don Juan Carlos sale muy potenciado. La estratagema de Pedro Sánchez está resultando fallida.

stats