tinta con limón

José L. Malo / @Maloperez

Un tsunami interior

18 de octubre 2012 - 01:00

TENÍA un pálpito con Lo Imposible que no se ha cumplido. Ha mejorado cualquier expectativa. Hay demasiados motivos para ir a verla. La factura es impecable, es una película sumamente bien hecha, un producto cinematográfico de primera clase. Resultaría decepcionante que no tuviese nominaciones a los Oscar. Y luego está la cara humana, las emociones que rezuma la historia. Me preguntan bastante si es de mucha pena, "si es de mucho llorar". Hombre, no sé qué esperan sabiendo que se trata de la historia de una familia de supervivientes españoles tras el tsunami de Tailandia, pero veo una terapia necesaria que toda persona tiene que afrontar. Me quedo con la frase de un amigo: "Al salir del cine sentía ganas de abrazar a mis familiares".

No voy a spoilearla, pero sí quiero dejar claro a los más sensibles que las escenas más crudas no son gratuitas, tienen una justificación en el guión y en la comprensión de los personajes. Y a los padres que se preguntan si son aptas para sus hijos, dependerá de lo que ellos quieran exponerlos a una tragedia de la naturaleza y a alguna escena dura.

Pero la moraleja y el aprendizaje que destilan los roles de los tres hijos me parece que están por encima de todo ello y de cualquier reparo posible. A los más críticos, asegurarles que no le encontrarán fallos a la sublime obra de Juan Antonio Bayona. A los que piensan que los españoles no pueden jugar a ser hollywoodienses, que nuestro director apenas necesita efectos especiales para recrear tamaña tragedia, que ya abordara con tino y de pasada Clint Eastwood en su gran Más allá de la vida.

No es la primera vez que Bayona logra ponernos la piel de gallina con niños, aunque en su ópera prima, El orfanato, fuera por terror en estado puro.

También entiendo que a propósito, hasta el final de la cinta no aparece el título ni los créditos, supongo que para que el espectador internacional no se deje llevar por clichés sobre lo español antes de ver la historia. Ahora que la marca España está por lo suelos

No vayan a ver un tsunami. Ni a Naomi Watts (lo hace muy bien, pero no sé si mejor que Ewan McGregor). Vayan a ver una peli en mayúsculas y a plantearse cómo se puede sobrevivir al drama. Seguramente, cuando salgan de la sala algunos de sus esquemas vitales se hayan caído al suelo.

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