Ignacio del Valle

El sinvivir

Nos recomiendan aceptar la incertidumbre como el aire que respiramos

Yel sin beber, que las cañitas de cerveza también se han puesto por las nubes en Cenacheriland. Mientras, el Centro Cultural de la Malagueta finaliza en junio una frenética programación iniciada en abril. Por el chiquero cultural han desfilado este junio desde Manuel Arias Maldonado repensando la libertad en un mundo complejo hasta Emilia Landaluce y Rosa Belmonte hablando "Sobre nosotras, sobre nada". Es decir, echando unas buenas risas. También el pasado 16 estuvo dándole al mindfulness Fernando Tobías Moreno enseñando otras maneras de vivir para escaquearse de la angustia. Formas de llevar la existencia con madura dignidad. Con tanta inflación, guerra al otro extremo del vecindario mediterráneo y escalada de precios, el desasosiego llama a la puerta una vez más con su guadaña insomne. Y es en este ambiente postcoronabicho apocalíptico y sanjuanero cuando las consultas de los psiquiatras y psicólogos van a hacer gran agosto. Agotadoras listas de espera para que te receten un algomacín que aplaque la quemazón del sinvivir y sus fatigas cotidianas vía química. La incertidumbre es de las sensaciones más desagradables que padecen los inquilinos de la sociedad del bienestar. La felicidad no se puede hipotecar, aunque se puede conseguir a plazos o lapsos de tiempo concretos, mientras que la incertidumbre es un valor seguro. Los clientes de la incertidumbre somos todos, sanos y enfermos, estudiantes que se han jugado la vocación y la carrera en la EBAU, no olvide a los jóvenes en busca de su primer empleo y a los parados. Tampoco puede faltar la pensionista a la que la paguita no le alcanza para la compra diaria. La canasta básica. No es plan de que se repitan los días de hambre Carpanta, pero ya nos advierten que los precios del pollo se echan a volar, como los del aceite. En la ecuación de la salud, dinero y amor siempre se cuela el horror y el dolor. Por ello nos recomiendan aceptar la incertidumbre como el aire que respiramos. También identificar las causas de tanto miedo y enfrentarlo como Harry Potter a Voldemort, en ocasiones nuestros temores son exagerados. Enfocarse, otro concepto en boga tiene que ver con la concentración a la que poco contribuye el uso compulsivo del móvil. Pasar a la acción, hacer algo antes de quedarse marmolillo. Y por supuesto tener alguien en quien confiar y nos aconseje, que nos ayude a sentirnos más seguros y acompañados.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios