Con la venia

Fernando Santiago

La vida cañón

12 de marzo 2026 - 03:08

Mías pasados sacó Ignacio Casas una boda donde lo más llamativo era que el novio y sus invitados iban de chaqueta y corbata, insólito porque hasta los más tiesos del lugar se ponen chaqué. Cuando se casó Fran Rivera debió pensar que el chaqué era demasiado vulgar y exigió que los hombres llevaran chistera, Antonio Burgos le puso Chistera Ordóñez, no hay nada peor que un pobre jarto de pan. La elegancia es un don natural, como decía Carlos Boyero. Cary Grant y Obama iban elegantes se pusieran lo que se pusieran. Hubo un tiempo en el que en lo exigían hasta en los actos públicos: caballeros traje oscuro, militares uniforme número uno. Ahora al conjunto de ropa que se pone alguien le llaman “outfit”. Tengo una amiga que se graba cada día según llega a su lugar de trabajo, donde muestra la vestimenta de la jornada, siempre perfecta. Yo soy más bien del machadiano (perdón la pedantería) del torpe aliño indumentario, no le presto atención a si hay que ir con ropa casual, si es una boda, una fiesta, si vamos al gimnasio, si es invierno o si es verano. Una vez que habíamos quedado para comer en una finca de Los Alcornocales, Ignacio me llamó para preguntarme las normas de vestimenta, eso que los inglés llaman “dress code”, que ya lo hay hasta en las discotecas, en algunas no te dejan pasar con zapatillas de deporte salvo que seas futbolista o rapero. Eso que llaman la Dictadura del Pensionariado consiste en una colección de camisetas según a la manifestación , el domingo todos con una de color lila con cualquier mensaje alusivo a la incansable lucha de las mujeres. Otras veces con una camiseta verde de la marea (todo son mareas menos las del mar ) verde de la escuela pública, o la marea blanca de la sanidad pública, o las rosas con el rechazo a la actitud de la Junta en el tema de los cribados. Los pensionistas tienen el armario lleno, no contentos con disfrutar de la vida cañón que se pegan los jubiletas en España según la escritora Amalia Plaza: casa pagada, hijos independientes, una pensión estable, tiempo libre para ir al gimnasio, viajar o ir a clase de pintura, esos son los que llenan las manifestaciones contra la guerra y contra lo que haga falta. Excepción hecha de la del 8M, donde sí van chicas jóvenes, debe ser el único tema que interesa por igual a puretas y a chavalas. Hace 11 años los de Podemos pusieron de moda las camisetas con mensaje, dieron la nota en la constitución de las Cortes y en el pleno de toma de posesión del Ayuntamiento de Cádiz, ahora las camisetas se usan solo para ir de “mani” como ellos dicen.

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